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2 Nov 2021 - 2:00 a. m.

“Hoy termina la gesta judicial y nace la política”: Enrique Gómez Martínez

Gómez Martínez, sobrino de Álvaro Gómez Hurtado, relanzará hoy el Movimiento de Salvación Nacional con miras a participar en las elecciones. Habla de la personería jurídica y el acuerdo sobre lo fundamental.
Javier González Penagos

Javier González Penagos

Periodista Política
Enrique Gómez dice que será precandidato presidencial y no descarta alianzas con el Partido Conservador o el Centro Democrático. / Mauricio Alvarado
Enrique Gómez dice que será precandidato presidencial y no descarta alianzas con el Partido Conservador o el Centro Democrático. / Mauricio Alvarado
Foto: Mauricio Alvarado / El... - Mauricio Alvarado

Este martes, a las 10:20 de la mañana, la Universidad Sergio Arboleda se convierte, de nuevo, en un escenario en el que Álvaro Gómez Hurtado será protagonista. Justo cuando se cumplen 26 años del crimen del líder conservador, se hará el relanzamiento del Movimiento de Salvación Nacional (MSN). Detrás de su resurgimiento están familiares y allegados que, amparados en la misma sentencia que le restableció la personería jurídica al Nuevo Liberalismo, esperan que se haga lo propio con ellos.

En diálogo con El Espectador, Enrique Gómez Martínez -sobrino de Álvaro Gómez- detalla cómo se están preparando desde ya para los comicios de 2022, advierte que tendrán candidato presidencial propio y anticipa una ambiciosa reforma a la justicia que, entre otras, le quitaría la independencia a la Fiscalía y la volvería un ente adscrito al Gobierno.

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¿Cómo caen en cuenta que la sentencia del Nuevo Liberalismo podría cobijar al MSN?

Los Galán habían hecho un esfuerzo muy largo, de por lo menos tres años, de activismo judicial buscando el restablecimiento. Y uno, en la teoría, no puede dejar de comparar las circunstancias políticas, primero, porque era en un periodo histórico similar, y segundo, porque ambos líderes fueron asesinados, afectando todos sus proyectos políticos. El homicidio sí que es una afectación definitiva y la política es el arte de las personas y de las ideas. Las ideas, en el caso de Álvaro Gómez han trascendido muchísimo en el tiempo y todos los sectores políticos de la actual campaña, sin excepción, invocan los principios, mecánicas y propuestas de acuerdo de Álvaro Gómez.

Cuando los Galán comienzan con este litigio y el Consejo Nacional Electoral (CNE) les niega, y el Consejo de Estado también, uno veía el asunto con escepticismo. Después viene la tutela y cuando sale el comunicado de la Corte uno entiende que existe la posibilidad. Después vi, con un grupo de amigos, el resuelve y uno de los numerales es clarísimo: el principio de igualdad, que es central del derecho, iba a tener que aplicar para quienes estuvieran en las mismas condiciones desde el punto de vista político y de violencia.

Vemos también que existía otra gran condición de lo que planteaba la Corte: que se haya ejercido una violencia sobre los líderes y fundadores que haya impedido el proceso. Voy hacia el pasado y recuerdo las luchas de mi padre cuando asume las banderas en solitario en medio del gobierno de Ernesto Samper tras el traumatismo que implicó el homicidio. Si se revisan las votaciones, pues caen, porque el movimiento estaba sin su fundador, sin su líder natural.

Al margen del proceso de los Galán, ¿ustedes emprendieron algún litigio jurídico similar para revivir al MSN?

No. Pero el análisis en derecho constitucional siempre se basa en el precedente. No quisimos actuar hasta que lo hiciera la Corte Constitucional, que era el órgano de decisión. Lo que sí fue una sorpresa fue la orden al CNE, porque es casi que indiscutible y tengo fe de que se acate.

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¿Confían en que el CNE sí les dé la razón, avale las circunstancias y al MSN también le reviva su personería jurídica?

Sí. La sentencia es lo suficientemente clara y las condiciones se dan.

En el caso del Nuevo Liberalismo, los “dueños del letrero” son los Galán. ¿En el MSN quién es el titular del partido?

El representante legal era Eduardo Jaramillo, él ya está retirado y muy enfermo. Pero yo sí hice parte de la junta directiva de la liquidación, por eso presenté la solicitud. También he sido director ejecutivo de la fundación Álvaro Gómez durante muchísimos años y a través de ella no solo he ejercido la defensa judicial de mi familia por el homicidio, sino que he estado al cargo de mantener y difundir el pensamiento de Álvaro Gómez.

Conformaremos un grupo con una ideología y un pensamiento común. Queremos iniciar el trabajo político, porque creemos que se nos va a dar y el reloj de inscripción de candidaturas corre a una alta velocidad. El 2 de noviembre de 1995, a las 10:20 de la mañana, en la calle 74 con 15 terminó una vida épica, dedicada al servicio público y a cambiar el país por las vías democráticas, pero termina también la muy decepcionante lucha y búsqueda por la justicia. Hemos visto que el régimen, el Estado y la Fiscalía no quieren que este caso salga de la impunidad. Y ahora se ha acogido esta versión acomodada de las Farc. Vamos a presentar nuestra solicitud de resolución, con un resumen muy extenso y detallado de las pruebas. Será el pueblo colombiano el juez de lo que pasó en ese proceso.

Pero también hoy nace otra etapa: a través del movimiento vamos a volver a ser capaces de mostrarles a las juventudes el ideario de Álvaro, la gran cantidad de propuestas que hizo y las mecánicas del acuerdo sobre lo fundamental para lograr acuerdos entre quienes piensan distinto. Es un bonito momento porque hay una crisis en la política del país. Hoy termina la gesta judicial y nace la gesta política.

Usted hizo la solicitud con Hugo Villegas y Juan Pablo Riveros. ¿Ellos quiénes son?

Eran miembros de la junta directiva del movimiento al momento de su liquidación. Hugo Villegas fue secretario general del Partido Conservador en su momento y después acompañó a Álvaro Gómez cuando abrió el MSN y luego a mi padre trabajando alrededor de la causa. Juan Pablo Riveros siempre fue también un abogado cercano a nosotros.

La decisión de la Corte y la orden al CNE no dejan de ser sorpresivas y ustedes hoy, a la luz de ello, están en plena organización de la campaña. ¿Tenían adelantado algún trabajo político con miras a 2022?

No, esto fue sorpresivo. Hubo un periodo de incertidumbre hasta que no se conoció la sentencia. Empezamos a hablar entre amigos de las ideas de Álvaro Gómez, de su figura y de la política actual, y coincidimos en que, así sea bajo la premura, valdría la pena intentar participar en los comicios. No va a ser fácil. Lo que se haga en mes y medio no va a equipararse con maquinarías políticas que llevan años preparándose para estas elecciones. Sin embargo, creemos mucho en el poder de lo que dejó Álvaro Gómez.

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No tenemos rabo de paja. Álvaro Gómez hizo 50 años de vida política absolutamente intachables. Este movimiento no tiene políticos profesionales, no los puede recibir. Vamos a traer gente nueva y con otra visión de la política.

¿Quiénes son esa gente nueva?

He hablado con muchas personas de muy buen perfil, pero no llego con líderes políticos. Vamos a ver si eso refresca la política. Esto es una oportunidad de traer nuevos perfiles al Congreso y hacer una campaña sin maquinarías. No tenemos plata, pero sí vamos a tener votos.

¿Cómo ha sido el proceso de organización?

Ha sido de mucha felicidad, porque la gente se acerca naturalmente, porque están desesperanzados y nosotros brindamos una opción de superar eso. Quienes nos apoyan sienten que sí hay un camino y que el MSN es el camino para superar esa desilusión. Hoy tenemos al grueso de los partidos representando una clase política que lo único que le interesa es reelegirse y enriquecerse. Nosotros podemos llegar con otra gente.

En la Colombia de hoy, mediática y digital, las ideas se pueden difundir con mucha más facilidad. La política de las ideas, que nosotros representamos, no necesita tanto tiempo, tanta plata ni tantos caciques. Tendremos gente importante y exitosa, del mundo empresarial y académico, logrando una lista para todos los departamentos.

¿Cuántos candidatos esperan inscribir?

Cien para Senado. Y en Cámara es probable que vayamos con lista cerrada, con al menos dos candidatos por departamento. Calculo que para Cámara sean 400 o 500 candidatos, porque hay departamentos y distritos que tienen muchas curules. Es un trabajo loco, implica crear directorios en los departamentos y debemos hacer un reglamento provisional sobre cómo serán los candidatos, porque la sentencia dice algo muy importante y es que el partido se debe adecuar a la realidad jurídica de hoy pasados seis meses de la elección. Lo segundo que dice es que los movimientos no perderán la personería, si es el caso, sino hasta después de las elecciones de 2026. Yo estoy confiando de que vamos a alcanzar el umbral, pero la sentencia nos protege.

¿Cómo adaptar el MSN a la Colombia de 2021?

Resulta sorprendente y preocupantemente fácil. Sorprendente por la vigencia del pensamiento de Álvaro Gómez, es que hasta sus escritos parecen de hoy. Preocupante porque después de 30 años en este país persisten muchas de esas problemáticas a las que él se refería. Hay discursos que parecen escritos ayer. Son conceptos poderosos.

El primero, la no intangibilidad de la ley, es decir, la ley no se negocia y se aplica para todos. Ya se negoció recientemente y el país ve los resultados, pero no se va a volver a negociar, mucho menos con criminales, terroristas y quienes invocan el derecho a matar como derecho político.

El segundo punto es la moral. Álvaro Gómez bien dijo y es clarísimo en que el ordenamiento moral es distinto al ordenamiento legal. Los ciudadanos no podemos delegar el juicio moral en la ley o en la justicia, porque es nuestro. Nosotros sabemos lo que es bueno y malo. Tenemos que imponer entre la prensa, los grupos de opinión y los ciudadanos que aquellos funcionarios que asumen la dignidad pública deben actuar moralmente y que no se anden escudando en el debido proceso. Necesitamos el decoro de todos los funcionarios en todos los actos y si no lo cumplen debemos pedir que renuncien. No se pueden seguir burlando.

El tercer punto es esencial, la justicia. Hay un eje clarísimo: falta de justicia es igual a inseguridad. Aquí tenemos una rama judicial soberbia que nos dice a toda hora que debemos darles recursos, que respetemos sus decisiones, se cubren con la toga y nos miran despectivamente. ¿Y qué le dan a la sociedad? Impunidad, decisiones tardías e incompletas. Nunca antes el país había gastado más en la rama judicial y en la Fiscalía. La justicia no nos está sirviendo a los ciudadanos y es la rama del Estado más desprestigiada: menos del 10 % cree en la justicia.

¿De qué ha servido la independencia del fiscal? El fiscal General no le responde a nadie, ni a Dios. Álvaro Gómez sí pensó en la Fiscalía, pero otra, que dependía del Ejecutivo, porque si el crimen campeaba y si los fiscales no eran capaces de capturar a los criminales y lograr sus condenas, era problema del presidente y los ciudadanos podíamos reclamar.

Es decir, ¿propondrán que la Fiscalía sea un ente que dependa del Gobierno?

Hoy la Fiscalía es una fábrica de dioses menores: fiscal que se nombra, fiscal que se transforma. Venimos mal porque antes se nombraban fiscales especialistas en la defensa, defendiendo bandidos, cuando el rol del fiscal es acusar. Pero ahora hemos llegado al punto más bajo, pues se nombra a un señor como Francisco Barbosa, que nunca ha ido juicio. Y vamos para un escenario peor, porque en el Congreso estudian un proyecto para que el fiscal ya ni sea abogado.

Todo esto porque la Fiscalía se volvió un botín burocrático gigantesco. El 95 % de fiscales en Colombia están en provisionalidad, no son de concurso. Solo este fiscal ha hecho 5.000 nombramientos. Por eso queremos quitarle la independencia y volverla una rama del Ejecutivo. La responsabilidad de tener una política criminal y ejecutarla acertadamente debe ser del Gobierno. Se acabo la independencia de la Fiscalía. No más dioses, necesitamos funcionarios y presidentes que respondan por el crimen.

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¿Con qué otras propuestas llegan?

También tenemos que cambiar la provisionalidad en la justicia. En Colombia entre el 30 % y 40 % de los jueces son provisionales, son el botín burocrático de los tribunales y no se respetan los concursos. La sociedad necesita buenos jueces ya y al Consejo Superior de la Judicatura se le han caído los últimos tres concursos.

La Corte Constitucional tampoco funciona bien. ¿Por qué debe revisar 3.000 sentencias de tutela al año? ¿Se necesitan 3.000 interpretaciones todos los años? Eso es una corruptela, ¿o qué fue lo de Jorge Pretelt? La idea sería que cada uno de los nueve magistrados pueda sugerir, públicamente y con un memorial explicativo, dos sentencias para que se revisen en total 18 al año. La Corte se debe dedicar a fallar sobre la constitucionalidad de las leyes y los decretos extraordinarios.

¿Qué otros pilares implica el acuerdo sobre lo fundamental?

El cuarto pilar es el desarrollo. Se necesitan tres millones de empleos y Salvación Nacional va a ser el partido de los trabajadores sin empleo y los que están en la informalidad. Este país necesita grandes obras de desarrollo y las consultas populares se han vuelto un mecanismo de chantaje nacional que impide el desarrollo. No hay ninguna obra importante en Colombia que no caiga en el chantaje de las consultas populares.

El punto final es la ecología, la relación del hombre con el medio ambiente. Álvaro Gómez defendió esto y lo plasmó con muchos otros constituyentes en el concepto de desarrollo sostenible. Y aquí las CAR no son entidades para proteger el medio ambiente, solo para emitir permisos. Son fuentes de atraso, corrupción y destrucción del medio ambiente. Necesitamos un acuerdo para perseguir a los que hacen un daño ambiental y agilizar, bajo el presupuesto de la buena fe, a los que tienen las licencias. Este es un Estado que solo persigue al legal ignorando al ilegal.

Es muy prematuro, pero ¿el MSN va a llegar con candidato presidencial?

Debemos tener candidato, sin duda. Estas ideas tienen acogida en la población. La prioridad, eso sí, por ahora es centrarnos en las elecciones al Congreso. Una vez salgamos de este reto gigantesco, vamos a sentarnos a reglamentar cómo escogemos un candidato a la Presidencia.

¿Usted será ese candidato?

No sé, pero sí me voy a presentar como precandidato. He hablado con Jorge Ospina Sardi, quien está muy decepcionado del trato que le han dado en el Partido Conservador, por lo que le abrí las puertas del movimiento.

Tanto para Congreso como para Presidencia, ¿han pensado en alianzas?

Nosotros solo podríamos hacer coalición con un partido que tuviese menos del 15 % del censo electoral. Con el Centro Democrático, con el que indudablemente hay afinidades, tiene más de ese 15 %. Y dentro del universo de afinidad histórica estaría el Partido Conservador.

Sin embargo, el pragmatismo que ha marcado la política profesional recomendaría ir a hacer negocios con el Partido Conservador o coaliciones en las regiones. Pero eso a dónde nos ha llevado. Por eso estamos muy dudosos con eso. En este momento es muy difícil.

¿Hoy cómo se definen?

Las ideas del acuerdo sobre lo fundamental y de Álvaro Gómez son de derecha. Pero necesitamos unos consensos básicos: aquí hay ausencia de justicia, inseguridad y un Estado ineficiente e ineficaz.

Con este renacer del MSN, ¿de algún modo se está enfrentando la impunidad alrededor del crimen de Álvaro Gómez?

La impunidad es un propósito del régimen, que no quiere que se resuelva el caso y está dispuesto a lo que sea, hasta pactar con asesinos de las Farc, con tal de que no se pueda llevar esto a juicio. Es una manifestación de la ausencia de justicia. Hoy, aunque haya impunidad y violencia, se debe mirar hacia adelante y saber que estas ideas son útiles para la sociedad. Y nos permiten demostrar que la moralidad debe ser práctica, porque vamos a denunciar mucha corruptela, como Álvaro lo hacía. La corrupción no se arregla con discursos, sino con denuncias.

A propósito de ello y en línea con otros partidos de derecha, ¿pensaría en modificar la JEP?

Como espacio de justicia, como el grueso de la justicia, la JEP es un fracaso. Lo que ha logrado la JEP es tener tan poca credibilidad como el resto de la justicia. Hay que subirle el tono a la justicia y llegar a un consenso para que eso se dé, y eso incluye la JEP. Si allá hay ineficacias y retrasos también tienen que acabarse. Todo mundo tiene que ser eficaz, deben responder y actuar.

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