Al menos 31 personas murieron y más de 50 resultaron heridas el viernes en una explosión en un mercado de las zonas tribales del noroeste de Pakistán, informaron autoridades locales.
"Un artefacto casero escondido en una caja de verduras estalló matando a 31 personas e hiriendo a otras más de 50", declaró a la AFP Ameen Ullah, un alto funcionario local.
Sadiq Hussain, un oficial de policía, confirmó el balance de víctimas y el modus operandi. El anterior balance era de 20 muertos y medio centenar de heridos.
Las zonas tribales paquistaníes, fronterizas con Afganistán, forman una región donde los talibanes y Al Qaida actúan desde hace tiempo en total impunidad. Fueron el foco de atención en la "guerra contra el terrorismo" después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington.
Estados Unidos acusa de forma reiterada a Pakistán de tolerar la presencia de santuarios de insurgentes en estos territorios, lo que Islamabad niega.
En otro ataque sin relación registrado este viernes, cuatro personas -dos policías y dos civiles- murieron cuando un grupo de hombres armados intentó entrar por la fuerza en el consulado de China en Karachi, la mayor ciudad de Pakistán. La acción fue reivindicada por un grupo separatista de Baluchistán, que califica a China de país "opresor".
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China, por su parte, se pronunció al respecto y aseguró: "Condenamos firmemente cualquier ataque violento contra sus agencias consulares diplomáticas y pide a Pakistán que tome medidas concretas para asegurar la seguridad de los ciudadanos y las instituciones chinas en Pakistán", declaró un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Geng Shang, en rueda de prensa.
"Lamentablemente, los guardias de seguridad murieron en el tiroteo", afirmó. China expresó su pésame a las familias de los miembros de las fuerzas de seguridad paquistaníes, añadió.
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En los últimos meses se registraron varios ataques contra las fuerzas de seguridad paquistaníes en el noroeste del país, así como en la provincia de Baluchistán, en el suroeste, también en la frontera con Afganistán.
El nivel de violencia disminuyó no obstante en el país, según un centro de investigación paquistaní, el CRSS. El número de personas muertas por la violencia extremista, política o criminal cayó un 70% en los dos últimos años, con 2.057 muertes violentas registradas el año pasado, contra 6.574 en 2015.