Japón conmemoró este jueves el décimo aniversario del terremoto y del tsunami que en 2011 asolaron el noreste del país y provocaron la segunda peor crisis nuclear de la historia, dejando un imborrable trauma que la nación no está dispuesta a olvidar y de la que ha tenido que aprender.
Más de 18.000 personas murieron o desaparecieron y varios miles perecerían años después por causas vinculadas a una tragedia que forzó a decenas de miles a desplazarse y que en muchos casos siguen fuera de su tierra, mientras avanza la reconstrucción y la implementación de medidas para evitar desastres similares.
“Las lecciones inestimables de esta grave crisis y sus consecuencias no deben olvidarse nunca”, dijo el primer ministro nipón, Yoshihide Suga, en una ceremonia celebrada en el Teatro Nacional de Tokio a la que asistieron los emperadores, Naruhito y Masako, una veintena de familiares de víctimas y otros políticos.
“‘Te veo luego’. ‘Que tengas un buen día’. Estas fueron las últimas palabras que intercambiamos mi madre y yo en la mañana del 11 de marzo de hace diez años”, relató con voz emocionada Shoji Sato, de 71 años, antiguo residente del pueblo de Yamada, en la prefectura de Iwate, que fue engullido por el tsunami.
Invitado para dar voz a los afectados por el desastre en la prefectura de Iwate, una de las más castigadas junto a Miyagi y Fukushima, Sato explicó que el transcurrir del tiempo no ha sido el mismo desde entonces: “Para los familiares es una sensación extraña: diez años son mucho y poco tiempo a la vez”.
“Yo era muy joven en aquel entonces. Todo lo que podía hacer era observar; vi a mis abuelos, mi padre y mi madre mientras se perdían en un profundo dolor” cuando el pueblo de Yuriage, en la prefectura de Miyagi, quedó recudido a escombros por la fuerza del mar, que se llevó la vida de sus otros abuelos, recordó Ko Arakawa, de 16 años.
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El desmantelamiento de la central nuclear avanza muy lentamente desde el accidente y tardará aún entre tres a cuatro décadas, al menos. Las mayoría de las centrales de Japón están paralizadas.
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