Efecto Bronx en el comercio del centro de Bogotá: ventas cayeron 40%

La presencia de habitantes de la calle no solo afecta a vecinos de algunos barrios, sino también a un amplio sector del comercio de La Estanzuela, Ricaurte, San Andresito y San Bernardo.

El Espectador

Fachadas de locales hechas dormitorios. Establecimientos literalmente tomados por habitantes de calle que hacen sus necesidades fisiológicas allí y embadurnan muros, vidrios y puertas con excrementos, por no hablar de la invasión de trastos y basura en cercanías a sus negocios. Con esta situación lidian desde hace tres meses –tras la intervención del Bronx– comerciantes de los barrios La Estanzuela, Ricaurte, San Andresito y San Bernardo, en el centro de Bogotá.

Y es que el drama humanitario y social derivado de la intervención ya comienza a tocar los bolsillos de los vendedores. Según un estudio de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), este fenómeno social tiene en crisis a las ventas, que en apenas 90 días se han desplomado en un 40%. (Video: Habitantes de calle y comerciantes se enfrentan en el centro de Bogotá)

De acuerdo con el informe, al menos siete de cada 10 comerciantes instalados en la zona se sienten aún más inseguros tras los operativos en la principal olla de la ciudad, que derivaron en la dispersión de decenas de habitantes de calle por diferentes zonas de la capital.

Lo que se hizo en el Bronx se tenía que hacer, porque no podemos convivir con una situación de esas en Bogotá. Sin embargo, la situación que hoy tienen los comerciantes es supremamente compleja: hablamos que, en promedio, las ventas se les han caído por encima de 40%”, declaró Juan Esteban Orrego, director del gremio en la capital.

Hace apenas un mes, unos 1.500 comerciantes se apostaron frente al Palacio Liévano, en la Plaza de Bolívar, para pedirle al Distrito la reubicación de cientos de habitantes de calle que invadieron las zonas y que capture los microtraficantes que delinquen cerca de sus negocios. (Lea: Las razones de la disputa entre comerciantes del centro y habitantes de calle)

Orlando López, gerente del restaurante La Leona (que lleva 60 años en La Estanzuela), sostuvo en ese entonces que, antes del operativo, vendía 300 almuerzos diarios. Ahora despacha 70. Algunos de sus clientes dejaron de ir por los robos a sus vehículos. “En la zona no hay parqueaderos para los clientes, entonces estacionaban en la vía. Pero ya no se puede porque se roban los boceles y los espejos de los carros”.

Asimismo, Jorge Quintero, uno de los voceros de la marcha y dueño de un almacén de lujos para vehículos, señaló que los talleres de mecánica y los negocios de autopartes son los más afectados, ya que en el sector hay casi 300 establecimientos de este tipo.

El administrador de una droguería dice que tras una encuesta a 400 comerciantes de la zona para conocer quiénes pagaron el arriendo de sus locales el mes pasado, no más de 10 personas levantaron la mano. Añade que la presencia de habitantes de calle puede convertirse en un problema de salud. “En el barrio han aumentado las gripas y las infecciones dermatológicas. Los remito al hospital, porque eso no se soluciona con antibióticos”, señala.

La Alcaldía ha señalado que ha buscado mecanismos judiciales para atender la situación de los habitantes de calle de la zona, debido a que legalmente ellos deben acceder voluntariamente a los albergues y centros de atención habilitados por la Secretaría Distrital de Integración Social.

Muy a pesar de las complicaciones de seguridad que se han generado en puntos específicos de la ciudad por la presencia de habitantes de la calle, como en la Carrera 30 con Calle 6, que incluso ha desatado protestas por parte de la comunidad y los propietarios de negocios, la semana pasada el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, aseguró que la capital del país es mucho más segura después del operativo y resaltó la reducción de homicidios. (Lea: ¿Bogotá es más segura luego de la intervención del Bronx?)

“Hay un descenso del homicidio del 7%, es decir, 66 vidas menos se han perdido, es una cifra muy importante”, dijo al finalizar un consejo de seguridad junto al alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa. El ministro destacó además la disminución en los indicadores de hurto a residencias, personas y comercio y puso en la mesa la preocupación desde el Gobierno Nacional por el robo de automotores.

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