El Espectador le explica

Trump reformó los tribunales de EE. UU., ahora Biden intenta dejar su propia huella

Noticias destacadas de El Mundo

Los nombramientos judiciales de Donald Trump fueron un acierto para los republicanos; estamos hablando de más de 220 jueces (muy conservadores) que dan forma a las leyes de la nación en temas como el aborto y los derechos de la comunidad LGBT; asuntos claves para el futuro de EE. UU., y en los que Biden y Trump tienen posiciones completamente opuestas.

Hace dos meses, justo en el momento en el se esperaba un veredicto sobre el segundo juicio político contra Donald Trump, les contamos quién era Mitch McConnell, el republicano más poderoso del Congreso durante la administración de Trump. Su poder llegó a tal punto, que él tenía en sus manos el futuro del exmandatario; si McConnell votaba para condenar a Trump por incitar a la insurrección, era probable que algunos de sus colegas republicanos lo respaldaran; ese era el camino para la destitución del expresidente, algo que finalmente no sucedió.

Le puede interesar: Mitch McConnell: el hombre que tiene en sus manos el futuro de Trump

Volvemos a hablar de McConnell por un asunto clave: él aprovechó su posición para dejar una huella conservadora en los tribunales federales, un acierto innegable para Trump. Estamos hablando de más de 220 nombramientos, todos ellos bajo la supervisión de McConnell: tres jueces en la Corte Suprema de Justicia, 53 en la Corte de Apelaciones y decenas de nuevos conservadores que presiden los tribunales de distrito.

“Los presidentes y las mayorías del Senado siempre han querido instalar jueces que reflejen en cierta medida sus ideologías (...) Trump va a tener gente en el banquillo durante 30 años, tal vez 40. Todavía hay algunos jueces de Reagan por ahí”, explicó Carl Hulse, corresponsal jefe del New York Times en Washington.

¿Por qué los tribunales son tan importantes?

Porque dan forma a las leyes de la nación en temas como el aborto, el porte de armas y los derechos de la comunidad LGBT. Temas en los que Trump y Biden tienen posiciones completamente opuestas. “Debido a que el poder legislativo está tan estancado, los tribunales se están convirtiendo en los árbitros. Han sido amplificados como un tema político debido a su importancia a la hora de decidir temas importantes y de vanguardia”, dijo Hulse.

Un ejemplo: el 26 de octubre del año pasado, el Senado de Estados Unidos, liderado por McConnell, confirmó a la jueza ultraconservadora Amy Coney Barrett, nominada por el expresidente Donald Trump para cubrir la vacante que dejó en el Tribunal Supremo la fallecida magistrada progresista Ruth Bader Ginsburg. El ascenso de Barrett a la Corte Suprema modificó considerablemente el equilibrio del alto tribunal, con una mayoría conservadora de seis magistrados contra tres más progresistas. La Corte Suprema decide en Estados Unidos sobre los temas complejos, desde el aborto al porte de armas, pasando por los derechos de las minorías sexuales.

Le puede interesar: Senado confirma a jueza Amy Barrett para la Corte Suprema de EE. UU.

Otro dato: Los demócratas advirtieron que Barrett puede votar para desarticular el Obamacare, una reforma de salud que ha ayudado a millones de estadounidenses a obtener un seguro médico, y que tal vez ayudaría a anular la sentencia del caso Roe contra Wade de 1973 que permite el derecho al aborto.

¿Cuál es el plan de Biden?

El presidente comenzó una campaña para remodelar los tribunales federales. En un comunicado, Biden anunció el 30 de marzo las nominaciones de 10 personas para que sirvan como jueces del Tribunal de Distrito y del Circuito Federal, y a una persona para que sirva como juez del Tribunal Superior para el Distrito de Columbia, “moviéndose más rápido que cualquier presidente en décadas para ocupar puestos vacantes en los tribunales”, según el New York Times.

Le puede interesar: Biden conmemora por primera vez en EE. UU. el Día de la Visibilidad Trans

Con esta primera ronda de nominaciones, Biden busca cumplir su promesa de recurrir a un grupo más diverso: tres son mujeres afroamericanas elegidas para vacantes en el Tribunal de Circuito, así como candidatas que, de ser confirmadas, se convertirán en la primera jueza federal musulmana estadounidense en la historia de los EE. UU., así como la primera mujer afroamericana en servir como juez federal para el Distrito de Maryland. “Esta lista pionera de nominados proviene de las mentes más brillantes y mejores de la profesión legal estadounidense”, dijo Biden.

Los obstáculos

El presidente tiene el tiempo en contra. “Fácilmente podrían perder el Senado (los demócratas) el próximo año, y luego tendrían que conseguir candidatos judiciales por los que los republicanos estarían dispuestos a votar”, explicó Hulse. Agregó que es dificíl que Biden logre igualar los números de Trump. “El gran problema es el tiempo. Tienen las verificaciones de antecedentes y las audiencias, y los republicanos se resistirán a algunas de estas personas. Debido a los cambios en las reglas obstruccionistas, si todos los demócratas apoyan a un candidato, pueden pasar. Pero puede ser un proceso largo y prolongado”, dijo el corresponsal.

La atención también está puesta sobre Stephen Breyer, de 82 años, uno de los tres liberales que quedan en la Corte Suprema. “Muchos demócratas no quieren volver a verse atrapados en esta situación de Ruth Bader Ginsburg . Y el juez Breyer es un tipo extremadamente inteligente y también un tipo político. Él sabe lo que está pasando aquí”, concluyó Hulse.

Comparte en redes: