La médica forense, Valerie Rao, fue citada a un tribunal de la Florida, con un solo objetivo: narrar, desde el punto de vista científico, cómo fueron los últimos instantes de vida de la pequeña Cherish Perrywinkle, de 8 años de edad. Su cuerpo, fue encontrado con señales de tortura y sumergido en un espejo de agua en Jacksonville, en el noreste del estado, en junio de 2013.
Lesiones en el pecho, marcas en el cuello generadas por estrangulación, señales de tortura en sus muñecas e, indicios contundentes de violación, fueron los elementos del relato que Rao adelantó con dificultad. Sus esfuerzos por no derrumbarse y aportar pruebas para que Donald James Smith, de 61 años, fuera condenado, eran evidentes.
Sin embargo, cuando Valerie enseñó al juez las fotos del cuerpo destrozado de la niña, se quebró y pidió dos cosas: agua y una pausa para poder continuar. Como pudo y haciendo esfuerzos sobrehumanos, finalizó su testimonio explicando que el acusado ejerció una fuerza brutal en el pecho y la cara de la niña. Lea: "Estoy cansado de comer carne humana", la desgarradora confesión de un caníbal
En este sentido, el fiscal del caso, Melissa Nelson, señaló: “La amordazó con tanta fuerza que le sangraron las encías y las fosas nasales, la estranguló con tanta fuerza que sus globos oculares sangraron. No murió rápidamente, y no murió fácilmente, de hecho, la suya fue una muerte brutal y tormentosa”, enfatizó.
Según recoge el Nuevo Herald de Miami, 14 minutos necesitó el jurado para declarar culpable al hombre, quien podría ser condenado a pena de muerte.
Las fuentes judiciales del macabro caso explican que Donald James Smith atrajo a Rayne Perrywinkle y su hija Cherish a una tienda Walmart de Jacksonville en junio de 2013, con la promesa de que las compraría ropa y comida.
El Nuevo Herald reseña que "Rayne Perrywinkle, la madre de la menor testificó que Smith había estado rondándola a ella y sus tres hijas mientras compraban en una tienda de descuento. Ella estaba buscando ropa para las menores y no podía pagarla".
Tras convencerlas de hacer las compras, el hombre logró raptar a la pequeña. El cuerpo de la niña fue encontrado más tarde en un pozo cerca de una iglesia en Broward Road y Rutgers Road.