La irresponsable presión de las iglesias contra el aborto

La jurisprudencia ha sido clara: las colombianas tienen el derecho a interrumpir voluntariamente sus embarazos cuando están en una de las tres causales permitidas. / Foto: Cristian Garavito - El Espectador

No se ven bien los representantes de la Iglesia católica pidiendo al Ministerio de Salud que viole la ley y, además, ayudando a esparcir desinformación para afectar los derechos de las mujeres colombianas. Pese a lo que se ha dicho en estos días, nada ha cambiado con respecto al aborto en Colombia: sigue siendo un derecho reconocido en tres causales (malformación del feto, salud de la mujer y violación), sin limitaciones en cuanto a semanas, que respeta la objeción de conciencia individual y que deben cumplir las EPS y los hospitales del país.

El debate sobre aborto se ha dado en los tribunales desde hace 13 años y, allí, la jurisprudencia ha sido clara: las colombianas tienen el derecho a interrumpir voluntariamente sus embarazos cuando están en una de las tres causales permitidas. Sin embargo, la Iglesia católica y las iglesias cristianas, muchos hospitales, EPS e incluso funcionarios públicos han hecho hasta lo imposible por obstaculizar que las mujeres que desean interrumpir sus embarazos puedan hacerlo. El resultado es que ahondan un problema de salud pública, vulneran la dignidad de las mujeres y, además, incumplen la ley.

La posición conservadora ha tenido todos los espacios posibles para manifestarse y ha sido derrotada. Las múltiples peticiones de nulidad de las sentencias de la Corte han sido rechazadas. El año pasado, incluso, el alto tribunal expidió una sentencia de unificación donde reitera su jurisprudencia y le pide al Ministerio de Salud desarrollar una reglamentación que garantice este derecho. La ley es clara, aunque haya quienes pretenden ignorarla.

Por eso, es extraño que monseñor Juan Vicente Córdoba diga que el Ministerio “no cuenta con facultades para reglamentar una sentencia sin que exista una ley que deba ser reglamentada”, y que además “el proyecto publicado también pretende restringir el derecho a la objeción de conciencia”. Eso es falso, pues el Ministerio sí tiene la facultad y en ningún momento se ha restringido el derecho a la objeción de conciencia, más allá de sus límites lógicos (como los tienen todos los derechos).

También es peligroso el discurso del partido cristiano Colombia Justa-Libres. En una carta al presidente Iván Duque, le solicitan “ordenar al Ministerio de Salud inhibirse de expedir la resolución que sobre la interrupción voluntaria del embarazo pretende el mencionado despacho próximamente expedir”. Es decir, le están diciendo al mandatario que rompa el equilibrio de poderes y desacate una sentencia judicial en firme. Cuidado, presidente, no sucumba a los cantos de sirena que quieren que usted incumpla la ley.

En torno al aborto hay muchas mentiras e imprecisiones que buscan despertar el pánico en la opinión pública. Pero la jurisprudencia de la Corte ha sido razonable y compasiva, pues ha entendido el problema de fondo y les ha dado herramientas a las mujeres para ejercer sus derechos. Ahora que el Ministerio de Salud está dando un paso para tumbar los obstáculos, es lamentable que abunden las voces que apelan al populismo y la desinformación con el fin de imponer su agenda a como dé lugar. El Gobierno no les debe seguir el juego.

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