23 Mar 2018 - 12:10 a. m.

Iván Duque lidera intención de voto en nueva encuesta presidencial

El candidato del uribismo supera por casi 20 puntos al exalcalde Gustavo Petro en una nueva encuesta de Invamer Gallup. Germán Vargas Lleras tiene un 6%, superado por el exgobernador Sergio Fajardo, quien se ubica en el tercer lugar.

-Redacción Política

Iván Duque, candidato de la coalición Uribe-Pastrana, sacó más de 4 millones de votos en la consulta interpartidista del 11 de marzo.  / Archivo
Iván Duque, candidato de la coalición Uribe-Pastrana, sacó más de 4 millones de votos en la consulta interpartidista del 11 de marzo. / Archivo

La más reciente encuesta realizada por la firma Invamer para Caracol Televisión, Revista Semana y Blu Radio, ubica al candidato presidencial del Centro Democrático, Iván Duque, en el primer lugar de la intención de voto, si las elecciones para elegir al nuevo mandatario de los colombianos fueran mañana. Con el 45,9%, el aspirante uribista está por encima del exalcalde de Bogotá, Gustavo Petro quien, pese a ser el segundo en la medición, alcanzó el 26,7%. Es decir, está por debajo de Duque con 19,2 puntos porcentuales menos.

Sergio Fajardo, exgobernador de Antioquia, tiene el 10,7% en intención de voto, y le sigue el exvicepresidente Germán Vargas Lleras con el 6,3%. Más atrás de ellos dos están, en su orden, el aspirante del Partido Liberal, Humberto de la Calle con el 5%, Viviane Morales del partido Somos, con el 2,5% y, finalmente, Piedad Córdoba, avalada por Poder Ciudadano, quien no alcanza ni siquiera el 1% de intención de voto. El voto en blanco, que antes era alto, tiene apenas el 2,3%.

(Lea: Duque y Petro encabezan intención de voto en la Gran Encuesta)

El repunte de Iván Duque, quien resultó electo como candidato en la consulta interpartidista de la derecha del 11 de marzo, surgida de la coalición entre los expresidentes Álvaro Uribe y Andrés Pastrana, tiene varios elementos que lo explican. En primer lugar, en plena campaña electoral legislativa, tanto la bancada del Centro Democrático como los demás aspirantes al Congreso por esa colectividad se dedicaron de lleno a hacer lo propio con su candidato presidencial, de tal manera que se viera reflejado ese trabajo en la consulta previamente mencionada.

Así, Duque logró pasar del anonimato -dada su inexperiencia en cargos de elección popular, salvo su dignidad de senador-, a ocupar un lugar reconocido en el panorama político, cobijado por la sombra de Uribe. El ser el ungido del exmandatario le dio un importante empujón de cara a la elección presidencial, especialmente, porque las correrías de Duque por las distintas regiones de Colombia las hizo acompañado de su mentor.

De otro lado, los resultados propios de la consulta del 11 de marzo evidenciaron un enorme apoyo hacia Duque que, maquillados o no por una posible interferencia externa o ajena al uribismo, comenzaron a influir en el sentir de los colombianos. Y es que mientras que la lista de candidatos al Senado del uribismo obtuvo algo más de dos millonesy mediod de sufragios, los apoyos en la consulta superaron los cuatro millones. Eso se explica, según algunos congresistas del mismo Centro Democrático, con el hecho de que, aunque no acompañen al partido dentro del Legislativo, sí sienten temor con que un candidato de oposición a ellos, como el exalcalde Gustavo Petro, pueda ganar las elecciones.

De hecho, en la última encuesta realizada por la firma YanHaas S.A., Iván Duque estaba con dos puntos porcentuales menos. La de hoy muestra que Duque va creciendo en la intención de voto, a la par de quien se perfila como su principal contrincante en las urnas: Gustavo Petro. En la última, el exalcalde logró el 24% de intención de voto y ahora está por el 26,7%. “Nos alegran las respuestas de los ciudadanos y trabajar humildemente de aquí al 27 de mayo, todos los días a tratar de invitar a más colombianos a que nos acompañen e ir construyendo con el poder de la ciudadanía ese anhelo de poder ganar en primera vuelta”, dijo Duque desde Washington, tras conocer los resultados de la encuesta.

Por los lados de Petro, entre tanto, la estrategia ha consistido en derrotar el mito de que, si gana las elecciones, el país se convertirá en un régimen similar al de Venezuela y que va a instaurarse en el país un gobierno “castrochavista”. No en vano, su fórmula vicepresidencial, Ángela María Robledo, ha insistido en que basta con conocer el programa de gobierno de Petro para desmentir aquella versión. Petro, en todo caso, también logró mostrar el gran caudal electoral que carga sobre sus espaldas en la consulta del 11-M a la que se sometió, logrando cerca de 2,8 millones de votos.

El exgobernador Fajardo ya se posicionó en los dos dígitos, pasando de 9% a 10,7%. Subió menos puntos porcentuales frente a los dos contrincantes  por encima de él. Tal vez, influye el hecho de que no ha tenido movidas políticas recientes, como Petro y Duque. Apenas ahora lo está haciendo al aceptar tomarse un café con el candidato del Partido Liberal, Humberto de la Calle, y con quien, eventualmente, podría terminar aliado antes de la primera vuelta.

Sin embargo, se le presentan dos problemas. Uno de ellos, incluido en la ley 1475 de 2011, que indica que los resultados de las consultas populares son obligatorios y que, de no cumplirse, el candidato tendrá que pagar a las autoridades electorales el monto que costó ese proceso. Y como De la Calle -quien tiene menos probabilidad de pasar a una segunda vuelta- fue elegido vía consulta popular el año pasado, tendría que pagar la suma de $40.000 millones.

El otro lío para ellos está en que, sumados ambos porcentajes de intención de voto, y ante un eventual caso de que Petro se uniera a esa alianza, no les alcanzaría para superar al candidato de la coalición de la derecha.  Tanto ellos como el propio Duque y hasta Vargas Lleras, siguen supeditados al apoyo que colectividades sin candidato decidan darles, como es el caso de la U y el Partido Conservador, con 1’853.054 y 1’927.320 votos respectivamente, en las recientes elecciones a Senado.

Vargas Lleras, en todo caso, sigue estancado en el 6% de intención de voto, el mismo que obtuvo en la medición de YanHaas S.A. Aunque, de acuerdo con los resultados de las elecciones legislativas, todo pareciera indicar que su voto no es de opinión sino de la denominada maquinaria. Y bien es sabido que Cambio Radical fue el principal vencedor, pues logró no sólo duplicar su número de curules en el Senado sino que, además, ahora es la segunda fuerza política en el Capitolio y el número de votos que obtuvo su lista a la Cámara alta, que fue de 2’155.487, se aproximó mucho a la del Centro Democrático. Viviane Morales y Piedad Córdoba, finalmente, saben que no lograrán un cupo en la segunda vuelta -en caso de que la haya-, pero al final, sus votos serán importantes para quienes superen ese escalón.

¿Sin segunda vuelta presidencial?

De acuerdo con el artículo 190 de la Constitución Política, la segunda vuelta presidencial que, según el calendario electoral sería el domingo 17 de junio, podría darse únicamente bajo una condición: que el candidato con mayor número de votos no supere la mitad más uno de los votos que se depositen en las urnas, en primera vuelta (27 de mayo). Un hecho que se vio en las elecciones presidenciales de 2014 cuando, al final, terminaron enfrentándose el presidente Juan Manuel Santos -en calidad de reelecto- y el candidato del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga.

Duque, quien viene liderando la intención de voto en las más recientes encuestas, no quiere repetir ese escenario. Su objetivo, según ha dicho, es ganar en la primera vuelta presidencial. Pero los cálculos no parecen jugar a su favor. El ejemplo más reciente son, precisamente, las elecciones de hace cuatro años, cuando se enfrentaron en primera vuelta Santos y Zuluaga, además de Marta Lucía Ramírez, Clara López y Enrique Peñalosa.

En ese entonces, el total de sufragantes fue de 13’222.354 de colombianos. Pero los que pasaron a segunda vuelta, es decir, Santos y Zuluaga, obtuvieron 3’310.794 y 3’769.005 de votos, respectivamente. No se aproximaron ni siquiera a la mitad del total de sufragios depositados ese día en las urnas. Y la razón es evidente: el resto de apoyos quedaron dispersos entre Ramírez, López y Peñalosa. Y eso mismo se espera que ocurra en los comicios del último domingo de mayo. Todo dependerá de las alianzas que logre Duque, Petro y Fajardo de aquí a primera vuelta, así como de la cantidad de colombianos que salgan a votar ese día. En fin, hay un importante número de elementos que deben confluir para que no haya segunda vuelta pero, de momento, es el escenario más seguro.

Ficha técnica

La medición de la firma encuestadora Invamer S.A.S. consultó a 1.200 personas de los siguientes municipios, ordenados alfabéticamente: Agustín Codazzi, Arbeláez, Armenia, Baraya, Barranquilla, Bello, Bogotá, Bucaramanga, Buenaventura, Buga, Cali, Campo De La Cruz, Cartagena, Caucasia, Ciénaga, Corozal, Covarachía, Cúcuta, Dibulla, El Retén, Envigado, Florida, Garzón, Girón, Heliconia, Ibagué, La Calera, La Dorada, La Merced, Magangué, Marinilla, Medellín, Montería, Paipa, Pamplona, Pasto, Pereira, Pueblo Rico, Puente Nacional, Quibdó, Restrepo, San Pedro De Urabá, Sandoná, Santa Catalina, Santa Rosa, Soacha, Soledad, Támesis, Tierralta, Timbío, Valencia, Valledupar, Valparaíso, Venadillo, Villavicencio, Zipaquirá.

La muestra se desarrolló entre el 16 y el 20 de marzo de este año, es decir, pocos días después de las elecciones legislativas y las consultas interpartidistas. El 51% de los consultados confirmó que participará en las elecciones del próximo 27 de mayo.

Síguenos en Google Noticias