Estamos frente a un enorme fraude: Serpa sobre candidatos por firmas

El director saliente del liberalismo se despidió de la colectividad rechazando la cascada de candidatos que han abandonado sus partidos para buscar una candidatura avalada por firmas. Afirmó que las banderas de su partido están fuertes y abogó por una consulta popular para elegir candidato único.

Las reglas del juego en el panorama político se definen este viernes.Partido Liberal

Faltan pocas horas para que el partido Liberal defina su rumbo. Este viernes, muy temprano, comienza el último día del VII Congreso de esa colectividad que se reúne, entre otras cosas, para cambiar la Dirección Nacional y, cómo no, para elegir el mecanismo del que saldrá el candidato único de cara a las elecciones de 2018.  No es poco a lo que se enfrenta ese partido, si se tiene en cuenta que tanto las huestes rojas, como el resto de sectores afines a los acuerdos de La Habana, tienen tras de sí la responsabilidad de cumplir con su palabra empeñada, desde que se firmó el texto final para la terminación del conflicto: defender lo pactado aún después de Juan Manuel Santos. (Lea: El liberalismo define su futuro)

Pero el partido Liberal llega a su gran convención dividido. En principio, eran seis aspirantes a la candidatura única que, como ocurre en toda discusión política, no lograron mayores consensos para definir de qué forma se debe designar a ese único aspirante que representará en las urnas las banderas del liberalismo. El primer conato de rebeldía fue del exjefe negociador de paz en Cuba, Humberto de la Calle quien no estaba dispuesto a someterse a las reglas del juego propuestas por el congresista Juan Manuel Galán.  

El senador quería una consulta popular en las elecciones legislativas de marzo de la que se definiría al ganador y, ahí sí, promover las inevitables coaliciones. Pero, finalmente, esa propuesta se fue a pique, De la Calle se quedó y el que está por abandonar su aspiración, paradójicamente, será Galán. De la Calle, Delgado, Cristo y Velasco enviaron una carta al Congreso del partido Liberal en la que le piden que apruebe la propuesta de convocar a una consulta popular el próximo 19 de noviembre, para designar al candidato único del partido. (Lea: Partido Liberal escogerá candidato único el 19 de noviembre)

La que sí se fue es la senadora Viviane Morales, una senadora reconocida por su temperamento y coherencia con sus principios. Al punto que no aceptó seguir representando una colectividad que, según sus palabras, la quiere obligar a firmar un documento espurio. Y ya busca salidas jurídicas para no renunciar a sus intenciones presidenciales. Los otros precandidatos, (Juan Fernando Cristo, Luis Fernando Velasco y Edinson Delgado), no alcanzan una popularidad lo suficientemente alta como para ser los elegidos en el sector rojo. Sin embargo, un barón político como Cristo no está dispuesto a renunciar a la influencia que tenía cuando era ministro del Interior, y está listo para debatirse la Dirección Única con quien, aparentemente, llega al Congreso Liberal con ese cargo: el expresidente César Gaviria.

A vuelo de pájaro, ese es el panorama del partido Liberal que llega este viernes a definir las cartas con las que jugará en la política electoral que se avecina. Y así lo entiende su director saliente, el senador Horacio Serpa quien afirmó durante su discurso de despedida ante cientos de delegados de la colectividad, que ganarán la Presidencia de la República en 2018. Por eso, empezó por desmentir a aquellos a quienes se han atrevido a cuestionar la vigencia y unidad de los militantes del partido.

“Voceros de otras colectividades políticas, descalificadores a sueldo, critican al partido Liberal, tergiversan sus acciones. Sin desparpajo de ninguna especie se apresuran a suministrarle la extremaunción, con el ánimo de sacarnos del camino y aprovechar nuestra ausencia con el objetivo de ganar espacios que no merecen tener en el agitar de la política”, dijo el congresista quien no escatimó en críticas al hablar de los candidatos que buscan lanzarse por firmas, teniendo partido que los avale. (Lea: Consulta popular para elegir candidato liberal: la propuesta de todos, menos de Galán)

“Al revés de lo que otros hacen, nuestros dirigentes no abandonan la roja insignia en la aventura de conseguir firmas para tratar de identificarse como independientes y cívicos. Mentirosos es que son, bajo el facilista criterio de que en Colombia una firma no se le niega a nadie. Estamos frente a un enorme fraude a la opinión pública. Unos Cantinflas organizando la cuestión electoral. Mil disculpas señor Cantinflas por la comparación”, añadió Serpa.

Y es que, según las cuentas, hasta el momento van 25 aspirantes por firmas para la carrera presidencial. Entre ellos, el exvicepresidente Germán Vargas Lleras quien rechazó el aval de su partido, Cambio Radical, y decidió salir a las calles a buscar el apoyo de los ciudadanos a través de sus rúbricas. Lo mismo ocurrió con el exministro Juan Carlos Pinzón, que declinó a su partido, la U; o Marta Lucía Ramírez, quien abandonó las banderas del partido Conservador.  Pero para lograr el triunfo en mayo -o junio- de 2018, Serpa no descartó coaliciones. Necesarísimas en medio de la polarización política por la que atraviesa el país.

Las candidaturas liberales

Durante su intervención ante el VII Congreso del liberalismo, el senador Serpa también se refirió a la problemática interna de su partido. Concretamente, a la disputa en la que han entrado los precandidatos y a la situación particular de su colega, Viviane Morales.

El legislador desmintió que se intentara obligar a nadie a firmar un documento con el fin de hacerle renunciar a sus principios. Señaló que ese texto se suscribe, anualmente, por los militantes en el que reafirman los principios del partido, entre ellos, defender los derechos de género y “asumir que las convicciones religiosas individuales no interfieran las decisiones públicas”, según palabras de Serpa.

Finalmente, insistió en la necesidad de defender el Acuerdo de Paz de quienes han amenazado con “hacer trizas” lo pactado con la hoy desarmada guerrilla de las Farc.