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22 Jan 2022 - 5:00 a. m.

El Gobierno alista el mercado de nuestros datos

En 2021, el Gobierno preparó y abrió para comentarios el Plan Nacional de Infraestructura de Datos (PNID), cuya versión final deberá publicarse pronto. Este plan guiará la transformación digital del Estado para desarrollar una economía basada en datos. Es un documento técnico con importantes impactos, ya que define los lineamientos para la reutilización de nuestros datos, los que están en manos del sector público y privado.

El Mintic abrió el borrador de PNID a comentarios el 15 de septiembre y lo cerró el 17 del mismo mes. Sí, ¡nos dieron dos días para comentarios! Será agradecer que no fue fin de semana. ¿Qué se puede decir de ese plazo? Es un chiste. Solo busca cumplir la formalidad, no resiste ningún análisis de estándares de participación. No sé quiénes participaron, pero desde Karisma, donde trabajo, no lo logramos.

No facilitar la participación es grave debido al alcance e impacto que tendrá el PNID. Este plan merece construirse en un entorno amplio con todos los posibles actores, que deben contar con el tiempo y los espacios para hacer análisis detenidos y tranquilos.

Fuera de la afrenta que significa semejante plazo, Karisma, junto a otras dos organizaciones, Datasketch y la Iniciativa Latinoamericana por los Datos Abiertos (ILDA), revisamos en fin de año el tema y decidimos publicar un par de documentos que recogen comentarios sobre dos aspectos que nos llaman la atención del borrador de PNID que les comparto.

Sobre la gobernanza de la infraestructura de datos: a pesar de que sin ambigüedades el PNID anuncia que se basará en el modelo de gobernanza definido por el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (DAPRE), ni el DAPRE lo ha definido, ni parece que PNID entendió lo que es eso.

El DAPRE lo que tiene es un documento borrador de abril de 2021. No hay versión final hasta ahora. Tendremos que asumir que usaron ese, pero aun así solo sirvió para que pensaran en tres instancias de participación de actores diferentes al Estado, que mencionan sin desarrollo.

Escoger ese modelo significa en todo caso que el PNID apuesta por la “gobernanza” de los datos, y deja de lado el modelo del “gobierno” de los datos: no usará estructuras jerárquicas verticales para adoptar mecanismos de múltiples partes interesadas (más allá del Gobierno, involucrar a empresas, sociedad civil, academia, etcétera) ni estructuras más horizontales que tengan en el foco los derechos de las personas y sirvan para construir confianza. Eso es gobernanza.

Pese a que esto en teoría es así, las entidades y las personas a las que se les asignan roles según el PNID son esencialmente actores del Gobierno del orden nacional y nada se dice de los mecanismos para garantizar los derechos de las personas. El cambio de paradigma debería impulsar mecanismos de construcción de confianza con todos los actores sociales, pero acá parece que la apuesta no alcanza.

Sobre el “Market Place”: El PNID anuncia que desarrollará diferentes modelos de explotación de datos, entre ellos elegimos analizar el “Market Place” que es el mercado de datos que se implementará en una plataforma digital, un “punto de encuentro para el intercambio abierto de activos de datos entre personas y empresas actuando como consumidores y proveedores”.

Ese mercado tendrá datos abiertos, datos personales, fotografías satelitales, imágenes médicas, datos binarios y flujos de datos transmitidos en tiempo real por sensores. La información estará disponible para ser comprada y vendida, y tendrá calificación de riesgos en fondos de inversión por medio de las denominaciones: AAA, AA, BBB o similares.

El borrador del PNID dice que es el mecanismo con mejor perspectiva de sostenibilidad, pero no describe el modelo de esa sostenibilidad que se implementará. Así es imposible comentarlo. ¿Será una infraestructura para compartir datos o para comprarlos y venderlos?, ¿Cómo?

En materia de gobernanza de este mercado, el borrador del PNID no menciona ni los posibles actores, ni los lineamientos de su regulación; no se menciona cuál será la entidad encargada de implementar y administrar la plataforma; no se habla de los controles; no se habla del modelo de negocio; y tampoco del destino del dinero que se recoge, o de las pérdidas que se generen.

Se anuncia que el mercado de datos en Colombia buscará resolver problemas humanitarios apremiantes e impulsar la innovación social y técnica en el contexto de una sociedad que toma sus decisiones a partir del uso e intercambio de datos. Pero olvida que, para que esto se cumpla, se mitiguen riesgos y eviten problemas, son muchas las cuestiones que se deben resolver antes, durante y después de implementar este mercado.

Son demasiadas las preguntas que tenemos sobre este mercado en un país con brechas digitales de conectividad, de capacidad económica, de acceso a dispositivos, habilidades y apropiación de tecnología que, además, reproducen y exacerban las desigualdades de la sociedad por condiciones de sexo, género, pertenencia étnica, discapacidad entre otras.

En los comentarios que publicamos sobre dicho plan, recordamos que en noviembre del 2021, tres personas voceras campesinas y el técnico que participó en la recolección de datos de cultivadores de coca, amapola o marihuana y sus familias para acogerse al Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, denunciaron que pudo haberse dado un uso indebido de su información.

Indicaron que los datos recogidos a través de la aplicación utilizada para monitorear los cultivos de uso ilícito pudieron haber terminado en manos de las autoridades encargadas de la erradicación forzada y de la captura de cultivadores. Es decir, fueron usados en operaciones como Artemisa. No toda transacción con datos es aceptable, pero ¿cómo puede evitarse?

El documento está muy inmaduro. Ojalá Mintic se dé el tiempo para consultarlo más, trabajarlo mejor. Si no asume con profundidad y amplitud el diseño de la infraestructura de datos que se va a desarrollar en nuestro país, no solo perderá la oportunidad de desarrollar una verdadera fórmula de gobernanza, sino que tendrá muchos puntos ciegos y no desarrollará confianza con la sociedad. Está construyendo una receta para el desastre y un negocio para unos pocos.

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