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El mejor salpicón de Honda... y más

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16 de julio de 2026 - 05:00 a. m.
El mejor salpicón de Honda... y más
Foto: Luz Helena Rojas / Yohana Bolívar Rojas
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Quisiera expresarles mi más sincero agradecimiento por el trabajo que realiza El Espectador y, en especial, por el valor que tiene la sección de gastronomía del periódico.

Vivimos en una época en la que muchas veces solo ocupan titulares los grandes restaurantes, chefs reconocidos o las tendencias gastronómicas. Sin embargo, su sección demuestra que la gastronomía también se construye desde las plazas de mercado, desde las familias que durante décadas trabajan con esfuerzo y amor, preservando tradiciones que forman parte de la identidad de nuestro país.

Gracias a la periodista Tatiana Gómez, quien publicó el artículo sobre mis padres, Luz Helena Rojas y Jhon Bolívar, ganadores del reconocimiento al Mejor Salpicón de Honda; nuestra familia ha vivido días que jamás imaginamos.

Desde la publicación hemos recibido llamadas, mensajes y visitas de personas que llegaron únicamente porque leyeron el artículo en El Espectador. Clientes que nunca habían estado en Honda decidieron buscarlos, muchos habitantes de la región compartieron orgullosos la noticia y personas de diferentes ciudades escribieron felicitándolos por tantos años de trabajo.

Pero, más allá del incremento en las ventas, que ha sido muy significativo, lo más valioso ha sido el reconocimiento a más de tres décadas de esfuerzo silencioso. Mis padres han dedicado gran parte de su vida a atender a cada cliente con cariño, y ver que un medio tan importante les dio ese espacio ha sido profundamente emocionante para toda nuestra familia.

Como hija, fue imposible no conmoverme al ver la alegría de mis padres leyendo el artículo, recibiendo felicitaciones de personas que hacía años no veían y sintiendo, quizás por primera vez, que su trabajo también merece ser contado.

Ese es precisamente el poder del periodismo: no solo informar, sino transformar vidas, dignificar oficios y hacer visibles historias que representan lo mejor de Colombia.

Por favor, transmítale también mi agradecimiento a Tatiana Gómez por la sensibilidad con la que contó esta historia. Su trabajo no solo dio a conocer un salpicón; dio a conocer la historia de una familia que ha trabajado con honestidad y dedicación durante muchos años.

Gracias a todo el equipo de El Espectador por seguir creyendo que las historias de la gente también construyen país.

Con profunda gratitud,

Yohana Bolívar Rojas. Honda, Tolima.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com

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