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hace 1 día
El cerebro de la captadora de dinero DMG
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El regreso de David Murcia Guzmán

El 29 de abril será deportado de Estados Unidos el cerebro de la captadora de dinero DMG. Una nueva imputación de cargos por concierto para delinquir y una pena de 22 años de prisión lo esperan en Colombia. Desde finales de 2018, las autoridades se vienen preparando para su deportación al país. Esta es la historia detrás de una de las estafas que tocó a miles de ciudadanos del común en Colombia.

David Murcia Guzmán pagó en Estados Unidos una pena de nueve años de prisión. / AFP
David Murcia Guzmán pagó nueve años de prisión en una cárcel en Estados Unidos por lavado de activos.AFP

El 29 de abril llegará la hora cero para David Murcia Guzmán: regresará al país deportado de los Estados Unidos, en donde pagó una pena de nueve años de prisión por lavado de activos. El cerebro de una de las mayores estafas que ha tocado al ciudadano del común, la pirámide y captadora de dinero DMG, volverá a Colombia 10 años y cinco meses después de haber sido detenido en Panamá, en donde evadía a la justicia. Lo están esperando las autoridades para detenerlo de nuevo, pues tiene que pagar una pena de 22 años de prisión y enfrentar un nuevo caso por concierto para delinquir.

Desde el 13 de diciembre de 2018, la Dirección de Investigación Criminal e Interpol de la Policía requirió a la justicia información de Murcia, quien fue condenado inicialmente a 30 años y ocho meses de prisión en 2009, sentencia que la Corte Suprema de Justicia redujo en 2016 a 22 años por errores técnicos. En enero, el juzgado de ejecución de penas que vigila el cumplimiento de este fallo acreditó que Murcia Guzmán todavía tiene cuentas pendientes, pues el tiempo que pagó en la justicia de EE. UU. no será tenido en cuenta en Colombia por tratarse de delitos distintos.

(En contexto: David Murcia Guzmán, condenado a nueve años de prisión en EE.UU.)

La historia de Guzmán y su deportación a Colombia cierra el ciclo de un escándalo que sacudió al país y que tuvo una respuesta de la justicia colombiana mucho más enérgica que sonados y multimillonarios descalabros como Interbolsa, entre otros. Con la captadora DMG se comprobó que la justicia, cuando así lo quiere, puede responder con velocidad. Todo empezó el 8 de abril de 2005, con la escritura pública número 0001033 de la Notaría 35 del Circuito de Bogotá, que creó la sociedad Grupo DMG S.A., con variado objeto social y un capital de $100 millones, cuyo mayor accionista era David Eduardo Helmut Murcia Guzmán.

En el fallo de la Corte Suprema quedó consignado que el 5 de diciembre de 2005, apenas ocho meses después de creada, la sociedad recibió una inyección de capital de parte de sus socios de $1.135 millones, sin que desarrollara su objeto social, ni generara ingresos operacionales. El lío fue que el capital se recibió como préstamo y Murcia no tenía con qué responder. Según los expedientes judiciales, el capital de la compañía aumentó a $2.696 millones, por consignaciones en efectivo fraccionadas desde lugares como Puerto Asís, Mocoa y La Hormiga, en Putumayo, o Monte Líbano y Montería, en Córdoba.

(En contexto: Corte Suprema rebajó condena a David Murcia Guzmán)

Para el 31 de diciembre de 2006, el Grupo DMG había recibido $13.842 millones de 8.400 personas. ¿Cómo? Mediante la venta de “tarjetas prepago DMG”. Su capital fue aumentando. En marzo de 2007 tenía $18.545 millones de 12.641 personas. El incremento llamó la atención de las autoridades, que encontraron que las tarjetas no tenían respaldo: “Se hallaban desprovistas de bienes y servicios”. Los movimientos de plata fueron informados a la Superintendencia Financiera, que suspendió las operaciones de DMG y ordenó devolver los dineros entre septiembre y octubre de 2007.

En marzo de ese año, el Grupo DMG registró ingresos por $15.000 millones y entregó rendimientos por $2.121 millones. La venta de las tarjetas crecía como arroz. Entre tanto, Murcia se movía. Ya en abril de 2006 había creado la empresa DMG Grupo Holding S.A., mediante escritura pública 1238, con un capital de $250 millones y un pasivo, según los expedientes judiciales, en la cuenta contable “otras obligaciones e ingresos recibidos para terceros por $42.723 millones”. Así lo consignó la Corte Suprema.

(En contexto: Víctimas de DMG solicitarán reparación de bienes por 12 millones de dólares)

“Esta sociedad cautivó personas naturales para que aparecieran como socios de otras empresas y como contraprestación tenían acceso a las tarjetas prepago, a través de las cuales se captaba de forma masiva e ilegal los dineros del público, al punto que, en 2007, esta empresa Holding S.A. recibió un total de $160.766’640.000 y en el año 2008 $1’043.484’917.770”. Las empresas Grupo DMG S.A., DMG Grupo Holding S.A., Global Marketing S.A., Bionat Labs S.A., Inversiones Sánchez Rivera & Cía., Productos Naturales DMG Ltda., y DMG Publicidad y Mercadeo Colombia S.A. realizaron exorbitantes movimientos financieros.

Las autoridades llegaron a incautar en agosto de 2007 en La Hormiga $6.500 millones que se escondían en paquetes de Acción Social de la Presidencia. Al tiempo se crearon empresas en Colombia, Panamá y Estados Unidos, según la justicia, por personas que no sabían que era en realidad DMG. Se capitalizaron empresas ya existentes o se usaron supermercados para mimetizar su dinero. Al final, no fue posible tapar todas las operaciones financieras: las empresas tenían inconsistencias y doble contabilidad. El escándalo estalló. Hubo marchas en las ciudades respaldando a DMG. En noviembre de 2008, en pleno auge de la estafa, Murcia retaba a las autoridades.

(En contexto: Extraditado David Murcia Guzmán a EE.UU.)

En una entrevista concedida a W Radio el 14 de noviembre de 2008, Murcia aseguró que la Fiscalía y las superintendencias de Sociedades y Financiera llevaban cuatro años intentando buscarle “el quiebre”. Incluso dijo que, si el entonces presidente Álvaro Uribe intentaba algo en contra de DMG, “todos los clientes se irán en contra del Gobierno, porque nosotros no le estamos robando a nadie (…) El Gobierno quiere crear pánico, por eso nos decomisan el dinero y no nos lo devuelven. Con esa persecución tan tremenda que me tienen montada, hasta me pueden hacer un atentado”. Incluso acusó a Uribe de ser un mal padre. Años después admitiría su arrepentimiento por “haber ofendido al presidente”.

Sus palabras, sin embargo, no cayeron en oídos sordos. Cuatro días después de esa entrevista, Murcia fue capturado en Panamá con fines de extradición. En diciembre de 2009, El Espectador reveló una declaración en la que Murcia contaba que DMG había hecho giros de dinero al exgobernador de Bolívar Joaco Berrío, así como hecho un préstamo de $200 millones al personero de Bogotá, Francisco Rojas Birry, y giros a la Comisión Nacional de Televisión que derivaron en una investigación en contra de los comisionados. Para esa época ya se conocían los detalles de su pedido de extradición, que se materializó el 5 de enero de 2010.

En el indictment se relacionaban las propiedades que había adquirido en ese país por millones de dólares: 11 inmuebles en Miami y Aventura, en Florida, y otro en California. Ahora, Murcia Guzmán será imputado por la Fiscalía por el delito de concierto para delinquir con fines de lavado de activos. En el proceso judicial por el que fue condenado se han realizado varios incidentes para reparar a 1.993 personas por $20.834 millones. Teniendo en cuenta algo más de cómo cambiaron las reglas de juego en Colombia a raíz del escándalo de DMG: desde entonces, todos los que participan en pirámides pueden ser investigados como cómplices de ese esquema de estafas.