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La cifra de fallecidos en el accidente ocurrido este miércoles entre dos trenes de alta velocidad en España asciende ya a 69, informó el presidente de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, tras una reunión en el Cecopi.
El país inicia este jueves tres días de luto, tras el siniestro en la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla, cuando, a la altura de la localidad toledana de Urda, un tren de Renfe embistió a uno de Iryo que se encontraba parado en la vía.
Los servicios de emergencia, ayudados por dos enormes grúas blancas, continúan buscando víctimas entre el amasijo de hierros en el que quedaron convertidos los vagones más afectados. "No podemos dar por finalizado ese trabajo", explicó en la mañana del jueves Esther Padilla, portavoz del gobierno regional de Castilla-La Mancha, donde ocurrió el accidente.
En el municipio de Urda, el más cercano al choque, se habilitó parte de una escuela para que los familiares de los afectados acudan a preguntar por sus seres queridos. Hasta allí llegaban grupos de personas, algunas entre lágrimas, que eran asistidas por personal de la Cruz Roja.
Asimismo, la Guardia Civil instaló cuatro puntos en Madrid, Toledo, Córdoba y Sevilla para que los familiares de las víctimas puedan facilitar muestras de ADN para ayudar a identificarlas. Igualmente, se habilitaron puntos de donación de sangre en Castilla-La Mancha y Madrid.
Por su parte el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, pidió e el "esclarecimiento" de las causas que llevaron a la colisión de dos trenes. Desde el lugar del accidente, Sánchez afirmó que el Estado está volcado en "el conocimiento de cuáles han sido las causas que han originado este terrible accidente ferroviario" .
Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, acudirán en la tarde a visitar a los heridos ingresados en un hospital de Toledo, a unos 70 kilómetros de donde ocurrió el accidente, informó la Casa Real.