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El hundimiento de la reforma política es la primera derrota del Gobierno en el Legislativo: el año pasado lograron aprobar todas las reformas que presentaron, pero la fórmula que estaban usando -liderada por el ministro del Interior, Alfonso Prada, y por el presidente del Senado, Roy Barreras- no funcionó en esta ocasión.
Ayer, 23 de marzo, la propuesta de reforma política se hundió en la Comisión Primera del Senado, luego de que el Gobierno presentara una proposición para retirar el proyecto. La muerte de ese texto llegó luego de varios congresistas denunciaran que se habían colado varios “micos” que serían peligrosos para la democracia.
Los congresistas bautizaron esos “micos” como la “reelección inmediata” y la “puerta giratoria”. Se trataba de dos puntos en la reforma: el primero, le permitiría a los partidos integrar las listas para las próximas elecciones legislativas basándose en la conformación actual del Congreso; y, el segundo, que los congresistas pudieran ser ministros u ocupar otros cargos públicos, haciendo una modificación en las inhabilidades, y luego recuperar su curul.
Esos dos puntos fueron los que causaron inconformidad y críticas desde diversos sectores. Al final, el mismo partido de Gobierno (Pacto Histórico) y el presidente Petro reprocharon el proyecto y señalaron que esos puntos no representaban la esencia de la reforma y que “ya no valía la pena”, como lo dijo Roy Barreras.
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¿Por qué señalan a Ariel Ávila?
En medio de las explicaciones del Gobierno, Roy Barreras (Pacto Histórico) dijo que fue el senador Ariel Ávila (Alianza Verde) el que “propuso en la última ponencia la modificación para que los senadores que sean llamados por su partido a gobernar puedan volver a su curul: fue idea de Ávila, no mía”, dijo.
“Fue idea de senador Ariel Ávila, no fue idea mía.” Roy Barreras. pic.twitter.com/sh8oQLpwYN
— Óscar Ortiz González (@OscarOrtizG) March 23, 2023
Así pues, una parte de la responsabilidad por los “micos” de la reforma está recayendo sobre Ávila, al menos ante la opinión pública, que lo ha cuestionado por las declaraciones de Barreras y por haber puesto su firma en la ponencia de reforma política presentada por el Gobierno, aun cuando su partido (Alianza Verde) había hecho explícita la intención de no apoyar ese texto.
“Senador y copartidario Ariel Ávila, según su amigo Roy Barreras, usted el autor del orangután de la puerta giratoria del congresista-ministro-congresista, es necesario que usted dé explicaciones a la opinión pública y al Partido Verde al respecto”, le pidió el senador Inti Asprilla a Ávila.
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Desde Alianza Verde, la representante Katherine Miranda -quien fue una de las voces más visibles que criticó la reforma- también dijo que fue sintió “violencia política de género por parte de Ariel Ávila frente a mis denuncias a la reforma política”.
Hay quienes han ido más lejos, como el exsenador Carlos Fernando Galán, quien dijo que “Ariel Ávila usó fachada de investigador independiente para hacer su campaña. Hizo carrera denunciando a algunos contradictores pero guardando silencio sobre sus aliados cuestionados; y llegó al Congreso a firmar micos en reforma política. Decepción para algunos”, dijo.
Ariel Ávila usó fachada de investigador independiente para hacer su campaña. Hizo carrera denunciando a algunos contradictores pero guardando silencio sobre sus aliados cuestionados; y llegó al Congreso a firmar micos en reforma política. Decepción para algunos…otros ya sabíamos pic.twitter.com/BuLzM4Vpmg
— Carlos F. Galán (@CarlosFGalan) March 23, 2023
¿Qué dice Ariel Ávila ante los cuestionamientos?
“Me echan la culpa porque no estoy en Colombia. Todos los temas vienen desde el principio. Ahora escurren el bulto”, dijo Ávila a El Espectador, que admitió que fue el que metió el punto de que los congresistas que renunciaran para ser ministros pudiesen volver al Congreso luego de su paso por el Ejecutivo.
Expresó que lo hizo pensando en los regímenes parlamentarios y para evitar de que este punto fuera a la medida de uno que otro senador -no quiso dar nombres- que estaría pensando en renunciar en junio y “terminar la carrera política como ministro”. En ese sentido, Ávila sugiere que lo están usando como chivo expiatorio.