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Las boletas electorales que recibieron los colombianos en las elecciones legislativas del domingo tenían varias novedades. De 16 colectividades que buscaban una curul en el Senado, la mitad eran nombres y logos nuevos para la mayoría del electorado. Sacando al Pacto Histórico, que está compuesto por partidos y políticos de recorrido y que de todas formas barrió en los comicios, había otros siete movimientos que debutaban en el tarjetón y que, por el contrario, se quemaron al no alcanzar el umbral.
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Nuevo Liberalismo, Fuerza Ciudadana, Estamos Listas, Movimiento SOS Colombia, Movimiento Unitario Metapolítico, Movimiento Gente Nueva y el Movimiento de Salvación Nacional no obtuvieron los votos suficientes para estrenarse en el Capitolio. De esa lista, vale recordar, el Nuevo Liberalismo y el Movimiento de Salvación Nacional resucitaron gracias a una sentencia de la Corte Constitucional, pero ni siquiera la nostalgia de evocar las figuras de Luis Carlos Galán y Álvaro Gómez Hurtado logró que alcanzaran los votos requeridos.
Quizás el caso más llamativo fue el del Nuevo Liberalismo, una colectividad que presentó lista cerrada, con muchos perfiles destacables. Mábel Lara, Carlos Fernando Galán, Carlos Negret, Sandra Borda y Yolanda Perea fueron algunos de los nombres que no estarán en el Congreso, a pesar de que las proyecciones indicaban que lograrían entre tres y cinco curules en el Senado. Al final, el movimiento apenas superó los 329.000 votos, 2 % del total de la votación, lo que los dejó por fuera del Legislativo.
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También sorprendió lo ocurrido con Fuerza Ciudadana, considerada la lista alterna y abierta del Pacto Histórico. Solo el académico Gilberto Tobón sacó 173.558 votos, es decir, que estaría en el top cinco de los senadores más votados, solo por debajo de Miguel Uribe, María Fernanda Cabal, Jonathan Pulido y Humberto de la Calle. Pero la lista, en la que también estaban Rafael Martínez, Hollman Morris y Emiro Arias, tuvo poco más de 439.000 votos, 2,7 % de la elección.
Estos dos partidos, sumado a Estamos Listas (108.761 votos), quedaron detrás de la última lista que alcanzó el umbral: la coalición cristiana que conformaron MIRA y Colombia Justa Libres, y que con 591.366 sufragios le alcanzó para adueñarse de cuatro escaños en el Senado. En otras palabras, haberse quemado terminó disminuyendo las fuerzas alternativas que, si bien aumentaron para el período 2022-2026, siguen siendo minoría ante los partidos tradicionales.
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En todos estos casos, según expertos, fallaron los errores de lectura en términos conceptuales y de los incentivos del sistema electoral. Así lo expresó el docente Yann Basset, del Grupo de Estudios Políticos de la Universidad del Rosario, quien señaló que la tendencia a resucitar las personerías jurídicas de forma tan amplia y flexible, además de la idea de que los partidos tradicionales estaban desprestigiados (teoría que se cayó con los resultados electorales), les jugó en contra a todos estos partidos debutantes.
“La reglamentación de las coaliciones hizo que se creara una idea de que volver a la fragmentación y los nuevos partidos era oportuno. También que era fácil ir por separado y no jugarles a los grandes partidos, por esa idea de que eran impopulares y había que hacer otras cosas”, dijo el analista, quien agregó que se minimizó la importancia del umbral y que esto deja como lección que, a pesar de ser más fácil obtener personerías jurídicas, no lo es llegar al Congreso.
Para Nadia Pérez, del Instituto de Estudios Políticos de la U. Autónoma de Bucaramanga, a esos partidos les sobró “intransigencia” y les faltó entender el momento político y el juego de coaliciones que, por ejemplo, entendieron partidos como MIRA o el Polo, que gracias a ir en una alianza con otros partidos lograron mejorar su presencia en el Legislativo. “No basta con tener figuras que suenen si no es posible ganar votos como partido. Muchos pensaron que solo revivir sus personerías jurídicas les daba para ganar terreno, y esa es la gran lección para el Nuevo Liberalismo, que era del que se esperaba mucho más”.
Según concluyó Pérez, esto además es un revés para figuras como Carlos Fernando Galán o Carlos Caicedo, que seguramente estaban midiendo su potencial para futuras elecciones regionales, en las que por el contrario sí se podrían destacar partidos que enarbolan banderas puntuales, como Estamos Listas y el Movimiento SOS.
