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A Colombia la salva su gente
Como siempre, a este país lo salva nuevamente su propio pueblo. Mientras el presidente de la República repartía besos como una reina de pueblo y se negaba indolentemente a recibir la cooperación internacional de rescatistas, y el alcalde Eder mostraba, una vez más, su ineptitud, miles de ciudadanos, incluidos niños, y los bomberos de la ciudad arriesgaban sus vidas y las de las víctimas en una lucha contra el tiempo para rescatar a personas y animales de compañía.
La versión de ustedes, en su editorial del 16 de agosto, es equivocada y desleal con las víctimas y los ciudadanos rescatistas.
Álvaro del Campo
Un ministro en vacaciones
Completamente de acuerdo con su editorial del 18 de agosto, titulado “El ministro de Vivienda no comprende el problema”. No era ni la época ni, mucho menos, el momento para ir a la playa. Si quería estar con su familia, podría haberlo hecho en Bogotá o Bucaramanga. Esos son los contrastes que no entendemos: viene de más de un año sin trabajo como exalcalde, durante el cual seguramente tuvo todo el tiempo para estar con su familia, y precisamente tiene que hacerlo a los ocho días de su posesión. ¡Inaceptable!
Hernán Sánchez
El ministro en su derecho
A propósito del editorial del 18 de agosto. Un fin de semana de descanso no son unas vacaciones. El ministro no ha cometido ninguna falta por irse a descansar con su familia. En la práctica, no habría diferencia si se hubiera quedado en Bucaramanga, donde reside. Explíquenme, con los recursos de comunicación que hay hoy en día, ¿cuál habría sido la diferencia en el manejo de la crisis si se hubiera quedado en su ciudad de domicilio? Yo creo que ninguna. Lo único que cambia la situación es el escándalo que han querido armar.
La semana tiene siete días y un funcionario tiene el derecho y la obligación de descansar para ser más eficaz en sus relaciones y funciones laborales. Los fines de semana, de por sí, son inadecuados para gestionar, principalmente en la función pública. Lo digo por experiencia. Y, en caso de presentarse un hecho de gravedad que amerite apersonarse de la situación, actualmente existen los medios para hacerlo.
¿Cuál fue el error del ministro? El que cometen muchas personas en la vida actual: exponer su vida privada y familiar en las redes sociales.
Miguel Oviedo
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