El martes 7 de abril trascendió en medios que la cantante dominicana Tokischa había estado grabando un cortometraje en España y uno de los escenarios para el rodaje fue la Iglesia de San Sebastián, Nuestra Señora del Coto.
La artista compartió imágenes, donde posa ligera de ropa dentro de la mencionada parroquia. Las imágenes no ha caído bien entre los devotos católicos, algunos de los que se pronunciaron en la misma publicación de Instagram de la cantante.
Ahora trasciende que la diócesis, que ya se ha dirigido a la productora, estudia si los hechos “pudieran requerir de algún tipo de acción jurídica o canónica”, según informó este miércoles en un comunicado.
El obispado ha recordado a la productora que en su momento le transmitió la negativa para la grabación.
También lamenta “profundamente el uso indebido de un espacio sagrado para la realización de contenidos” que “resultan incompatibles con el respeto debido a un lugar sagrado y hieren la sensibilidad religiosa de los fieles”.
Un lugar sagrado, según el derecho canónico
Argumenta que, según el derecho canónico, “en un lugar sagrado sólo puede admitirse aquello que favorece el ejercicio y el fomento del culto, de la piedad y de la religión, y se prohíbe la realización de lo que no esté en consonancia con la santidad del lugar”.
Ello no impide que, “en casos concretos y particulares”, el obispo puede permitir otros usos, “siempre que no sean contrarios a la santidad del lugar como conciertos o exposiciones”.

Estas son algunas de las imágenes compartidas por Tokischa en sus redes que han causado polémica
El obispado recuerda que, en julio del año pasado, la productora le pidió permiso “para filmar una escena breve dentro de algún templo” de la diócesis de San Sebastián. Sería “un momento contemplativo y respetuoso, sin diálogos ni actividad que interrumpiera la dinámica del lugar”.
No obstante, tras analizar otros trabajos de la productora y de la artista, el obispado le comunicó que “no autorizaba la grabación del proyecto en ninguno de los templos o ermitas” de la diócesis.
A pesar de ello, la productora se puso en comunicación con los responsables de la basílica para este proyecto, “silenciando su contenido auténtico y la negativa que ya habían recibido del obispado”, detalla el comunicado.
Al conocer los hechos, la Fundación Española de Abogados Cristianos presentó una denuncia judicial contra la rapera.
