En New Hampshire la "terapia de conversión gay" seguirá siendo legal

La semana pasada el Congreso del estado no aprobó un decreto que pretendía prohibir esta práctica vetada en al menos 9 estados.

Al menos 9 estados y una docena de municipalidades prohíben actualmente esta práctica en los EE.UU.Pixabay

La llamada “terapia de conversión” ha sido descrita por docenas de grupos de salud mental, médicos y derechos LGBTI como “dañina e ineficaz”, según el National Center for Lesbians Rights. (Lea también: Así celebró Australia la aprobación del matrimonio homosexual)

Dicha práctica, que en la mayoría de las veces está acompañada de hipnosis y de “oraciones”, pues es llevada a cabo en la mayoría de veces por grupos religiosos protestantes, ya está prohibida en al menos 9 estados y el Distrito Capital de los EE.UU.

La proposición fue presentada por la senadora demócrata Martha Fuller Clark, quien luego de dos años, donde también se falló en contra de dicha reforma, revivió el debate en el estado alrededor de este tema.

Sin embargo, la fuerte oposición republicana en el senado estatal fue suficiente para hundir el proyecto. (Lea también: Mujer trans le gana pelea a Secretaría de Salud, y mejora sus condiciones laborales)

La misma semana en el condado de Broward (incluido Fort Lauderdale), en el estado de la Florida, se aprobó la prohibición de esta práctica, y en seis estados más el debate está por dar su fallo final.

El senador republicano de New Hampshire Mark Pearson dijo a la televisión local que “Ahora, yo estaría en contra de esta terapia coercitiva ¿pero qué de aquellos que quieren ayuda de un profesional?”.

El mismo senador agregó que la legislación es “innecesaria” y que puede llegar a ser dañina para los más jóvenes que buscan una "conversación honesta" sobre el tema. (Lea también: Los cómplices del odio contra las personas LGBT)

Ray Buckley, presidente del Partido Demócrata en New Hampshire, reclamó a los republicanos por su negación a esta prohibición, pues “se les está diciendo a nuestros hijos que lo que son no está bien”.

Un grupo republicano representante de la comunidad LGBTI, Log Cabin Republicans, instó a sus copartidarios a revisar una versión nueva sobre el proyecto de ley para que pueda volver a ser votado, pues al parecer, según el mismo grupo, existe un “problema del lenguaje” que puede estar molestando a los republicanos.