Los factores que están deteriorando la democracia en el mundo

Ataques a la prensa, el incremento de los autoritarismos y los movimientos xenófobos, entre los factores que más presentaron crecimiento, según un informe de Freedom House.

Desde que inició la decadencia de 12 años en 2006, 113 países han sufrido declives, y solo 62 países han experimentado una mejora netaAFP

En los últimos doce años la democracia en el mundo ha venido sufriendo un grave debilitamiento acrecentado por la disminución y el desgaste de los estándares en los EE.UU.,así lo registra el informe “La libertad en el mundo 2018” de la ONG Freedom House.

El documento inicia señalando lo preocupante de que la democracia esté “bajo amenaza y retroceso en todo el mundo”. (Lea también: Los conflictos que seguirán vigentes en el 2018)

2017 fue el año que, en más de una década, la libertad y la defensa de derechos políticos y civiles se vio amenazada a nivel global. En este mismo periodo incrementaron el número de países que “sufrieron disminuciones” en la búsqueda de dichos derechos y libertades, no solo en naciones donde la democracia es “tradicionalmente” escasa o débil, sino en países insignes de la democracia en Occidente.

En naciones como Turquía, Venezuela, Polonia y Túnez, “estados que alguna vez fueron prometedores”, la democracia se encuentra en un punto álgido de declive. 

El documento además asegura que, gracias a el retroceso de la democracia en Occidente, China y Rusia han aprovechado la coyuntura para aumentar la presión sobre las libertades al interior de sus fronteras y “exportar la mala influencia a otros países”.

La Rusia de Putin, por ejemplo, “cultivó vínculos con los partidos políticos xenófobos en todo el continente, amenazó a sus vecinos más cercanos y sirvió como una fuente de ayuda militar para las dictaduras de Medio Oriente”. (Lea también: Francia insta a los occidentales a implicarse más en la crisis siria)

Estados Unidos dejó de ser el gran defensor y ejemplo de democracia en el mundo. Allí, durante los últimos 7 años, ha ocurrido un “lento deterioro de los derechos políticos”. Una muestra de ello, afirma la investigación, es la interferencia de Rusia en sus elecciones presidenciales en 2016, donde se violaron estándares de ética y transparencia gubernamental, al igual que el discurso antinmigrante y beligerante de Trump.

Freedom House también alerta sobre el posible debilitamiento de la prensa y el poder judicial en Norteamérica, producto de los ataques de Donald Trump contra estas instituciones.

La consecuencia de lo que ocurre en los Estados Unidos se ve en el mayor poder de regímenes autoritarios en el mundo.

Véase por ejemplo cómo en Turquía se intensificó la represión y persecución de los opositores luego del intento de golpe de estado en 2016.

De los 195 países que la organización evalúa el 45% fueron calificados como libres, 30% parcialmente libres (en donde se encuentra Colombia) y 25% No libres. (Lea también: 2017, el año que los periodistas se convirtieron en enemigo público)

Además de ello, el informe señala que existen estados corruptos y represivos que “ponen en peligro la estabilidad global al perpetuar los conflictos regionales”: Arabia Saudita, Irán, Venezuela y Corea del Norte.

Además, en Myanmar se demostró las consecuencias de una apertura democrática “limitada”, que desencadenó en la limpieza étnica en 2017 contra los rohinyás.

Los populismos en el mundo siguen creciendo en Occidente, Hungría y Polonia fueron los casos más llamativos al incrementar su difamación a opositores y medios de comunicación, al igual que la injerencia del poder ejecutivo en el poder judicial.

También ayudó la crisis de los refugiados, que alimentó partidos y movimientos xenófobos en Francia Alemania, Austria y los Países Bajos.

 

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