En mayo del año pasado, en menos de 24 horas la vida de Jorge Cao tuvo dos eventos tan dolorosos como inesperados. Mientras estaba en los ensayos de la obra ‘El Padre’ para el teatro Nacional, debió renunciar a este reto, ya que sufrió un golpe en la cadera, recién intervenida, que lo mantuvo en incapacidad. Pocas horas después recibió una llamada de Cuba que le anunciaba la muerte de su única hija Maricel.
Un mes antes ella había sido diagnosticada con un cáncer, que nadie esperaba cobraría su vida en tan pocas semanas. “Un mes solamente tuvo”, contó a Vea, de El Espectador, el actor cubano de 82 años que no pudo viajar a la isla a despedirla.
Esto no solo lo llenó de tristeza, sino que ratificó su decisión de no regresar. La razón por la que hubiera querido ir, ya se había ido.
Cao detalló que no es posible su regreso por varios factores, pero un año atrás no lo hizo porque no tenía pasaporte cubano. “yo no puedo ir a Cuba con pasaporte colombiano, tengo que ir con el cubano”, comenta el histrión nacionalizado hace casi 30 años en nuestro país.
Revela que no está seguro de que se lo den por declaraciones que hizo hace unos años.
“En un momento determinado, en el 2022, al final de la pandemia, la situación económica y de salud en Cuba era muy difícil, siendo Cuba una potencia médica, y entonces los jóvenes salieron a la calle y no se trató correctamente el tema por el Estado o por el gobierno, y hubo manifestaciones que fueron disueltas por la policía y yo no estuve de acuerdo con eso y me expresé y al expresarme entonces entré en una discusión ética”, recordó el actor que piensa que podrían darle el pasaporte para volver a la isla, pero “corro el riesgo de que me digan que no o que si y que llegue a Cuba y tenga alguna situación política diferente”.
“Decidí no volver nunca más”, Jorge Cao
En resumen, no solo no regresa porque ya no está interesado en sacar el pasaporte que de repente se lo permitiría, sino porque también llegó a una conclusión.
“Yo decidí ya no volver nunca más a Cuba”. Esa determinación naturalmente le afecta.
“Duele mucho (…) En Cuba queda un nieto y una hermana mayor mía, nadie más".
Aún así su terruño se mantiene en lo más profundo: “Cuba está en información académica, Cuba está en la creación artística, está en mi recuerdo, en mi cabeza, pero la Cuba que yo tengo en mi alma no existe.”.
