El Partido de La U defendió a su máximo líder, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, de los señalamientos que le hacen de ser responsable de la división y crisis desatada en el Partido Verde.
El presidente de La U, senador Juan Lozano, dijo que el expresidente Álvaro Uribe Vélez cuando mencionó el nombre de Enrique Peñalosa para la alcaldía de Bogotá “lo hizo con generosidad frente a la actual situación” de la capital del país.
Para el legislador lo hecho por el exmandatario sólo se dio porque estaba “pensando que más allá del origen político de Peñalosa, la ciudad tiene que buscar una convergencia de apoyos entorno de una persona capaz y conocedora de Bogotá”.
Lozano consideró que Uribe en el candidato del Partido Verde en la capital ve a “alguien con la experiencia necesaria para sortear la actual crisis”.
Sin embargo, el jefe de La U prefirió no opinar sobre la actual situación del Partido Verde al señalar que “por disciplina” no se refiere acerca de la situación interna de otros partidos.
Muchos sectores de opinión responsabilizan a La U de la actual crisis de los verdes que terminó con la renuncia al partido por parte del excandidato presidencial Antanas Mockus.
Desde el año pasado cuando Uribe empezó a dar varios ‘guiños’ a Peñalosa se evidenció el malestar e incomodidad en Mockus.
Sin embargo, los distanciamientos se gestaron cuando el candidato en la capital inició sus contactos con el uribismo para llegar en una “alianza programática” a las elecciones para la alcaldía de Bogotá.
Eso desató la crisis, toda vez que cuando Mockus desistió de su aspiración para los comicios en la capital le pidió al exalcalde que mantuviera su distancia con “el todo vale”, refiriéndose así al expresidente Álvaro Uribe Vélez.
El último enfrentamiento, como antesala a la renuncia, se registró a principios de mayo, cuando Mockus le pidió a Peñalosa que escogiera entre él y el exmandatario. Desde ese día se rumoró la salida del excandidato presidencial del Partido Verde.
Finalmente, la puja interna llegó a su fin cuando ‘el profe’ –como cariñosamente le decían en campaña- no logró evitar que Peñalosa continuará los acercamientos con La U y prefirió apartarse de la colectividad.