Publicidad

La brecha participativa de género continúa para las mujeres que aspiran al Congreso

El Espectador accedió a los registros electorales de la Misión de Observación Electoral (MOE) para conocer cuántas mujeres aspiran, desde sus diferentes candidaturas, a curules en el Congreso. El resultado: una brecha de género que no distingue partidos y en que solo cuatro de cada 10 aspirantes al Legislativo tendrá un nombre femenino en los tarjetones de este 8 de marzo.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Tomás Tarazona Ramírez
08 de marzo de 2026 - 02:00 p. m.
Imagen de referencia
Imagen de referencia
Foto: GUSTAVO TORRIJOS
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Pase lo que pase en las urnas este domingo, Colombia seguirá teniendo un saldo pendiente con las mujeres que aspiran al poder, al menos durante cuatro años más. Este 8 de marzo millones de colombianos se movilizan a las mesas de votaciones para definir quiénes tomarán las riendas políticas del país. Pero hay un problema que si bien no es nuevo, tampoco ha mostrado señales de mejoría: la paridad participativa de género.

El Espectador conoció los registros electorales de la Misión de Observación Electoral que analizan la variación entre cuántas mujeres aspiraron al Congreso en las elecciones pasadas y cómo esa cifra, cuatro años después, se ha mantenido prácticamente igual.

El resultado: aunque hay más candidatas con posibilidades de llegar al poder legislativo, la relación desigual frente a los hombres continúa, siendo ellas tan solo un 40 % de los nombres que aparecerán este domingo en los tarjetones electorales.

El estudio de la MOE explica que en este ciclo para el período 2026-2030 hay 1.303 mujeres candidatas, ya sea para aspirar a asientos en el Senado o a circunscripciones especiales, como las de paz o de representación étnica en la Cámara de Representantes. Esta cifra es engañosa. Aunque hay 187 candidatas más con respecto a las elecciones 2022 -2026 (1.116), significa que aún no hay paridad a la hora de aspirar al poder, pues los hombres ocuparán seis de cada 10 candidaturas para llegar al Congreso. Con calculadora en mano, esto traduce que, en cuatro años, tan solo habrá un 1,1 % más de paridad con respecto al cuatrienio anterior.

“Si bien la aplicación de normas como la cuota de género ha permitido que poco a poco se incluyan más mujeres candidatas, todavía estamos lejos de un panorama en que las mujeres en candidatura representen al menos la mitad de las personas inscritas”, subraya Danilo Sepúlveda, coordinador de igualdad y diversidad de la MOE.

Poder incompleto

El estudio de la MOE puso la lupa sobre todos los espacios de poder que se disputarán este domingo, sea para Senado, Cámara o instancias especiales que si bien son reducidas, también deberían contribuir a reducir las brechas de género, como por ejemplo las curules indígenas, la circunscripción de colombianos en el exterior o los escaños de paz.

Pero al evaluar lista por lista, los resultados continúan evidenciando un avance tímido. De ocho circunscripciones que se votan este 8 de marzo, solo una muestra una mayor paridad participativa de género, como lo es la candidatura indígena que aspira al Senado y tiene un 20,5 % más de mujeres respecto a las elecciones pasadas. Las demás vacantes muestran avances numéricos, pero no significativos para lograr igualdad: solo 2,5 % más de mujeres afrodescendientes son candidatas para la Cámara Baja y tan solo 1,2 % más aspirantes tienen opciones de llegar al Senado de la República.

También cabe mencionar la única curul donde la paridad de género se garantiza, como lo es la circunscripción de paz, también conocida como CITREP. En esa candidatura hay 122 hombres y 120 mujeres que buscan representar a las víctimas del conflicto en escenarios parlamentarios.

Incluso hay retrocesos, como sucede en la curul internacional, donde en lugar de cerrar brechas con respecto al período 2022 -2026, hubo regresión. De acuerdo con la MOE, esa circunscripción, que en los comicios pasados mostró paridad de género con un 50/50, solo permitirá que cuatro de cada 10 candidatos sean mujeres para representar a los colombianos en el extranjero.

Para Angelika Rettberg, decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de los Andes, estos números tienen una explicación que va más allá de la jornada electoral. La politóloga asegura que la subrepresentación de las mujeres, tanto a la hora de ser candidatas como cuando son elegidas en espacios de poder, se debe a fenómenos de violencia que aún no han sido superados.

“Muchas de ellas siguen enfrentando discriminación de género más allá de la violencia política. Esto es una desventaja para la democracia colombiana, que requiere de voces femeninas para hacer realidad la promesa de representación de la diversidad social”, comenta Rettberg.

Nuevo Congreso, mismo problema

Hay analistas que consideran que esta desigualdad en las candidaturas representa un perjuicio no solo para las luchas feministas, sino para todo el país. Tatiana Niño, coordinadora de proyectos en la Fundación Konrad Adenauer Stiftung, comenta que en 2022, con porcentajes casi idénticos, las mujeres solo llegaron a ocupar el 29 % de los asientos en el Congreso. Sin embargo, pese a su reducida presencia, esta se hizo sentir con ponencias y leyes que ellas mismas lideraron, como por ejemplo la prohibición del matrimonio infantil, a cargo de Alexandra Vásquez (Pacto Histórico); el derecho a la maternidad para mujeres políticas, impulsada por Catherine Juvinao (Alianza Verde) o proyectos legislativos que defienden la educación pública y que han sido respaldados por Jennifer Pedraza (Coalición Centro Esperanza).

“Hay avances. Pero no es lo ideal y todo apunta a que será muy difícil que una vez más las mujeres ocupen el 50 % de los asientos en el Congreso. Colombia ya ha logrado mucho en paridad de género, pero el camino sigue siendo extenso y lleno de barreras para lograr la igualdad que necesitamos”, concluye Niño.

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.