En respuesta al editorial del 8 de julio de 2021, titulado “Una respuesta hostil, terca y desenfocada”.
En relación con el editorial en mención, manifiesto mi desacuerdo con esa opinión por las siguientes razones:
1) Debemos diferenciar dos términos: obligación y recomendación. Como la palabra lo indica, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) recomienda, no obliga, así que todas sus observaciones pueden ser consideradas, pero no necesariamente hay que instalarlas.
La razón es muy simple. Cada país es diferente y cada caso es diferente. La CIDH tiene eso muy claro y se abstiene de emitir obligaciones, pues ellos saben que dentro de su trabajo se pueden omitir, subestimar o sobrevalorar resultados, bien sea por omisión o por criterio.
2) El hecho de que el presidente Duque diga que la CIDH recomienda al Estado colombiano aceptar los bloqueos como forma de protesta no significa que este deba aceptarlo a ojo cerrado. Recuerden ustedes que la Constitución prohíbe los bloqueos como forma de protesta si violan otros derechos, y no lo dice el presidente, esta escrito. Simple y claro.
3) La CIDH no es Dios ni la Biblia revelada. Es un organismo asesor de los países que pertenecen a la Organización de los Estados Americanos (OEA). Por tanto, debe entenderse que también es susceptible de cometer impresiones y errores.
4) El hecho de manifestar desacuerdo con la CIDH no significa hostilidad. No confundan esos términos.
5) La CIDH también debería emitir juicio sobre el papel de los medios de comunicación, ya que su misión es informar. Pero si la información se vuelve opinión, se pierde la verdadera esencia del ejercicio informativo. Los medios también generan violencia. No lo olviden.
6) La Policía Nacional debe permanecer adscrita al Ministerio de Defensa por una simple razón. Colombia es un país de grandes problemas de orden público. Por eso es que la Policía en las regiones debe verse apoyada por las Fuerzas Militares. ¿O que pasaría en las regiones si esto no fuera así?
7) Por último, ¿se dan ustedes cuenta de que la CIDH no rescata nada positivo? El problema de Colombia es siempre pedir la opinión de todo el mundo, para que al final se vea como un país sin criterio ni dirección.