Yeison, que quería ser ingeniero industrial, siempre iba un paso adelante en sus proyectos personales y profesionales, y ya había contado a Vea, en el 2021, que entre sus sueños estaba adquirir una aeronave. “Tengo 30 años, y quiero ser más grande artísticamente. Me voy a comprar un avión. Quiero llenar estadios y coliseos a nivel mundial. Vienen muchas sorpresas”. Meses después había materializado el anhelo de tener una avioneta. Todos sabían que le encantaba volar y que precisamente ese medio de transporte le facilitaba cumplir con todos los compromisos, tanto artísticos como empresariales.
El 5 de diciembre fue la última vez que hablé con Yeison Jiménez. La noche anterior había cumplido con un compromiso, pero se había levantado temprano para reunirse con su equipo de trabajo. Charlamos sobre su gran 2025 y su primer ‘Campín’ absolutamente lleno. “desde ahí considero que estoy en el mejor momento en toda mi historia musical”, me dijo. En esa fecha, el 26 de julio, celebró 34 años. “Ha sido la fiesta de cumpleaños más insuperable que voy a tener en mi vida”, expresó y la definió como “una noche muy linda, fue una noche que quedará guardada en mi corazón y en mi mente para siempre, no solamente como artista, como persona, sino todo mi equipo de trabajo”.

Yeison Jiménez no se conformaba con soñar, casi de inmediato comenzaba a trabajar para volver sus proyectos realidad.
El pendiente de Yeison Jiménez
Cuando le pregunté si después de un año tan exitoso había quedado algún sueño sin hacerse realidad, Yeison contestó: “Mira que no, qué locura, pero no, ¿sabes cuál es el único sueño que no he podido cumplir? Es ser piloto de avión, yo vuelo mucho en el avión mío y ya le entiendo demasiado al tema, entonces se me facilita muchísimo y sé que, si Dios me presta la vida, en los próximos meses los estaré sorprendiendo con mi tarjeta de piloto de avión privado. Me parece un gran logro decirle a alguien, ‘yo vuelo aviones’, es wow, es teso, entonces, si me preguntas cuál es el logro que no he podido cumplir hasta ahora, no me queda tiempo de estudiarlo, pero lo voy a hacer”.
¿Y en qué momento se te despiertan esas ganas de manejar un avión?
“Pues creo que eso no es para todo el mundo, ya lo he hecho, tengo bastante conocimiento en el tema, entonces ya uno pregunta ‘¿esto qué es? ¿esto cómo? ¿esto cuándo? ¿esto dónde?’ Cuando pasan los meses y los años, pues ya entiendo muchísimo el tema y sé que se me facilitaría demasiado, yo cuatro meses estudiando juicioso podría sacar mi licencia”.
