15 Aug 2021 - 7:01 p. m.

¿Qué está pasando en Afganistán? Lo que tiene que saber de los talibanes en Kabul

Se espera que, en cuestión de horas, los talibanes comuniquen que retomaron el poder y que han instalado lo que han bautizado como el “Emirato islámico de Afganistán”.
En esta foto de archivo, un infante de marina estadounidense usa un alambre de púas para asegurar los muros de la embajada de Estados Unidos en Kabul.
En esta foto de archivo, un infante de marina estadounidense usa un alambre de púas para asegurar los muros de la embajada de Estados Unidos en Kabul.

Dos décadas después de haber sido retirados del poder por el ejército estadounidense, los talibanes se preparan para tomar de nuevo el control de Afganistán este domingo. Esto es lo que necesita saber:

¿Qué está pasando?

En cuestión de semanas, los talibanes ejecutaron una fuerte y veloz avanzada militar en suelo afgano que tomó por sorpresa a los líderes occidentales. Con dicha ofensiva lograron capturar todas las principales ciudades y provincias afganas.

El sábado, finalmente, los talibanes capturaron la ciudad de Jalalabad y con eso lograron cercar la capital del país, Kabul. El domingo, sin encontrar resistencia por parte de las fuerzas gubernamentales, entraron a esa ciudad, en donde se espera que en cuestión de horas comuniquen que retomaron el poder y que han instalado lo que han bautizado como el “Emirato islámico de Afganistán”.

¿Quiénes son los talibanes?

Los talibanes surgieron en el norte de Pakistán en la década de 1990 tras la retirada de las tropas soviéticas de suelo afgano. Es un movimiento mayoritariamente del grupo étnico pastún que predicaba desde sus inicios una línea dura del Islam sunita y que, financiados por Arabia Saudita, comenzaron a aparecer en seminarios religiosos.

Le puede interesar: ¡Vienen los talibanes! ¿Por qué todos huyen en Afganistán?

Prometieron “restaurar la paz y la seguridad” y hacer cumplir su versión de la ley islámica cuando llegaron al poder. En 1995, tras ampliar su influencia, llegaron a Kabul, derrocaron al presidente Burhanuddin Rabbani, y lograron controlar el 90 % del país.

En el poder prohibieron el cine, la música y que las niñas de 10 años o más fueran a la escuela, entre muchas otras cosas.

A raíz de los ataques del 11 de septiembre de 2001, los talibanes fueron acusados de refugiar al grupo terrorista al-Qaeda y a su líder, Osama bin Laden. Así comenzaron a aparecer en la primera plana. Como reacción a los atentados terroristas, Estados Unidos lideró una ofensiva militar en suelo afgano en octubre de 2001 (la Operación Libertad Duradera) con la que se derrumbó el régimen talibán. Después de eso, Estados Unidos se encargó de la “reconstrucción de Afganistán” y apoyó a un nuevo gobierno, el de Hamid Karzai, con el que se establecieron nuevas relaciones. Sin embargo, durante estos 20 años, los talibanes no desaparecieron. Se enfrentaron con las tropas estadounidenses y de la OTAN para recuperar el control, aunque con muy poco éxito.

Le recomendamos: ¿Qué tan cerca están los talibanes de tomarse Kabul?

En febrero de 2020, Estados Unidos y los talibanes sellaron un “acuerdo de paz” durante el gobierno de Donald Trump tras una década de acercamientos. Con dicho acuerdo se pactó el retiro de tropas estadounidenses y de sus aliados de Afganistán, siempre y cuando los talibanes cumplieran con los puntos pactados. Los talibanes parecen no haber cambiado su extremismo, sino su estrategia como se está viendo con su avanzada.

¿Qué buscan los talibanes ahora y cómo?

Sencillo: retomar el poder. Sobre el cómo lo harán, todo depende de lo que hagan los políticos en Kabul. Los talibanes, según se sabe, entraron a la capital para negociar una “transición del poder” de manera pacífica con los hombres del gobierno afgano, que apoya Estados Unidos, y que quedaron en la ciudad tras la salida abrupta del presidente Ashraf Ghania.

Le puede interesar: Presidente de Afganistán abandonó el país frente a avance de los talibanes

Hay dos escenarios: los talibanes y el gobierno llegan a un acuerdo y los segundos traspasan el poder de manera pacífica, lo que nos conducirá a garantías para un alto al fuego y conversaciones futuras para resolver el conflicto. El segundo escenario es que las conversaciones entre las dos partes fallan, y en ese caso los talibanes podrían intentar apoderarse de la ciudad a la fuerza dando origen a un nuevo derramamiento de sangre.

¿Era previsible que esto pasara?

Sí, se presumía que los talibanes podrían retomar el control de la mayoría de Afganistán en un lapso de tres a seis meses tras la salida de las tropas estadounidenses. Sin embargo, la acelerada retirada de tropas de Estados Unidos de suelo afgano hizo que el tiempo estimado fuera mucho más corto. No fueron meses, sino días.

¿Es Joe Biden responsable de que los talibanes retomaran el poder?

Esto es complejo. Biden se encontraba ante un dilema: si no me salgo ahora de Afganistán, ¿entonces cuándo? Hay mucha presión sobre los presidentes para terminar con esta guerra, luego de dos décadas de conflicto, miles de vidas perdidas y sobre todo miles de millones mal gastados.

Vea también: ¿Se puede frenar a los talibanes en Afganistán?

Trump también había anunciado el retiro de tropas de Afganistán, y si él hubiera seguido en el poder probablemente esto se hubiera dado más rápido, de acuerdo con expertos. El problema es que el retiro, según estrategas militares estadounidenses y británicos, tenía que hacerse de manera gradual. Probablemente las tropas debían seguir allí por lo menos otros tres años, explican. El afán por “terminar con las guerras interminables”, ocasionado por la presión sobre ambos líderes, podría haber llevado a un nuevo conflicto. En Afganistán, los locales se sienten abandonados por los estadounidenses, quienes ahora los han dejado a su suerte.

¿Por qué debería importarnos lo que está pasando en Afganistán?

En resumen, hay tres razones para preocuparse por lo que pasará en suelo afgano en las próximas semanas. La primera es que, con el regreso de los talibanes, Afganistán será el escenario de nuevas violaciones a los derechos humanos, en especial para las mujeres. La segunda es que podría traer inestabilidad en la vecina Pakistán, donde los radicales podrían verse envalentonados. Finalmente, nada nos asegura que, con el nuevo régimen talibán, Afganistán no vuelva a ser un refugio para extremistas de al-Qaeda, del Estado Islámico y de otros grupos que se han formado en la región. Se estima que los talibanes son más fuertes que nunca, con hasta 85.000 combatientes a tiempo completo.

Comparte: