Indica un estudio de la Universidad Antonio Nariño

Desplazamiento, la principal amenaza de Doña Juana

El 97 % de los habitantes del Mochuelo Alto aseguran que el relleno sanitario no les ha traído ningún beneficio. El desalojo de los campesinos y el aumento de las enfermedades, las principales preocupaciones.

El 51 % de los encuestados indicó que temen ser desalojados por cuenta de la expansión de Doña Juana. Archivo El Espectador

Los temores de los habitantes de Mochuelo Alto (en Ciudad Bolívar), relacionados con el relleno sanitario Doña Juana, se evidencian esta vez con la encuesta que realizó la Universidad Antonio Nariño a 120 familias de la zona. El 97 % de los entrevistados fueron tajantes en su respuesta: el basurero no les ha traído ningún beneficio. De ahí a que repitan hasta la saciedad los problemas que los aquejan: presencia de vectores, malos olores y propagación de enfermedades, entre el conjunto de inquietudes que les genera hablar de su molesto vecino. (LEA: 20 años de una tragedia que no se supera)

Ellos aseguran que han acudido a jornadas de protesta y que han tratado de establecer diálogos con las autoridades, pero, según afirman, de momento no les han dado una solución clara. De hecho, hace poco más de una semana -el 18 de noviembre- un grupo de representantes citaron a los directivos de la administración distrital y del Gobierno Nacional a una reunión en el Mochuelo Alto. Sin embargo, advierten que los dejaron esperando.  (Vea: Así ha cambiado el relleno Doña Juana en 17 años)

“Acudimos 300 personas, habitantes del sector, y sólo enviaron a un contratista del Distrito, que no tiene posibilidad de tomar decisiones. Además de ellos, estuvieron presentes delegados de la Defensoría del Pueblo y de la Procuraduría. Pero no se pudo discutir sobre lo que preocupa a la comunidad”, indicó Óscar Barón, líder del sector.  (LEA: 631.000 personas esperan indemnización tras el derrumbe en Doña Juana)

Y es que el escepticismo frente a las instituciones se evidencia en el estudio: el 67 % de los pobladores perciben que el Gobierno les ha incumplido con las promesas relacionadas con las mejoras en su calidad de vida. De ahí que el 59 % de los habitantes encuestados consideren que la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp), encargada de garantizar el control de los servicios de disposición final, reciclaje y aprovechamiento de residuos del Distrito, no tiene incidencia en su vida, frente al 16 % que considera que su gestión ha sido positiva. (Galería: Así fue el derrumbe registrado hace 20 años)

Uno de los puntos más polémicos tiene que ver con la expansión del relleno, lo cual podría tener incidencia sobre su vida y permanencia en la vereda Mochuelo Alto. Luego de que el alcalde Enrique Peñalosa indicara en la Cámara de Representantes que tenía planes para prorrogar la operación del relleno hasta 2070 y que para ello se necesitarían 330 hectáreas adicionales, los pobladores temen ser desalojados. Por eso, más que las enfermedades, una eventual explosión o la contaminación en los entornos ambientales, lo que más les preocupa es que tengan que abandonar su tierra. El 51 % de ellos así lo indicaron en la encuesta. (Lea también: Doña Juana: en las entrañas de la indiferencia)

Barón asegura que uno de los planes del Distrito consiste en comprar unos predios para ampliar el acueducto veredal de Mochuelo Alto. Si bien están de acuerdo con esa iniciativa, consideran que ese puede ser el primer paso para apropiarse de los terrenos. “Si van a comprar en una parte lejana del basurero, según ellos para conservar el nacedero, nuestra hipótesis es que van a expropiar a las personas y allí sembrarán unos árboles. Cuando eso sea propiedad de la Uaesp, después van a expandir el basurero”. Aunque funcionarios del Distrito han desmentido esa teoría, los pobladores se reafirman en esa posición hasta que les socialicen los estudios relacionados con los proyectos que se tienen en esas tierras. “Pero ellos no han ido a las asambleas”, agrega. (LEA: El drama de vivir a 200 metros del relleno)

Mientras se define el futuro de los terrenos, los habitantes de Mochuelo Alto reiteran que deben convivir con problemas ambientales, como la contaminación por olores (con el 98,3 %), la contaminación del aire (76,9 %) y la contaminación del suelo (62,8 %). Todas se las atribuyen a la presencia del relleno, el cual, según afirma el 81 %, ha modificado sus costumbres y las de sus familias, como las actividades agropecuarias, la calidad de vida y las prácticas de prevención.

La Uaesp ha indicado que para atender los problemas como las plagas y los malos olores ha realizado cubrimientos de la masa de residuos sólidos con cal viva, la fumigación con insecticidas larvicidas e instaló filtros profundos para garantizar la evacuación de lixiviados. (LEA: ¿Qué hacer con el relleno Doña Juana)

A pesar de los anuncios, los líderes de la comunidad indican que los problemas por los cuales se han manifestado no les dan tregua. José Alonso Díaz, quien es vecino de Doña Juana, indica que con la temporada invernal se acentuó la presencia de moscas y los malos olores, lo cual ha derivado en que los menores sean principal blanco de las enfermedades. “Seguimos esperando soluciones de fondo”, dice. (LEA: Los pecados del relleno Doña Juana)

 

 

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