El momento de oración del papa Francisco este domingo desde la iglesia San Pedro Claver, en Cartagena, unió a los herederos de dos personajes que la historia enfrentó de manera violenta en los años en el que el narcotráfico volaba edificios y mataba policías a diario.
Juan Pablo Escobar Henao, hijo del capo Pablo Escobar, y quien se cambió el nombre por el de Sebastián Marroquín, se encontró en ese escenario con Jorge Andrés Lara, hijo del inmolado ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla. (Lea: Rodrigo Lara: el hombre que encaró al narcotráfico)
Escobar publicó en su perfil de Instagram una foto con el hijo de Lara con un mensaje que hacía alusión a la paz y la reconciliación. “La paz hecha realidad, no utopía. Gracias a Su Santidad el Papa Francisco por esos instantes de oración en la Iglesia San Pedro Claver de Cartagena, por la paz y la reconciliación. Foto con Jorge Lara hijo del ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla Q.E.P.D., asesinado por mi padre”, escribió el hijo de Pablo Escobar.
El encarado enfrentamiento de Lara Bonilla contra Pablo Escobar le costó la vida la noche del 30 de abril de 1984, cuando sicarios en moto descargaron, con una ametralladora, decenas de balas sobre el vehículo en el que se movilizaba el funcionario.
La patrulla que acompañaba también respondió con fuego a los delincuentes. Uno de ellos, Iván Guisao Álvarez, murió, pero el que manejaba la motocicleta, Byron de Jesús Velásquez, quedó vivo y fue interrogado por las autoridades.
En 2008, el hijo del Escobar les había pedido perdón por los crímenes cometidos por su padre a los hijos de Luis Carlos Galán, candidato presidencial asesinado por el narcotráfico el 18 de agosto de 1989. La misiva también fue enviada a Rodrigo Lara Restrepo, hijo del Lara Bonilla.