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Durante las últimas dos décadas, la atención de estas patologías en Colombia ha migrado progresivamente de un esquema tradicionalmente reactivo, centrado en resolver emergencias extremas como infartos o fallas cardíacas, hacia un modelo integral enfocado en la prevención, la precisión diagnóstica, el uso de tecnología y el seguimiento continuo.
En medio de este contexto, el ICB Instituto del Corazón cumple 23 años consolidando una red asistencial que combina investigación biomédica de alcance internacional con un enfoque centrado en la equidad y el acompañamiento familiar.
“En estos 23 años del ICB he visto un gran crecimiento en la calidad y resultados de cirugía cardiaca. Hemos incursionado en cirugía mínimamente invasiva y procedimientos de preservación de válvulas, y a lo largo de los años hemos conformado equipos altamente capacitados para cirugías de corazón. Seguiremos dándole a la comunidad lo mejor y lo último en cirugía cardiaca para el beneficio de nuestros pacientes”, comentó Javier Manrique Botia, anestesiólogo cardiovascular y socio fundador.
Su presencia geográfica se extiende a Bucaramanga, Barrancabermeja y Bogotá, respondiendo a la necesidad de descentralizar los servicios médicos especializados para que las comunidades regionales no dependan exclusivamente de los grandes capitales.
Frente a esto, Rafael González Otero, gerente general del ICB Instituto del Corazón, destacó que, como parte de su plan de expansión institucional, se espera que próximamente se inaugure un nuevo centro hospitalario en la Calle 127, en Bogotá.
“Esta nueva infraestructura incrementará la capacidad instalada del instituto mediante dos angiógrafos, dos quirófanos de alta tecnología y una unidad especializada en cuidado coronario. Buscamos reforzar la disponibilidad de camas y salas de procedimientos en el denominado corredor central del país, abarcando áreas estratégicas como la hemodinamia, la electrofisiología, el neurointervencionismo y la cirugía cardiovascular”, explicó el gerente.
Por su parte, Francisco Manrique, cardiólogo pediatra y socio fundador resaltó que “el servicio de cardiología Pediatrica en el ICB ha contado con las tecnologías más avanzadas de todos los métodos diagnósticos cómo Ecocardiografía fetal, trans torácica, transesofagica, prueba de esfuerzo, mesa basculante, Holter EKG, monitoreo ambulatorio de presión arterial y el tratamiento endovascular de cardiopatía estructúrales y arritmias, con una atención cálida y humana al niño con enfermedad de cardiopatías”.
Vanguardia médica y desarrollo científico
La innovación y el brindar una mejor atención medica cardiovascular con criterios de humanismo y calidad hacen parte del ADN del ICB, por eso su evolución se refleja en la incorporación de procedimientos mínimamente invasivos y abordajes híbridos que integran la cardiología intervencionista con la cirugía cardiovascular.
De acuerdo con el Dr. Boris Vesga, cardiólogo hemodinamista del ICB, el uso de imágenes intravasculares como IVUS y OCT, junto con la fisiología coronaria, permite definir objetivamente la necesidad de intervenir y garantizar la adecuada implantación de stents, facilitando el manejo de casos de alta complejidad.
En enfermedad estructural, el ICB ofrece procedimientos como el reemplazo de la válvula aórtica transcatéter (TAVI), intervenciones sobre la válvula mitral y el procedimiento Valve-in-Valve para prótesis biológicas aórticas o mitrales con daño o disfunción.

El ICB Instituto del Corazón también ha participado en estudios internacionales junto a especialistas como los doctores Juan Granada, de la Clinical Research Foundation (CRF), y Julio Palmaz, inventor del stent coronario. Asimismo, el Dr. Vesga y el Dr. Sergio Higuera participaron como organizadores, moderadores y conferencistas en el Congreso Latinoamericano del American College of Cardiology, realizado en Medellín.
Desde 2022, el ICB Instituto del Corazón realiza cardioneuroablación en pacientes seleccionados con síncope neurocardiogénico recurrente. Según explica el Dr. Alexander Álvarez, cardiólogo electrofisiólogo del ICB, el procedimiento utiliza catéteres y mapeo electroanatómico para tratar las áreas relacionadas con la respuesta excesiva del sistema nervioso parasimpático.
El ICB Instituto del Corazón es pionero en Colombia y hace parte de los grupos pioneros de Latinoamérica en esta terapia. A la fecha, ha realizado más de 100 procedimientos, con una mejoría clínica superior al 90 % en su experiencia institucional, y ha aplicado esta estrategia también en pacientes pediátricos. Su experiencia ha sido publicada en el Journal of Interventional Cardiac Electrophysiology.
De acuerdo con Hedilberto Duarte, cardiólogo ecocardiografista y socio fundador, los métodos no invasivos han permitido realizar procedimientos novedosos y seguros en Cardiología.
“Durante estos 23 años se ha evolucionado en equipos y entrenamiento médico para resolver problemas de salud pública que se traducen en mejorías en la calidad de vida de pacientes con enfermedad cardiaca. El ICB ha contado con equipos humano y tecnológicos que han permitido el objetivo primordial de preservar y mejorar la calidad de vida de los enfermos”.
Equilibrio entre suficiencia técnica y servicio humano
Dentro del modelo operativo del ICB se establece una diferenciación conceptual entre lo que se considera “necesario” y lo que resulta “suficiente” en la práctica médica. En palabras del gerente general, lo necesario abarca la disponibilidad de especialistas formados, tecnología diagnóstica de punta e insumos médicos certificados. Sin embargo, la dirección del instituto plantea que la efectividad de estos recursos disminuye si no se acompañan de empatía, comunicación clara y contención hacia el entorno familiar del paciente.
“Nuestro compromiso no es solamente con la salud, sino también con todos los pacientes y sus familias a través de la empatía, que a veces nos falta en estas clínicas cardiovasculares”, comentó el directivo.
A estas palabras se suma Javier Andrés Manrique, director comercial y socio del ICB, quien destaca que “entendemos que detrás de cada paciente hay una persona y una familia. No es solamente hacer una consulta o un procedimiento, sino acompañarlo durante todo el proceso”.