Por: Yohir Akerman

Comprar barato, vender caro y no pagar

El municipio de Apulo, Cundinamarca, cuenta con uno de los mejores climas del país para una casa de recreo ya que tiene excelentes condiciones para jugar golf o esquiar en agua dulce, pocos mosquitos y tan solo a dos horas larguitas de Bogotá. Un paraíso.

Por eso es uno de los sitios que más interés está generando para desarrollar proyectos inmobiliarios y condominios campestres. Todo parece indicar que los jóvenes empresarios Tomás y Jerónimo Uribe pueden estar en la sombra de uno de esos. 

El proyecto ecológico Riverside Condominium Club, de 228 lujosas casas que se venden hasta por 1.350 millones de pesos, está siendo promocionado por la empresa de construcción y servicios Inmobiliarios Arcast. (Ver Casa Riverside Condominium Club)

Un proyecto hermoso.

De acuerdo con el registro único empresarial, la representante legal de la empresa Arcast es la señora Lilia Milena Niño Herrera y la representante suplente es doña Yenny Esperanza Rozo Zambrano. (Ver RUES Arcast)

Aquí se pone interesante.

Aunque ningún registro menciona al señor José Álvaro Rozo Castellanos como parte de la constructora, este señor en su cuenta personal de LinkedIn se presenta como el Gerente General de Arcast. También lo hacen algunos documentos y volantes de promoción. (Ver Riverside y Rozo)

El perfil de Rozo Castellanos en Facebook indica que la venta de los lotes comenzó el 13 de octubre de 2016 y, a diferencia de otros proyectos de la zona, Riverside Condominium Club ha vendido las casas en tiempo record aunque no hay propiedades construidas hasta el momento. (Ver Facebook de Rozo)

El 19 de noviembre de 2016, Rozo Castellanos presentó el proyecto en la vereda Guacamayas Km.4 de Apulo. Pese a que no hay fotos de la inauguración, fuentes dicen que importantes políticos de la región fueron los asistentes y a la vez compradores del proyecto. (Ver Invitación y Mapa del proyecto completo)

¿Quién no quiere estar involucrado en un proyecto así?

Nadie se lo quiere perder ya que Rozo Castellanos es conocido como el “Rey Midas” de los terrenos en Cundinamarca. Fue alcalde de Mosquera en dos ocasiones diferentes, 1998 y 2004, y eso le ha dado información privilegiada que lo ha puesto como protagonista de dos grandes escándalos.

El primero, el 30 de julio de 2009, cuando la Fiscalía lo acusó, junto a su hermano Luis Enrique Rozo y el señor José Renán Rodas Henao, por el delito de interés indebido en la celebración de contratos ya que la empresa en la que participaban los tres empresarios llamada “Inmobiliaria Inversiones y Construcciones El Márquez” compró tres predios en Mosquera a muy bajo costo y luego los vendieron al municipio por un valor “exorbitante”. (Ver Inversiones y Construcciones El Márquez)

Por ejemplo, el lote “Casas Viejas uno” fue comprado en 2004 por $280 millones y vendido, seis meses después, al municipio del, en ese momento, alcalde Rozo Castellanos por $672 millones; el lote Casas Viejas Dos fue comprado en 2004 por $131 millones y vendido en 2005 por más de $1.000 millones y finalmente el lote El Povenir fue comprado en 2005 por $175 millones y vendido cuatro meses después en $654 millones. (Ver Siguen líos del exalcalde)

Negocio dudoso.

Pero la respuesta de Rozo Castellanos a la Fiscalía es que la compra de los predios fue proyectada por su antecesor, Luis Álvaro Rincón y que era una coincidencia. Las autoridades no lo vieron así.

Segundo, y acá se pone más interesante.

Rozo Castellanos estuvo vinculado en la controversial compra de dos predios en Mosquera que fueron declarados Zona Franca. Así como se oye, la famosa Zona Franca.

Estos predios rurales fueron comprados por Tomás y Jerónimo Uribe Moreno a través de una Fiducia Mercantil, pero, a través del decreto municipal No. 116 del 27 de agosto de 2007, la Alcaldía de Mosquera, de un día para otro, amplió la zona industrial y los predios de los hermanos Uribe pasaron de Rural a Industrial. (Ver Inversiones ALC – Liquidada)

Un tecnicismo que hizo que los Uribe Moreno se acostaran una noche como jóvenes emprendedores y se levantaran al siguiente día como empresarios multimillonarios.

Los principales escándalos en los que ha estado envuelto Rozo Castellanos han tenido igual modus operandi e involucrado a las mismas personas. Por medio de empresas que por lo general están representadas por un familiar o la señora Niño Herrera.

Riverside Condominium Club no es la excepción y es más grave el vínculo con el uribismo en este proyecto.

La señora Yenny Esperanza Rozo Zambrano fuera de ser la representante legal suplente de la empresa constructora Arcast, hace parte del Centro Democrático y actualmente es diputada por Cundinamarca, lo que le da mucha influencia sobre la región de Apulo.

Divino.

Esto hace parte del éxito que puede tener el lujoso club campestre Riverside, en donde el modelo de negocio es comprar barato, gracias a la información obtenida por la posición política de las partes, y vender caro con las mismas características de sus otros negocios.

Para colmo de males, Rozo Castellanos tampoco paga. El exalcalde aparece reportado desde el 30 de noviembre de 2016 en el Boletín de Deudores Morosos del Estado por una obligación con la Secretaría Distrital de Hacienda y la Dirección de Impuestos de Bogotá. (Ver Certificado BDME)

Es decir, es buen vendedor, está bien relacionado, pero mala paga.

@yohirakerman

[email protected]

Nota del Editor: Después de publicada esta columna, Tomás y Jerónimo Uribe Moreno enviaron esta carta a la dirección.

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