El 25 de agosto, Patricia Lara opinó acerca de si deben acabarse las EPS o no, por la supuesta dificultad financiera que atraviesan. Contó que ella, a través del Plan Complementario de Compensar EPS, redujo el gasto el medicamento ozempic, que compraba por 180 euros y que, por su Plan Especial, le entregaron con un costo de $10.000. Afirma que sería “el mayor de los disparates acabar con las EPS que prestan un magnífico servicio, como me consta que es el caso de Compensar”.
En mi caso, tuve que padecer la tramitomanía que me impuso Compensar: en agosto de 2018, mediante biopsia de médula ósea, me confirmaron una enfermedad hematooncológica. También osteoporosis, por osteodensitometría, que incrementa el riesgo de fracturas patológicas, por mi enfermedad de células plasmáticas. Para prevenirlas, me formularon ácido zoledrónico, dosis anual, por tres años. El medicamento pertenece al plan de beneficios POS (Resolución número 2685 de 2004). Sin embargo, para la tercera y última dosis, Compensar argumentó que para aprobar la inyección debería enviar la fórmula a la Central de Programación. Consulté en el enlace y no existe la tal Central. Expuse mi queja porque el medicamento está en el POS. Sin embargo, exigieron enviar la fórmula a miprescompensar@compensarsalud.com, (Mipres,) luego enviarla al correo soportemedicamentos@compensarsalud.com y allí nuevamente me remiten a Mipres. Luego dijeron que el medicamento hace parte del Programa de Entregas Controladas y que debía enviar la fórmula a Mipres (tercera vez) y de nuevo tramitarla en soporte de medicamentos. Luego de trámites inútiles y explicaciones discordantes, era claro que Compensar dilató la decisión en contravía de la esencia misma de la provisión normativa y que, por su posición dominante, deliberadamente desconoció, en clara rebeldía contra el Estado de Derecho, un retraso de cuatro meses para el tratamiento preventivo de fracturas y tuve que recurrir a una acción de tutela, concedida por el juez 78 Penal Municipal de Función Control Garantías (Fallo 2021-032).
Me parece importante mencionar que Compensar EPS tiene un modelo de integración vertical y por ese medio desea prestar solo servicios más rentables de tal manera que únicamente podemos elegir las pocas IPS o clínicas que ahora conforman la red, quedando atrapados en un eslabón integrado, con clara pérdida de beneficios que estimula la adquisición de seguros alternativos, como el Plan Complementario, que es un privilegio solo para quienes lo pueden pagar. Compensar EPS excluyó varios prestadores existentes (clínicas e IPS), de esta manera desarrollando un oligopolio que impide la libre elección de entidades o de profesionales, afectando la atención oportuna al usuario porque es una suerte que para una cita no respondan lo usual: “No hay agenda, llame nuevamente”. Por esa razón hay retrasos de cuatro y hasta ocho meses y no se diga de las cirugías o procedimientos especiales, con las evidentes consecuencias de un tratamiento tardío de enfermedades curables si son tratadas a tiempo, como el cáncer.
José Vicente Valbuena Rodríguez, cirujano gastroenterólogo
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