3 May 2019 - 12:15 a. m.

Gobierno y bancada “propaz” se sienten ganadores tras trámite de objeciones a la JEP

Mientras los primeros aseguran que los seis puntos objetados deben de eliminarse del proyecto de ley estatutaria, al no haber coincidencia entre las dos cámaras legislativas; los segundos tienen la seguridad que la Corte Constitucional les dará la razón en cuanto a que sí tuvieron, a su juicio, votación mayoritaria para hundir los reparos.

-Redacción Política

El presidente Duque objetó seis artículos de la ley estatutaria de la JEP. El senador Roy Barreas fue la ficha determinante para zanjar la discusión y enviar el expediente del proyecto a la Corte para que decida si la bancada "propaz" tuvo la mayoría absoluta con 47 votos.  / SIG / Cristian Garavito - El Espectador
El presidente Duque objetó seis artículos de la ley estatutaria de la JEP. El senador Roy Barreas fue la ficha determinante para zanjar la discusión y enviar el expediente del proyecto a la Corte para que decida si la bancada "propaz" tuvo la mayoría absoluta con 47 votos. / SIG / Cristian Garavito - El Espectador

A diferencia de la Cámara de Representantes, que se tomó apenas seis horas para hundir las objeciones presidenciales a la Ley Estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), el Senado se tomó cuatro días para tramitar dicho tema, con la diferencia de que, al final, la Cámara alta no tomó ninguna determinación al respecto y, en cambio, sí produjo un pacto político entre conservadores y la llamada bancada “propaz” para disolver el quórum y lograr que el presidente de la corporación, Ernesto Macías, no tuviera otra opción que dejarle la última palabra a la Corte Constitucional.

Es decir, los defensores del Acuerdo de La Habana se sostuvieron en que el pasado martes lograron la mayoría absoluta para hundir las objeciones, cuando votaron el informe de ponencia de archivo y, por ese motivo, no iban a continuar con el debate del tema, insistiendo en que, para ellos, ya había una decisión.

Al otro lado de la orilla, la bancada del Gobierno, junto a la Mesa Directiva, exigía repetir la votación porque, a su juicio, faltaba un voto para consolidar la mayoría absoluta. Este jueves, los senadores del uribismo fueron los primeros en llegar al recinto para zanjar esa discusión, pero cuando Macías ordenó repetir la votación del pasado martes, casi la totalidad de los parlamentarios se salieron de la sesión para disolver el quórum y hacer inefectivo el sufragio, tanto el de la ponencia negativa como el de la positiva que apenas logró un reducido 29 contra 1.

Con este panorama, el Gobierno dice sentirse el triunfador porque, bajo sus interpretaciones, los seis artículos objetados tendrán que eliminarse de la ley estatutaria al no haber coincidencia entre la decisión del Senado y la Cámara de Representantes.

“En este caso, como no había sido objetado todo el proyecto de ley, sino unos artículos e incisos, la interpretación del Gobierno es que esos puntos deben ser archivados, lo que implicaría algo muy importante para nosotros porque habríamos triunfado”, dijo el alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos.

En ese sentido, apuntó que: “Aquellos que interpretaban que el Gobierno Nacional estaba totalmente derrotado con esta decisión se muestra todo lo contrario”. A él, se le une la ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, quien aseguró que “Se salvó la extradición, definitivamente se les ha cerrado la puerta a los narcotraficantes en la JEP, considero que lo que pasó ha sido muy importante porque no se consiguieron las mayorías para hundir las objeciones”.

A los funcionarios, se les sumaron los senadores del uribismo. “Las objeciones se negaron en la Cámara, en el senado nunca obtuvieron mayorías y cuando difieren los resultados de una corporación a la otra se asumen archivados los artículos objetados”, aseguró Paola Holguín. También, Jónatan Tamayo, parlamentario de la ASI y firmante de la ponencia positiva, manifestó que era un triunfo: “Lo es porque muchos congresistas dentro de las mismas bancadas estaban votando contra su consciencia, era difícil para ellos estar en contra de sus partidos. Se rescata que las objeciones no murieron acá y que la Corte tiene la última palabra”.

Y en ese sentido, apuntó que los perdedores son la oposición. “Creo que los seis artículos se van a eliminar y eso sería una derrota para la oposición, porque se les planteó hacer un acuerdo para aprobar dos de las objeciones y ahora corren el riesgo que se tumben todos”. A "Manguito", como mejor se le conoce a Tamayo, la senadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, lo complementó, advirtiendo que el triunfo aún no se puede declarar porque "no se sabe con la matemática de los que se robaron el plebiscito y pretendían imponer las curules, pero primero cae un mentiroso que un cojo: Aída Merlano jamás se posesionó”, argumentó, refiriéndose al quid del asunto de la mayoría absoluta.

La bancada “propaz” sostiene que la curul de la electa senadora Aída Merlano, investigada por corrupción, se tenía que descontar del quórum, con esto, según sus cuentas, la mitad más uno eran 47 votos, los obtenidos el pasado martes, los cuales, para esta, hundieron en definitiva las objeciones. Convencidos de esto, disolvieron el quórum para no repetir el sufragio de la ponencia negativa y dejar sin efectos el del informe positivo, con el propósito de obligar a la Presidencia del Senado a dar por terminado el trámite de los reparos, enviar el expediente a la Corte y continuar con la discusión del Plan Nacional de Desarrollo.

Los defensores de la JEP tienen la tranquilidad de que, con sus argumentos, la Corte determinará que sí tuvieron la mayoría absoluta y que con los resultados en ambas cámaras, el presidente de la República tendrá que sancionar el proyecto de Ley Estatutaria como se encuentra en la actualidad.

“Creemos que en esta circunstancia es el proceso de paz y la JEP lo que han sido debidamente garantizados. Este es un paso para continuar con el acuerdo firmado por el Gobierno y las Farc. Han ganado las víctimas y la paz", manifestó Iván Cepeda, del Polo Democrático, una vez concluido el trámite de las objeciones.

Por su parte, Germán Varón, de Cambio Radical, cree firmemente que los reparos fueron negados en ambas cámaras, por lo que no debe de haber preocupación. A su paso, Miguel Gómez Amín, del Partido Liberal, invita a cerrar este capítulo que congeló por cuatro días la discusión del Plan de Desarrollo. “Hay que pasar la página, el país tiene problemas de todo tipo y está cansado de ver las peleas. La decisión de la mesa directiva y la plenaria fue mandar eso a la Corte y esperamos que esta, en su sabiduría, tome una decisión para el bien del país. La bancada se sostuvo en lo que dijo desde un principio, que fue negar las objeciones, porque fue protagonista del proceso de paz y teníamos que ser coherentes con eso”, señaló.

Así las cosas, para la vocera de los conservadores, Myriam Paredes, aquí no hay ganadores y perdedores: “La Corte es la que tiene la última palabra para decirle al país qué es lo correcto, si efectivamente los 47 votos constituyeron la mayoría o si por lo contrario, como lo afirmamos, nunca se logró la mayoría, ni para la ponencia negativa y positiva”.

El mayor logro para los que respaldan el hundimiento de las objeciones, fue buscar un consenso -del que los conservadores fueron ficha clave- disolviendo el quórum para no congelar la agenda legislativa y lograr sacar adelante el Plan Nacional de Desarrollo.

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