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El Niño viene llegando y no estamos preparados

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24 de julio de 2026 - 05:00 a. m.
Por supuesto que la asignación de recursos debe vigilarse con lupa, pero no hay tiempo para perder ante lo que a todas luces parece que será una situación muy difícil para Colombia.
Por supuesto que la asignación de recursos debe vigilarse con lupa, pero no hay tiempo para perder ante lo que a todas luces parece que será una situación muy difícil para Colombia.
Foto: Con datos de la NOAA
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Es difícil, por estas fechas de transición del poder presidencial, que haya decisiones del presidente saliente que no lleven a fuertes debates y señalamientos. Sin embargo, la declaratoria de “situación de desastre nacional” por la inminencia del fenómeno de El Niño es una decisión necesaria para que el país pueda prepararse para el desastre anunciado por todos los expertos. Por supuesto que la asignación de recursos debe vigilarse con lupa, pero no hay tiempo para perder ante lo que a todas luces parece que será una situación muy difícil para Colombia.

Es verdad que el Gobierno Petro ha fallado en previsión. La administración saliente se dedicó a estigmatizar a las empresas generadoras de energía y a dar discursos grandilocuentes de transición energética que se chocaron con muy poca ejecución en la práctica. También es cierto que hace muchos meses se viene advirtiendo que El Niño de este año será históricamente fuerte. Con todo y que hubo muchos efectos que se pudieron evitar, no se puede ignorar que Colombia tiene problemas estructurales que vienen de antaño. Seguimos con muy baja adaptación a la emergencia climática y tampoco hemos contado con los recursos ni la voluntad política para llevar a cabo las inversiones necesarias, especialmente en los territorios más vulnerables. Por eso, un fenómeno de El Niño fuerte va a causar daños y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) necesita recursos para realizar intervenciones cuanto antes. De hecho, es probable que el próximo gobierno, de Abelardo de la Espriella, tenga que destinar recursos de emergencia también a medida que vayamos viendo lo que ocurra.

En entrevista con El Espectador, Germán Poveda, PhD en ingeniería de Recursos Hídricos, explicó cómo todo está conectado: “Un bajo nivel de los embalses; menos agua para generar energía eléctrica; más incendios forestales; unas consecuencias muy graves para la agricultura, la ganadería, la pesca; impactos en la calidad del aire; incremento de enfermedades respiratorias e intensificación de enfermedades transmitidas por vectores como zika, dengue, malaria y chikungunya”. Las mediciones más recientes convierten básicamente en una certeza que El Niño será “muy fuerte”, categoría que no veríamos desde 2015-2016. No sólo es un problema de intensidad, sino de duración. Si en efecto tenemos unos ocho meses bajo la influencia del fenómeno, las capacidades de Colombia para resistir se van a ver comprometidas. No podemos, entonces, quedarnos cortos frente a lo que se viene en pocos meses.

Entendemos que la propuesta de trasladar cuatro billones de pesos a la UNGRD, con sus capacidades de contratación directa, despierte suspicacias. Fue allí donde el principal escándalo de corrupción del Gobierno saliente ocurrió. Por eso, tanto la Contraloría como la Procuraduría deben ejercer una especial vigilancia sobre todo lo que se firme en estas semanas. El país merece transparencia. Empero, también necesita que las adecuaciones empiecen cuanto antes. El déficit fiscal y en general el precario estado de las finanzas públicas implican que tanto el presidente saliente como el entrante estén atados de manos ante situaciones con daños extraordinarios. Procuremos que el país no llegue a ese punto y que el sufrimiento de los colombianos sea lo más leve que sea posible.

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Carlos Rodríguez(jbw8b)28 de julio de 2026 - 01:47 a. m.
Cuando el presidente de la República se la pasa borracho, drogado y putañando es muy berraco tomar medidas y planificar con anticipación.
AR181(8z0an)25 de julio de 2026 - 12:26 a. m.
Como Petro desde inicio de año se dedicó a comprar votos para las elecciones, a repartir plata a diestra y siniestra a todos los corruptos, a pelear con todo el mundo (menos con sus amigos narcoterroristas) en plaza publica y en Twitter, a drogarse, y ante todo: PORQUE LE IMPORTA UN CARAJO COLOMBIA, entonces nunca hizo nada con tiempo, solo a dos semanas de largarse se le dió por dárselas de preocupado por el fenómeno del niño. Pffff que porquería ese gamin
Carlosé Mejía(19865)24 de julio de 2026 - 10:58 p. m.
Petro no quiso ni pudo ni lo dejaron y la culpa fue de Duque. Aberrado no querrá ni podrá ni lo dejarán y la culpa será de Petro.
  • Mar(60274)25 de julio de 2026 - 01:38 a. m.
    Ese hará lo que ordene Trump.
Japz(39664)24 de julio de 2026 - 07:49 p. m.
La previsión no puede enfocarse en solamente Petro. Ha sido precisamente el gobierno de Petro el que ha abanderado políticas para enfrentar los problemas del cambio climático. En nuestro caso colombiano no hemos ni siquiera llegado a un acuerdo sobre el ordenamiento del territorio, que debe obedecer a un plan de más de 100 años. No se conoce ni una palabra sobre esto de parte de De La Espriella.
  • Mar(60274)25 de julio de 2026 - 01:39 a. m.
    Tal cual.
José Luis Velásquez(77991)24 de julio de 2026 - 05:59 p. m.
Dónde están los planes de acción en agricultura, en salud, en energía? Ya sabemos que es muy probable que tengamos que hacer racionamiento, no hay manera de almacenar alimento y agua para los animales y los sembrados... No hay distritos de riego optimizados, no hay seguros financieros para evitar la quiebra de campesinos, no hay estrategias efectivas de ahorro de agua y electricidad, salvo unas cuantas y costosas cuñas...
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