8 Feb 2018 - 7:58 p. m.

El Sahel, el escondite yihadista en África que inquieta a Europa

Este punto de África puede resultar un foco de reunificaicón de los grupos islámicos derrotados en otros conflictos.

-Redacción El Mundo

La derrota del EI en algunos puntos de Oriente Medio ha desplazado a los terroristas hacia África / EFE
La derrota del EI en algunos puntos de Oriente Medio ha desplazado a los terroristas hacia África / EFE

El Sahel es una franja desértica de unos 5.000 km que atraviesa de costa a costa el continente africano. La zona se ha vuelto un coctel de problemas que sumados han deteriorado la seguridad de esta parte del continente.

Es una región en crisis, así lo afirma el coronel Ignacio Fuente Cobo a la BBC, analista del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) que depende el Ministerio de Defensa de ese país. Lea también: ¿Qué está pasando en Malí, el país en el que está secuestrada Gloria Narváez?

En la región existe una grave crisis política en los estados que se encuentran en este territorio. “Estados muy débiles que surgieron de procesos coloniales, cuyas fronteras no coinciden con la naturaleza de poblaciones que se asientan dentro de esos estados”, dice el mismo analista.

Y si entre cada estado existen grandes diferencias, en el interior de las fronteras nacionales la situación no cambia. Por lo que el poder en cada estado “no ha sido representativo del conjunto, hay comunidades que se sienten marginadas de la estructura del poder”, dice Eduard Soler analista del Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB) al mismo portal.

A esto se suman las comunidades nómadas que aún perviven en África, como los tuareg, que no reconocen límites políticos entre los estados y andan en caballos entre estados.

Lo más preocupante son los conflictos internos que muchos de estos países tiene y que el terrorismo internacional y el crimen organizado está aprovechando para desbordar el poder fronterizo de las autoridades locales y así poder movilizar más fácilmente mercancías ilegales de todo tipo: drogas, personas armas, etc.

No hay que olvidar que muchas de estas naciones entre la África subsahariana y la sabana africana tienen grandes problemas socioeconómicos. “Es una especie de bomba demográfica”, asegura Fuente Cobo.

El cambio climático arremete con fuerza también sobre estas tierras, como en el Chad, un área otrora fértil hoy se encuentra al borde de la desertificación. Lea también: Alarma por ataques químicos en Siria

Una facción de Al Qaeda se encuentra presente desde hace una década. El Aqaeda en el Magreb Islámico (AQMI) se mueve entre Argelia, Mali, Mauritania y Níger. El temible grupo Boko Haram, fundado en 2002, opera en Camerún, Chad, Níger y Nigeria. Y AL Shabaab concentra su autoridad en Somalia.

La resistencia yihadista es múltiple y descentralizada, de ahí emana también su imposibilidad de contención.

Occidente conoce muy bien esto. En 2013 se desplegó un contingente francés en Mali la Operación Serval, reemplazada casi doce meses después por la Operación Barkhane, para contener el problema en todo el Sahel.

Lo que preocupa a Europa es que cuando antes los países del Magreb tenían regímenes más o menos estables, ahora la situación en Libia ha abierto un boquete que dejó de aislar esta zona de Europa.

Reunificación yihadista en África

Libia es un país que parece nadie controlar “muchos de los problemas del Sahel están llegando al territorio europeo” gracias a ese hueco, explica el coronel analista de IEEE.

Por Libia circulan mercenarios y armas que nutren todo el movimiento yihadista de la región.

De hecho, muchos de estos movimiento ubicados en el Sahel son integrados por combatientes de Estado Islámico derrotados en Libia y Europa teme que los derrotados en Siria e Irak huyan también a esta zona.

Aunque no se trataría de una movilización masiva, pues el rebelde derrotado se desplaza a varias zonas en conflicto, como Afganistán y el Pacífico asiático. Igual preocupa que estos militantes nutran las filas del terrorismo en esta región africana controlada por nadie.

Por eso la zona se está viendo como un “potencial punto de reunificación”, así lo dice Sergio Altuna, investigador en el Magreb y el Sahel del Real Instituto Elcano al mismo medio inglés. Aunque no es nuevo el problema en la zona si preocupa la manera como se están conectando todos los focos yihadistas en la zona.

La fuerza e influencia del Estado Islámico ha disminuido dada sus derrotas en Siria, pero AL Qaeda ha aprovechado para reconfigurar su dominio y así hacer surgir nuevos grupos vinculados a él, dice el Coronel consultado.

De hecho, muchos de estos grupos se han unido para conformar una federación de células vinculadas a Al Qaeda el Nusrat al Islam. Esto, explica el mismo el analista Fuente, para evitar que se introduzcan remanentes del EI resultado de las batallas ahora libradas en Medio Oriente y Libia.

La contención occidental

La respuesta de Europa y los Estados Unidos ha sido el incremento de la presencia militar en la zona. Mali es la nación donde ahora se concentran las operaciones. Lea también: El nuevo líder del Estado Islámico es estadounidense

“Es un país crítico, es el más frágil, con un norte que ha sido fundamentalmente árabe y tuareg y un sur que ha sido fundamentalmente de poblaciones negras, animistas cristianas. Es un país muy claramente dividido, con unas fronteras que son producto de la descolonización", explica Fuente Cobo.

Varias operaciones multilaterales intentan estabilizar la región, entre ellas las Naciones Unidas con su Misión Multidimensional Integrada de Estabilización (MINUSMA). Desde 2013 la Misión intenta, con cerca de 13.000 efectivos, dar algo de orden, pero ha sido atacada en varias ocasiones y en múltiples formas por los yihadistas.

La misión de Francia la Barkhane en la que participan 3.000 soldados se ubican en la banda comprendida desde Mauritania hasta Chad que intenta tratar de poner una frontera a los terroristas y evitar su movilización.  La Unión Europea también tiene unidades en Mali, lideradas por España. Y el año pasado se estableció la fuerza G5-Sahel en la que participan las UE y EE.UU.

Sin embargo, expertos señala que la militarización no puede ser la única vía que se busque para generar estabilización y seguridad en estos países y en la zona entera. El experto de CIDOB asegura que la promesa está en el despegue de los países de África Occidental en lugar del aumento de las armas.

Comparte: