Lo que se viene en regulación sostenible

Noticias destacadas de Opinión

Recuerdo muy bien que en 2007 se propuso el proyecto de ley 165, un proyecto de autoría de Simón Gaviria, entonces representante a la Cámara. Ese proyecto de ley era la génesis de lo que hoy se conoce como la Ley 1314 de 2009, con la que la contabilidad en Colombia se internacionalizó. Es decir, esa es la ley por medio de la cual las compañías colombianas se movieron a Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF o IFRS, por sus siglas en inglés). En realidad, en Colombia lo que hicimos fue hacer una convergencia endoso, es decir, convergimos a NIIF a través de un endoso de las NIIF tal como las emite el IASB (junta emisora de NIIF con sede en Reino Unido). Es por eso que a las NIIF en Colombia las llamamos NCIF (Normas de Contabilidad e Información Financiera). Todo esto para decir que hace ya 13 años se inició el camino hacia una regulación internacional en torno a los reportes financieros de las compañías colombianas. Tuve la fortuna de participar de cerca en la promoción de aquella propuesta, siempre con los argumentos que hoy día siguen siendo vigentes: si estamos en un entorno global, los reportes financieros también deberían serlo.

Recuerdo bien que en aquella época, en las discusiones académicas y con muchas organizaciones profesionales, enfatizaba en la necesidad de internacionalizarnos, no por simplemente ser globales, sino por los beneficios que ello conllevaba para las empresas colombianas. Muchos de esos beneficios que mencionaba entonces (mercado de capitales internacionales, fusiones y adquisiciones, entre otros) varias compañías colombianas los tomaron y les permitieron crecer de manera significativa. También hubo beneficios para la profesión contable que llevaron a muchos a generar nuevas formas de ingresos profesionales. En resumidas cuentas, el beneficio fue común.

El turno ahora es para la regulación sostenible. Sí, en columnas pasadas he venido hablando de lo mucho que deben hacer las compañías en pro de una estrategia de largo plazo, es decir, de una estrategia verdaderamente sostenible. Compartí también que un estudio de EY en materia de reporte no financiero muestra que los interesados claves de la información financiera están en un 98% pensando más en cómo la información no financiera es un elemento clave para la toma de sus decisiones. Por ello, me atrevo a predecir que lo que se va a venir no solo en Colombia sino a nivel global es una regulación internacional en torno a los informes no financieros y que estos hagan simbiosis con la regulación financiera.

En Colombia, por ejemplo, Naciones Unidas, en el marco de la cooperación internacional, proveyó el plan de acción en pro de la introducción de marcos regulatorios y de supervisión en materia de reporte no financiero en convergencia con el financiero. Tuve la oportunidad de ser el consultor para Naciones Unidas en este proyecto, en el que se emitió un plan de acción holístico en tres aspectos fundamentales: 1) mejorar la capacidad humana y la estructura de los reportes corporativos que concilien la información financiera y no financiera; 2) restricciones institucionales y estructurales para la presentación de reportes corporativos, y 3) mejorar la infraestructura contable para la implementación de informes de sostenibilidad. Con esto, lo que puedo decir es que se vendrán regulaciones en materia de sostenibilidad y aseguramiento de este tipo de información, lo que facilitará el camino a las compañías para acceder a financiación verde o sostenible; sin duda no solo hay más y mejor apetito en el mercado de capitales, sino que ya hay capital provisto para colocar en este tipo de emisiones. Así las cosas, es necesario que, entre los países latinoamericanos, Colombia en especial se adelante a este proceso y lo lidere en la región, gracias al avance que se hizo con la emisión del plan de acción antes mencionado. Con ello, la financiación, que por esta época es escasa, podría ser un diferenciador de cara al progreso económico.

En Twitter: @JnicaV

Comparte en redes: