IV Encuentro de Liderazgos LGBT: A enfrentar el conservadurismo religioso

hace 1 día
Por: Columnista invitado EE

Pretendientes a expoliar el Galeón Señor San José, desesperan ante su desenmascaramiento

Por: Francisco Hernando Muñoz*

El día de ayer 16 de abril de 2019, el diario El Espectador publicó una columna de opinión de Carlos del Cairo Hurtado, donde este ejerce su “derecho a réplica” “refutando”  las consideraciones realizadas sobre su conducta por el prestigioso arqueólogo colombiano Juan Guillermo Martín, de la Universidad del Norte de Barranquilla, en columna de este valeroso diario capitalino. El Espectador hace poco advirtió al gobierno Duque en editorial que no cabe ningún tipo de negociación con la empresa de expoliadores de MAC.

En su réplica, Cairo Hurtado, completa su desesperada autodefensa trayendo al bochornoso lavadero el nombre del suscrito veedor Nacional del Patrimonio Cultural Sumergido de Colombia, diciendo:

“El otro entorno del profesor Martín que llama la atención y agradece su actuación es la del poco transparente y autoproclamado veedor nacional del Patrimonio Cultural Sumergido, Francisco Hernando Muñoz, quien conociendo previamente el proyecto científico del G. San José, tuvo vínculos contractuales en 2016  con el ICANH y su actual director, Ernesto Montenegro (el galeón fue hallado en noviembre del 2015), prestando sus servicios para desarrollar un proyecto sobre un tema de alto impacto del patrimonio subacuático en Cartagena de Indias.

Es incomprensible por qué igual que el profesor Martín, este veedor oculta por cerca de tres años y no devela públicamente su relación laboral con el ICANH. ¿Será que el Dr. Montenegro también le tendió una trampa?  Prueba de dicha actuación, al igual que la del profesor Martín, reposa en el ICANH.”

Ante lo anterior es imposible mantenerme en silencio, así que vamos por partes:

Para empezar ¿Qué pretende con llamar al veedor “poco transparente”? Le exijo que sea preciso, sí tiene algún señalamiento que lo haga con claridad, no parapetado tras enunciados indefinidos. Le recuerdo que un veedor es un líder social (especie en peligro en este país), y en el caso puntual de la Veeduría Nacional para el Control Social del Patrimonio Cultural Sumergido de Colombia –VNPCS, se viene adelantando una activa coadyuvancia sin precedentes ante los Tribunales en procura de la defensa del singular patrimonio de los colombianos contenido en el Galeón Señor San José –GSSJ, acciones legales que han impedido hasta hoy, que se perfeccione el nauseabundo contrato dado a conocer el 23 de marzo de 2018. Pruebas de mi estatus legal las encuentra  en el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, Sección Primera, en el proceso de la Acción Popular, que cursa bajo el radicado 25000234100020180054000, donde se han denunciado diversos hechos, como la calidad moral del Director del Proyecto de la firma inglesa MAC, señor Roger Dooley, denunciado globalmente como caza-tesoros por la UNESCO y colega de Cairo Hurtado.

Dooley, fue director en Colombia de MAC, hoy invisibilizado por su representante actual: Luis Felipe Barrios Cadena, ex abogado de Ernesto Samper, para este mismo negocio; y estuvo por más de una década en la “Lista Clinton” bajo el programa Specially Designated Nationals And Blocked Persons List (SDN) especificamente bajo la “SDNTK” (Foreing Narcotics Kingpin Sanctions Regulations), correspondiente a individuos señalados como cabecillas extranjeros del narcotráfico. Con Dooley y sus empleados ingleses Cairo Hurtado firmó por lo menos un jugoso contrato cercano a los 50 mil dólares.

Cairo Hurtado es innegablemente miembro de los expoliadores internacionales de naufragios de MAC. Lo hemos visto actuando en su defensa indirectamente y con enrevesados planteamientos desde 2015, ocultando su propio reclutamiento a la verdadera comunidad académica y científica que hoy lo rechaza.

Contraria a su situación, mi labor como veedor ha sido completa y reconocidamente transparente en la defensa de los superiores intereses de la sociedad y en cuyo nombre realizo actividades de control y vigilancia, labor que en este caso puntual contiene riesgos más que evidentes por la calidad moral de los involucrados. Para su información, mi labor es adelantada completamente ad-honorem, percibiendo únicamente como remuneración el reconocimiento de miles de compatriotas a la labor desempeñada, labor que usted pretende enlodar con su impreciso, falaz y perverso señalamiento de ser este veedor “poco transparente”. Siguiendo con las alusiones realizadas por Carlos del Cairo Hurtado, en su columna, continúa con la frase “autoproclamado veedor del patrimonio cultural sumergido”, y tiene toda la razón, esa es una de las formas como se asume el rol de “veedor” en Colombia, así se encuentra consagrado en la Constitución Nacional y en las leyes que regulan esta modalidad de participación ciudadana, por tanto en lo de “autoproclamado” no hay nada condenable o censurable.

Luego afirma: “…quien conociendo previamente el proyecto científico del G. San José, tuvo vínculos contractuales en 2016 con el ICANH y su actual director, Ernesto Montenegro (el galeón fue hallado en noviembre del 2015), prestando sus servicios para desarrollar un proyecto sobre un tema de alto impacto del patrimonio subacuático en Cartagena de Indias…”.

El campeón de la doble moral Carlos del Cairo Hurtado, pretende enlodar al veedor insinuando de forma vil y claramente malintencionada, que yo conocía previamente el trámite del GSSJ y guardé silencio sobre el mismo mientras estuve contratado por el ICANH: mentira. Durante el tiempo que duró ese legítimo contrato, cuyo objeto está completamente alejado de asuntos relacionados con el patrimonio cultural sumergido de Colombia, nada se sabía entonces de neopiratas y mucho menos de los términos expoliadores del contrato de APP, los que solo se dieron a conocer a la opinión pública hasta la víspera y con la publicación del contrato de intervención del GSSJ en la página del SECOP el 23 de marzo de 2018. Así que le exijo a Cairo Hurtado rectificar su calumnia y asuma sin más máscaras su madura condición de cazatesoros de bienes patrimoniales de su propio país.

Por último le recomiendo a Cairo Hurtado que adquiera mi próximo libro “Galeón Señor San José. Patrimonio Cultural INDIVISIBLE”, cuya versión electrónica ya está en el mercado y la impresa será lanzada en el marco de la próxima Feria del Libro en la ciudad de Bogotá, donde podrá ver lo elegante que luce como miembro del equipo que le contrató para el “redescubrimiento” del Galeón Señor San José” y la confección del proceso de la APP más exótica que hasta ahora se ha pretendido adelantar en Colombia.

* Veedor nacional del Patrimonio Cultural Sumergido

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Columnista invitado EE

Poder de cambio

La hora de la propiedad intelectual

Vasos de agua

“El especismo mata”