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Razones para votar

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Yolanda Ruiz
05 de marzo de 2026 - 05:05 a. m.
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A pocos días de las elecciones en Colombia el mundo se sacude por el ataque de Donald Trump y Benjamín Netanyahu a Irán y el infierno que eso desata. Se sabe cómo empieza una guerra, pero no cómo termina. Lo entendemos bien en este país, tras décadas de conflicto y miles de muertos. Tener la opción de votar en medio de ese panorama no es poco y convendría insistir en la necesidad de acudir a las urnas para dar aliento a la democracia, así haya votos comprados, maquinarias que afectan la libre elección de los ciudadanos, así algunos candidatos llamen al odio y los grupos violentos tengan en jaque a muchas comunidades. Precisamente por todo eso, lo que nos queda de democracia es una pequeña tabla de salvación cuando el futuro de la humanidad asusta.

Las encuestas de los últimos días generan preguntas por las diferencias entre ellas, pero también dejan tendencias y permiten decir que la carrera por la presidencia sigue abierta. Dos claros favoritos que pueden llegar a segunda vuelta, Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, no van a estar en el tarjetón de las consultas. Esa ausencia es significativa y el número de votos que obtengan los tres candidatos que se elegirán el 8 de marzo puede cambiarlo todo. La elección no está decidida y cada voto cuenta para inclinar la balanza en cualquier sentido. Su voto cuenta. No votar es decidir también porque se les da carta blanca a otros para tomar el control y en especial se le da respaldo a quienes compran votos y conocen el valor de cada uno. Un voto libre es resistencia y es poder. Muchos votos libres pueden dar esperanza.

Los comentarios políticos de estos días tienen que ver con esas consultas que podrían impulsar a candidatos y lanzarlos a pelear la punta de la carrera. ¿Qué pasa si Claudia López saca una votación importante y sigue creciendo en las encuestas? ¿Qué pasa si Paloma Valencia recoge el respaldo de su partido y de la derecha y eso la impulsa más allá de Abelardo? ¿Qué pasa si Daniel Quintero o Roy Barreras sacan más votos que Iván Cepeda en la consulta? En este momento los tres sectores políticos —izquierda, derecha y centro— caminan divididos hacia la primera vuelta. ¿Qué pasará a partir del 9 de marzo? Una carrera intensa que sigue abierta a pesar de los dos claros favoritos. Una foto política puede cambiar en un momento y cambian las estrategias de las campañas.

El candidato De la Espriella, que luce estancado según varias de las encuestas publicadas, después de hablar de amenazar a la izquierda con destriparla intenta aparecer ahora como un demócrata que extiende la mano a quienes gritan en favor de Cepeda. Que tenga ese gesto, que algunos no le creemos, muestra que el odio que ha vendido tal vez no le alcance para llegar a la presidencia. Ahora quiere ofrecer ecuanimidad. Y es que hay muchos ciudadanos que todavía creen en la ponderación, la mesura y el respeto. Esos votos cuentan, esos votos pesan.

Y si es importante votar para la presidencia, lo es también cuando se trata de elegir Congreso. Ahí se toman decisiones que nos afectan, ahí se tramitan grandes temas de Estado y se hace el control político. Quienes dicen que prefieren no meterse en política y se abstienen no entienden que, aunque no quieran meterse con ella, la política se nos mete en la vida porque quienes llegan al Congreso y al Gobierno inciden en el día a día de los ciudadanos para bien o para mal. Votar es elegir a quién se le da ese poder sobre nuestras vidas. A la hora de escoger el candidato, una pequeña búsqueda en Google permite saber si tiene escándalos, investigaciones pendientes y qué ha hecho en su vida pública. Algunos medios han hecho la tarea y nos cuentan detalles relevantes como una nota de El Espectador que habla de los políticos con líos judiciales. Informarse, entender y votar con libertad. Es un derecho y es también un deber cuando la democracia se tambalea y el mundo se sacude por guerras y autoritarismo. ¿Qué queremos para Colombia?

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