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Sobre reunión Petro-Trump y las decisiones del CNE sobre el Pacto Histórico

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24 de febrero de 2026 - 05:00 a. m.
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El diálogo tardó, pero llegó

A propósito del editorial del 4 de febrero, titulado “Llegó la cita, y el presidente pudo representarnos”. Por razones que podrían ir desde presiones personales derivadas de las sanciones del gobierno de Donald Trump, pasando por un forzado aterrizaje en los intereses del país, hasta el efecto de la intervención estadounidense en Venezuela, la reunión en la Casa Blanca fue un éxito tanto para el presidente como para la nación.

El presidente Gustavo Petro descubrió —tarde— las bondades del diálogo frente a la confrontación. Comprobó que el trabajo juicioso y mancomunado con su equipo de gobierno puede producir muy buenos resultados cuando surge de una estrategia sensata y de una clara identidad de propósitos. También constató que funcionarios competentes, como el embajador García Peña, hacen la diferencia y que puede morderse la lengua cuando antepone los intereses de la nación a sus veleidades retóricas.

Lamentamos, como colombianos, que la actitud mostrada por el presidente en Washington no haya sido una constante de estilo y comportamiento a lo largo del cuatrienio que pronto culmina.

Ad portas de las elecciones presidenciales y de Congreso, ojalá este afortunado episodio nos indique que no serán la violencia política, la discriminación de clases, la demagogia ni la polarización los ingredientes que conduzcan al país por el camino del bienestar que la nación reclama.

Germán Obando Espitia


Una molestia con el CNE anunciada

Si bien coincido con su editorial del 6 de febrero en que el Consejo Nacional Electoral (CNE) es una organización profundamente politizada que requiere una reforma urgente para garantizar independencia, es fundamental añadir un matiz sobre la responsabilidad de los actores políticos en el actual escenario.

El complejo estado de cosas que hoy afecta a Iván Cepeda es, precisamente, la razón por la cual Daniel Quintero decidió apartarse de la consulta de octubre. Desde aquel entonces, ya era claro el riesgo jurídico de que dicha participación fuera interpretada como una consulta interpartidista, lo que lo inhabilitaría para la contienda de marzo.

Aunque la molestia del Pacto Histórico es comprensible, no se puede ignorar que quienes decidieron seguir adelante asumieron una dosis de riesgo político que estuvo latente todo este tiempo. Resulta lamentable que la decisión del CNE se haya dado a escasas horas del cierre de inscripciones para el tarjetón, pero este desenlace era una posibilidad advertida y calculada desde hace meses.

César Higuera

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