¿Por qué causa polémica la forma en que el Reino Unido trata a sus migrantes del Caribe?

La ministra británica del Interior, Amber Rudd, anunció la creación de un equipo especial para evitar la deportación de miles de personas que viven en Reino Unido desde hace varias décadas.

AFP

Entre 1948 y 1971, miles de personas llegaron en Reino Unido de países de la entonces llamada ‘Mancomunidad Británica de Naciones’, un grupo de naciones que comparten lazos históricos con Reino Unido.

Las personas de la Mancomunidad migraron después de que el gobierno británico solicitara su ayuda en servicios esenciales.

(Le puede interesar: May y Macron “bombardeados” tras el ataque en Siria)

Hoy en día, más de 500.000 migrantes viven en Reino Unido tras llegar de países de la Mancomunidad antes de 1971, según cifras de The Migration Observatory de la Universidad de Oxford.

Muchos niños llegaron con sus padres en la generación ‘Windrush’, como se la denomina en ese país, en referencia al nombre de la primera nave de migrantes de varias islas del Caribe que atracó en un puerto del condado de Essex en 1948.

En 1971, una nueva ley de inmigración concedió a los ciudadanos de la Mancomunidad el derecho de quedarse en Reino Unido indefinidamente. Sin embargo, nunca se les proporcionaron documentos oficiales.

A pesar de vivir, trabajar y pagar impuestos en Reino Unido desde hace muchos años, miles de personas que llegaron en esta época están en riesgo de deportación o ya han sido deportados porque carecen de documentos oficiales.

Casos individuales: exdeportistas profesionales y pacientes de cáncer

El periódico británico The Guardian ha desvelado numerosos casos chocantes de los hijos de la generación ‘Windrush’, incluyendo la detención en centros para inmigrantes ilegales que han vivido en Reino Unido desde hace más de 50 años, como los de Paulette Wilson y Anthony Bryan. Ninguno de ellos ha recibido una disculpa oficial de la parte del Ministro del Interior.

Otro caso documentado por The Guardian incluye Richard Stewart, de 73 años. Stewart, originario de Jamaica, llegó a Londres en 1955 con la edad de 10 años. Jugó durante tres años con el prestigioso equipo de cricket, Middlesex, además de ganarse la vida en varias otras profesiones.

Stewart desea visitar su familia en Jamaica, pero no tiene un pasaporte británico. Cuando solicitó un nuevo pasaporte hace 7 años, le dijeron que había permanecido demasiado tiempo en el país. Desde entonces ha vivido en situación irregular. El Ministro del Interior informó a su diputada, Kate Osamor, que el exjugador de cricket perdió su nacionalidad británica cuando Jamaica declaró su independencia en 1962.

Stewart sigue viviendo en Reino Unido, pero todavía no ha podido visitar a su familia en Jamaica con su hijo y sus nietos, quienes son todos ciudadanos británicos.

En otro caso publicado por The Guardian, se le negaron un tratamiento de radioterapia a Albert Thompson, quien sufre de un cáncer prostático.

Gracias al Sistema Nacional de Salud (NHS por sus siglas en inglés), Thompson debería recibir este tratamiento gratis. A pesar de vivir en Reino Unido desde 1973, tras llegar desde Jamaica como adolescente, a Thompson le pidieron 54.000 libras esterlinas por su radioterapia porque carece de documentos oficiales.

Emociones intensificadas en el Parlamento británico

La ministra británica del Interior, Amber Rudd, pidió perdón a las personas tratadas “espantosamente” por el Ministro del Interior. Rudd añadió que el Ministro estaba demasiado preocupado por “la política y la estrategia” en lugar del individuo.

David Lammy, diputado del Partido Laborista, dio un discurso lleno de emoción ante el Parlamento británico este lunes 16 de abril. Lammy, cuyos padres llegaron al Reino Unido de Guyana en la generación ‘Windrush’, dijo que fue un día de “deshonra nacional”.

(Le puede interesar: "Migraciones no son un peligro sino un desafío para crecer": papa)

Varios diputados hicieron referencia a la época en la que la actual primera ministra, Theresa May, era ministra del Interior (2010-2016). Su liderazgo del Ministro fue caracterizado por el “ambiente hostil” que intentó crear para los inmigrantes sin documentos en Reino Unido.

La ministra de Inmigración, Caroline Nokes, admitió que había visto unas “situaciones espantosas”, e insinuó que ya habían deportado a algunas personas, aunque no podía precisar cuántas.

La ministra del Interior prometió varias nuevas medidas para ayudar a la generación ‘Windrush’. Medidas mencionadas incluy en la promesa de solucionar todos los casos dentro de 2 semanas, el fin de tarifas para conseguir nuevos documentos, y la creación de un equipo especial para apoyar a las personas afectadas.