Luis Fernando Cuello Mera, conocido artísticamente como Luifer Cuello, nació el 27 de julio de 1984 en Valledupar, la capital mundial del vallenato, y creció inmerso en la música desde muy pequeño. Con solo cinco años ya estaba tocando la flauta y ganando concursos escolares gracias a su habilidad. Antes de convertirse en cantante se aventuró en el mundo de la percusión improvisada, tocando incluso con un cubo. Fue su madre quien, al darse cuenta de su pasión, le regaló una caja vallenata. Ese instrumento se convirtió en su pasaporte hacia la música profesional: lo llevó a unirse a varios grupos locales como cajero y guacharaquero. Marcaba ritmos mientras observaba desde el fondo cómo otros brillaban cantando.
¿Por qué no dejaban cantar a Luifer Cuello en sus comienzos?
La historia del artista de 41 años no comenzó frente al micrófono, sino detrás del ritmo. En sus primeros años en Valledupar, la cuna del vallenato, él llegaba a las parrandas como cajero y guacharaquero. Tenía una buena voz, pero cada vez que pedía una oportunidad para cantar la respuesta siempre era la misma. La confianza en él como el intérprete principal no era mucha, y abrirse camino resultó ser más complicado de lo que había pensado. “Cuando pedía cantar no me dejaban porque necesitaban era un cajero, no un cantante. Por eso me fui de Valledupar a Bucaramanga. Mi mamá, con mucho esfuerzo, me pagó un semestre de música. Aprendí a leer música, a escribirla, pero no quería ser profesor, quería ejecutar la música”, recordó.
El camino estuvo lleno de sacrificios: dejar su tierra, aceptar que primero tenía que acompañar a otros antes de liderar, estudiar mientras trabajaba de noche y lidiar con la inestabilidad del mundo musical. Pero cada uno de esos obstáculos sirvió para fortalecer su carácter y definir su identidad artística. “Lo que hacía en Bucaramanga era ganarme la vida para que mi mamá no tuviera que mandarme dinero, entonces me ganaba COP 10.000 por noche tocando caja y guacharaca en las parrandas. Cogía COP 5.000 para mí y en algunas ocasiones le daba COP 5.000 a mi hermano. Después le dije al grupo con el que tocaba que también cantaba y ya me subieron a COP 20.000, así me ganaba la vida en Bucaramanga, ahí me hice cantante. Soy de Valledupar, pero considero que también soy santandereano”.
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Luifer Cuello contó cómo pasó de cajero a voz líder del vallenato: “No me dejaban cantar”
El nacimiento de una voz: “La Nueva Ola”
Poco a poco fue dando a conocer su voz, hasta que en 2003 lanzó su primer sencillo: “Sin tener defensas”, una composición de Kaleth Morales. Ese mismo año se unió al acordeonero Manuel Julián Martínez, y juntos lanzaron el álbum “La Nueva Ola”. Esta producción lo catapultó como artista revelación del año en los premios Luna 2004 y lo estableció como uno de los referentes más importantes de la nueva generación vallenata.
Temas como “Pin pon pan”, “No aguanta”, “A chillar a otra parte” y “Lo que sea por verte” no solo resonaron en las emisoras de Colombia, sino que también lo establecieron como una figura clave en la escena vallenata moderna. El éxito fue tan grande, que este primer trabajo lo llevó, junto a Julián, a grabar varios discos más bajo el sello de La Nueva Ola, consolidándolo como uno de los pioneros de este movimiento. El álbum “En el mejor momento” se llevó el Disco de Oro, y varias de sus canciones han alcanzado los primeros lugares en las emisoras de vallenato.
Hoy, consolidado como una de las voces más destacadas del vallenato contemporáneo, Luifer mira hacia atrás con un profundo sentido de gratitud. “El año pasado fue maravilloso, le doy la gloria a Dios porque fue un año de muchas bendiciones no solamente materiales, sino espirituales y familiares. Creo que en este momento hemos conectado con la familia, hemos estado más unidos en casa, le hemos dado valor mucho más a las cosas pequeñas, a las situaciones que vivimos juntos, es mucho más importante que cualquier compra que tú hagas, que cualquier situación que tú estés viviendo”.
Más allá de los escenarios, Luifer ha vivido experiencias intensas que han dejado una huella profunda en su vida personal y artística. La pérdida de su madre, quien fue su mayor inspiración y apoyo, marcó un antes y un después en su vida. De ella no solo heredó el amor por el trabajo y la música, sino también la fe y la confianza en sí mismo que lo han impulsado desde el principio. “Mi mamá hace unos años partió. Ella luchaba por unirnos. Creo que los padres llegan a este mundo a dejar un legado. Así como le voy a dejar el legado a mi hija, mis costumbres, mi manera de ser, el cómo soy y quién soy, así lo hizo mi madre”.
Fue ella quien primero creyó en su talento cuando otros dudaban. “Siempre vi en mi madre a una mujer trabajadora que buscaba el dinero como fuera, y eso me quedó en mi corazón, y lo estoy implementando. Uno hereda no solamente los sentimientos y la manera de ser de los padres, sino también lo que uno vio cuando era niño. Siempre vi en ella a una mujer muy confiada a pesar de las adversidades, de las situaciones económicas que vivía, la veía muy confiada, muy tranquila. Siempre decía: ‘Dios proveerá, Dios es grande, maravilloso y nunca nos deja solos’. Eso lo he implementado en mi vida, y ese es el legado que ella me dejó. Me enseñó muchas cosas, sobre todo la confianza en mí. Ella confió mucho en mí. Ella me dijo: ‘Tú vas a ser cantante, yo te apoyo’”.
En sus primeros años, su enfoque estaba en abrirse camino, enfrentarse a la desconfianza y hacerse un nombre en la música. Hoy, sin embargo, su perspectiva se ha transformado y se centra en algo mucho más profundo: la búsqueda de la estabilidad emocional, espiritual y familiar. “Estoy feliz de poder encontrar la verdadera felicidad, que es tener una familia estable, y más en este mundo de la música, donde estás rodeado de inestabilidad. Las oraciones de mi madre y los consejos de ella se hicieron realidad, porque me considero un hombre excelentemente casado, y ese es el verdadero lujo que hoy un ser humano puede tener, tanto las mujeres, tener un buen hombre, como los hombres tener una gran mujer, el verdadero lujo es tener una buena familia, tener salud y tener calidad de tiempo y calidad de vida”.
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