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Dos cartas de los lectores

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Cartas de los lectores
01 de julio de 2021 - 05:30 a. m.
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Sobre una columna

Con sumo asombro leo la última columna de Hernando Gómez Buendía para El Espectador donde, con una serie de argumentos inconexos, afirma que el paro fracasó.

Le quiero decir que fue gracias al paro y a los jóvenes colombianos, desaparecidos y muertos, que se bloqueó el esperpento de la reforma tributaria que pretendían sacar en medio de la pandemia y cuyo único objetivo tecnócrata y neoliberal era acabar con la clase media colombiana, socavando aún más las instituciones y la Constitución de Colombia. Esto, en el país más desigual de la región, del cual la OCDE calculó que se necesitan 11 generaciones de colombianos para alcanzar un nivel de igualdad aceptable, cifra que se ha triplicado con Duque.

¡El paro no fracasó y las vidas de los jóvenes colombianos no fueron en vano! Resulta incomprensible que adelante el argumento del fracaso del paro, reflexión que sólo se puede lograr desde una posición elitista y desinformada de las nuevas realidades del país. Si acaso el paro tuvo un fracaso fue la posición y respuesta violenta del Gobierno al movimiento social. Ese sí fue un fracaso total y absoluto, inclusive a nivel internacional. Acaso no vio que nombraron a Ordóñez el encargado de Derechos Humanos frente a la CIDH: otra aberración del presidente más básico e ignorante de la historia de este país.

Falta mucho de la realidad y de la verdad del país en el listado de sus argumentos escuetos y generalizantes. Aquí hay que ver la complejidad, los detalles y los matices de una sociedad que se muestra como un imposible histórico para la paz, la convivencia y el desarrollo.

Por otro lado, ¡los movimientos sociales están más vivos que nunca! Su liderazgo sociopolítico es mucho más eficiente que el acabado poder movilizador de los partidos políticos, maquinarias hoy incapaces de producir ningún liderazgo y que sin lugar a dudas desencantan tanto a la juventud y a la gente, con todas las consecuencias que esto trae para nuestro sistema de partidos y nuestra democracia.

El paro no fracasó y los que fracasamos fuimos todos nosotros como país. Si hay que hablar de fracasos: fracasó Colombia.

Daniel del Castillo Rengifo. Politólogo, Universidad Paris I Panthéon-Sorbonne. Especialista en Latinoamérica de CLACSO.

Sobre un editorial

Concuerdo con el editorial titulado “Estallidos que nos mantienen atados al pasado” en un 90 %, salvo con la frase “hay que apostarle a la paz”, como el remedio contra el narcoterrorismo. Frase vaga, sin alcance claro. ¿Se refiere a la paz firmada contra la voluntad popular? ¿Con qué paz se enfrentan los ataques narcoterroristas? Útil sería preguntar a democracias como la francesa, británica o alemana sobre el tema. Nuestro más que justificado anhelo de paz no puede confundirnos.

Patricia Dávila de Navas.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com

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Alex(2475)01 de julio de 2021 - 03:55 p. m.
Patricia Dávila de Navas ni siquiera reflexiona en torno al despropósito de hablar de una paz en contra de la voluntad popular. Pobre señora.
juan(9371)01 de julio de 2021 - 03:30 p. m.
Excelente señor Del Castillo. La carta de la señora Dávila es deplorable, como la ley que prepara el ñeñinepto subpresidente sobre el llamado vandalismo.
Eduardo(7668)01 de julio de 2021 - 01:12 p. m.
Patricia Dávila, burócrata internacional eterna y la paz de las motosierras.
DONALDO(67774)01 de julio de 2021 - 10:51 a. m.
"Hay que apostarle a la paz", es lugar común que se convierte en frase vacía. "Los buenos somos más", ¿quién los contó? "Contra la voluntad popular", cuando los que no votan son casi tres veces los que votan, lo cual refleja una ancha franja de pueblo para el que la democracia no existe, y la paz menos.
  • Gustavo(54504)01 de julio de 2021 - 04:37 p. m.
    Y la mayoría sale emberracada y engañada a votar. Si el desgobierno se hubiese ocupado de terminar de implementar el Acuerdo de Paz ya estuviéramos en el camino indicado para su logro. La señora Dávila dónde vive ,que ve otra realidad ?
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