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¿Qué puede aprender Cepeda de Mamdani?

Allison Benson Hernández y Cristian Gil

14 de junio de 2026 - 12:06 a. m.
"Mamdani lleva 150 días gobernando, en los cuales no ha dedicado su energía a señalar culpables, sino a demostrar que, contrario a lo que se suele decir, el progresismo sí es capaz de ejecutar": Allison Benson y Cristian Gil.
Foto: EFE - SARAH YENESEL
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Aunque la izquierda lleva décadas denunciando las injusticias que se viven día tras día en Colombia, las transformaciones concretas que logró a través de su primer gobierno fueron pocas o insuficientes para una parte importante del país. Por eso muchas personas que votaron por Petro, hoy dudan en votar por Cepeda. No han encontrado en el candidato un mensaje concreto sobre qué va a hacer para mejorar la economía, la salud y la seguridad de las personas y empresas; y tampoco han encontrado una idea clara acerca de qué no va a hacer, a ver si le baja los miedos a tanto empresario que anda preocupadísimo; un nuevo estado mental nacional.

Un proyecto de izquierda no se mantiene a punta de discursos acartonados y polarizantes, hablando de “plutocracia” y de “extracción”, términos que la mayoría de los ciudadanos no usan ni entienden. Un proyecto de izquierda se mantiene cuando se logra pasar de la “lucha” (a la que tanto aludió Cepeda en su discurso tras la primera vuelta) a la acción.

Por eso, resulta interesante observar no solo la gestión, sino también la comunicación de Zohran Mamdani, alcalde progresista de la ciudad de Nueva York. Mamdani lleva 150 días gobernando, en los cuales no ha dedicado su energía a señalar culpables, sino a demostrar que, contrario a lo que se suele decir, el progresismo sí es capaz de ejecutar.

En pocos meses, Mamdani: tapó el déficit fiscal con acciones concretas como el cobro de impuestos a las propiedades de lujo, utilizadas como inversión en una ciudad en la que los multimillonarios del mundo parquean su plata en apartamentos desocupados, mientras que las personas de a pie tienen que endeudarse para poder pagar un arriendo.

Saldó la deuda de cuidado. En su octavo día como alcalde, liberó los recursos para ofrecer cuidado infantil gratuito para niños de hasta dos años. Un servicio que, increíblemente, no se había ofrecido en esta millonaria ciudad.

Está buscando locaciones para abrir cinco supermercados públicos de alimentos a bajo costo, aliviando el bolsillo de las personas ahogadas por el aumento de precios en los grandes supermercados.

Creó un programa de apoyo para tenderos, peluqueros y pequeños comerciantes, a través del cual ya les ha ahorrado seis millones de dólares en reducción de trámites innecesarios, multas y sanciones, que terminan ahogando a la pequeña economía.

Se puede estar de acuerdo o no con cada una de estas políticas. Se puede considerar que estas aplican o no para Colombia. Es que ser alcalde es diferente a ser presidente. Ese no es el punto. El punto es que Mamdani ha construido una identidad política alrededor de la capacidad de resolver problemas concretos en la cotidianidad de la gente. Cuando una política pública recauda impuestos, reduce el costo de la comida o facilita la vida de pequeños emprendedores, el debate deja de ser ideológico y se vuelve tangible.

Por eso el afán de que Cepeda empiece a concretar y contar qué es lo que va a hacer, cómo va a salir de la inercia —cercana a la inefectividad— que tantas veces caracterizó al gobierno de Petro, y cómo va a comunicar esto. No solo hablándole a los defensores de derechos humanos o a los líderes indígenas, sino también a las personas de a pie, a la clase media emergente que el mismo Petro reconoció hace varios años no haber podido incluir en su discurso o política. A los que están sobreviviendo, solos, el día a día en este país agobiado por la desigualdad y la polarización.

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Estos son, quizás, los principales retos que enfrenta Cepeda en esta recta final. No solo para ganar el 21 de junio, sino para gobernar. Porque muchos ciudadanos estamos de acuerdo con que el sistema es injusto, pero no por eso queremos vivir en un revolcón permanente. Gobernar para todos exige algo más difícil que denunciar: exige construir. Y si Cepeda aspira a gobernar, tendrá que demostrar rápidamente que aprendió esta lección.

¿Quieren saber lo que pensamos sobre De la Espriella? Lean nuestra columna de la semana pasada acá.

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* Allison Benson: economista, PhD en Desarrollo Internacional; Cristian Gil: economista, Msc. Director Creativo de Acción Pública.

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