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Así fue el concierto de Bad Bunny en Medellín: “Como esta noche, ninguna”

El cantante puertorriqueño realizó su primera de tres fechas en el Atanasio Girardot de Medellín. Le hacemos un repaso del minuto a minuto de este concierto.

Por Santiago Bohórquez Garrott
24 de enero de 2026
Bad Bunny se sinceró con los asistentes de esa primera función: “Yo he estado en muchas ocasiones en esta ciudad, pero como esta noche ninguna, se los juro”.
Fotografía por: Cortesía @diomargarcia1

No era un concierto cualquiera. Uno de los cantantes de mayor renombre a nivel global, el elegido para llevar el reguetón a nuevas latitudes se daba cita una vez más en Medellín, parada obligada para cualquier artista extranjero del género urbano que visite nuestro país. Benito Antonio Martínez Ocasio, Bad Bunny, anunció el 5 de mayo de 2025 que su DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour contaría con tres noches en la ciudad de la eterna primavera; en esta ocasión, no visitaría —de momento— la capital del país, sino la capital del perreo.

Una fiebre llamada Bad Bunny

Ya para los días previos al concierto, la “fiebre” de Bad Bunny se empezó a sentir en el mercado: tiquetes de avión, pasajes de bus, precios de hospedaje en Airbnb y más rubros sintieron el terremoto de una alta demanda motivada por el puertorriqueño. Era la consagración del artista más grande del género urbano en la cuna colombiana del reguetón, y todos los entusiastas del género querían hacer parte de ese evento.

Al igual que en las otras fechas de su gira, el escenario contó con dos frentes: una tarima principal al norte del estadio, y la ya globalmente conocida “casita” ubicada en la zona sur.

Al igual que en las otras fechas de su gira, el escenario contó con dos frentes: una tarima principal al norte del estadio, y la ya globalmente conocida “casita” ubicada en la zona sur.

Fotografía por: cortesía @diomargarcia1

Al igual que en las otras fechas de su gira, el escenario contó con dos frentes: una tarima principal al norte del estadio, y la ya globalmente conocida “casita” ubicada en la zona sur. Esta última emula una vivienda típica puertorriqueña, cómplice con la brisa para enfrentar el calor, con paredes rosadas y techo amarillo; esta estructura ha “hospedado” durante los conciertos del “Conejo Malo” a celebridades como Penélope Cruz, LeBron James, Kylian Mbappé, Ana de Armas, Luisito Comunica o Belinda. En esta primera de tres noches en la capital antioqueña, la casita contó con la presencia del cantante colombiano Ryan Castro.

Las puertas abrieron a las 5:30 p.m., pero no sería sino hasta las 7:00 p.m. que se darían los primeros indicios del concierto que se avecinaba: un dj comenzó su mezcla de reguetón antiguo, de ese que ya forma parte del inconsciente colectivo latinoamericano. Su apuesta fue agradecida por un público creciente a medida que se acercaba la hora del evento principal.

A las ocho en punto, la banda puertorriqueña Chuwi saltó al escenario. El grupo musical conformado por los hermanos Willy, Lorén y Wester Aldarondo, que participó en el álbum de Bad Bunny homenajeado en esta gira, más específicamente, en la canción “WELTiTA” hizo parte del show. Durante media hora, los boricuas compartieron sonidos latinos y letras con sentido: “Y mi mamá creció aquí. Y mi abuelo creció aquí. Y mi abuela creció aquí. Y mi bisabuela creció aquí. Y mi abuela descansa aquí. Y mi abuelo descansa aquí. Y mi bisabuela descansa aquí”, reza su canción Tierra, un manifiesto de pertenencia con su isla.

Tras la presentación de Chuwi, se amenizó el ambiente con sonidos de Puerto Rico, desde boleros hasta canciones clásicas del género urbano. Esta vibra pasó cambió a las 8:50, cuando prendieron las luces de la casita y el público no tardó en hacer notar su euforia.

Minutos después, la pantalla ubicada tras el escenario principal comenzó a mostrar un video de dos chicos con acento paisa hablando de hacer aparecer a Bad Bunny con la letra introductoria de “LA MuDANZA”, canción que cierra su último álbum. Con el respaldo del público, estos dos amigos en pantalla lograron su cometido. El cantante apareció en la mitad del escenario principal, en medio del júbilo de los asistentes, para completar la canción que abrió su repertorio.

Martínez no estaba solo: a sus espaldas —y de su mano— estaba una orquesta compuesta por seis metales, un tecladista, un contrabajo, cuatro coristas, un cuatro puertorriqueño y cuatro percusionistas entre timbales y bongos. Se trata de la orquesta Los Sobrinos, traída directamente desde Puerto Rico y la cual tendría momentos de protagonismo con solos de sus integrantes.

“¡Benito, Benito!"

Al finalizar la de la primera canción, Bad Bunny ya tenía al público coreando su nombre real: “Benito, Benito”. A las 9:09 un sonido de gaviotas avisaba el turno de una de sus canciones más recordadas, sin duda un himno de las discotecas latinas en 2019: Callaíta. Al igual que en su residencia en Puerto Rico, Martínez innovó al interpretar una versión de salsa de ese tema originalmente urbano. La letra se mantuvo intacta, lo cual permitió al público corear toda la canción mientras se unía en un solo baile.

A las 9:14, el cuatro puertorriqueño tomó protagonismo al ejecutar un solo. Poco a poco, los asistentes se fueron dando cuenta de que no se trataba de una melodía cualquiera, sino que estaba interpretando "Colombia, tierra querida", del maestro Lucho Bermúdez Esta dinámica de interpretar canciones folclóricas de los países que visita se ha repetido en sus otras paradas en la gira (de momento, República Dominicana, Costa Rica, México, Chile y Perú).

Fueron dos minutos de complicidad entre ese instrumento con el público, hasta que su solo se transfiguró hacia la introducción de “PIToRRO DE COCO”, uno de los sencillos del álbum, lanzado el 26 de diciembre de 2024.

A continuación, a las 9:16, llegó el turno, ahora sí, de “WELTiTA” con Chuwi, quienes aparecieron en el escenario por segunda vez en la noche. Benito no dudó en darles el protagonismo que les correspondía, y pidió aplausos para sus integrantes a medida que salían al finalizar la canción.

La siguiente canción fue “TURiSTA”, también del último álbum, pero en versión bolero. Su carga de sentimentalidad y nostalgia fue correspondida por el público, que repasó juiciosamente cada palabra.

A las 9:29, un solo de sintetizador de casi tres minutos dio pie a “BAILE INoLVIDABLE”, quizás la canción más distinguida del álbum, la cual dominó las audiencias a inicios de 2025 llegando a la cuarta posición a nivel global. Se trata de una salsa y un mensaje: “Mientras uno esté vivo, uno debe amar lo más que pueda”.

Su primer segmento en la tarima principal cerró con “NUEVAYoL”, originalmente un dembow dominicano nutrido con un fragmento de la canción Un verano en Nueva York, de 1975 e interpretada por el Gran Combo de Puerto Rico. En esta ocasión, y al igual que con otras canciones, Martínez ofreció una versión del tema más orgánica y caribeña, poniendo así a bailar a todos los asistentes, tanto en gradería como en platea.

Bad Bunny y “Concho” en escena

Tras la salida de Bad Bunny del escenario, llegó el turno de Concho, el personaje animado que protagoniza el álbum. En pantalla, Concho, una rana endémica de Puerto Rico, hablaba de su experiencia visitando Medellín, mientras interactuaba con algunos de los asistentes: “Colombia está muy chimba, no saben lo loco que estaba por llegar acá. (...) Me llevaron pa’ El Poblado, pa’ Provenza, fui al Metrocable, un picnicsito en el Parque Arví y fui a la 70 a emborracharme”. Del otro lado del estadio, la casita empezaba a poblarse con más de 50 personas, quienes aguardaban a la salida del cantante por su puerta principal.

A las 9:51 comenzó el espectáculo en la casita; el turno fue de “VeLDÁ”, uno de los temas más “perreables” del álbum. Se daba a entender entonces que entrábamos a otro momento del concierto, dejando atrás los sonidos caribeños para dar protagonismo al reguetón en su forma más habitual.

A esa canción le siguieron “Tití me preguntó”, del álbum Un verano sin ti, de 2022; “Neverita”, de ese mismo trabajo; y “Si veo a tu mamá”, contenida en YHLQMDLG, de 2020. Luego, Benito se acercó al público en la primera fila frente a la casita y escogió a un fanático para cumplir con el ritual de decir en el micrófono “Acho’, PR es otra cosa”, de forma introductoria a “VOY A LLeVARTE PA PR”, del último álbum.

Lo que siguió fue una serie de canciones que Martínez interpretó en solitario ubicado en el techo de la casita: “Me porto bonito”, “No me conoce (Remix)”, “Bichiyal”, “Yo perreo sola” y “El efecto”. Seguramente la siguiente canción iba a generar mucha emoción en el público, pues el artista advirtió: “Estoy seguro de que, en Medellín, Colombia, perrean”. Dicho y hecho, llegó el turno de “Safaera”, de su álbum de 2020 y una de sus canciones más recordadas y explícitas. El perreo se apoderó de los asistentes. Al final apagaron las luces.

El reloj marcaba las 10:28 cuando unos acordes de sintetizador llamaron a la memoria de los asistentes: se trataba de “Diles (Remix)”, canción que lanzó hace 10 años y que sirvió de carta de presentación de Bad Bunny. Quienes lo siguen desde esa época agradecieron eufóricamente su interpretación.

Tras este tema, sonó un fragmento de Hier encore, canción de Charles Aznavour, recordada por el público joven por utilizarse en el tema “Mónaco”, del álbum nadie sabe lo que va a pasar mañana, de 2023.

A las 10:35 era el turno de la canción sorpresa del concierto, y así lo hizo saber la pantalla gigante: “Atención: la próxima canción es una exclusiva para ustedes de esta noche; es decir, esta no se va a repetir en otra ciudad o función. Espero que la disfruten”, rezaba el letrero de letras mayúsculas blancas en fondo negro. En esta ocasión, el tema escogido fue “NO ME QUIERO CASAR”, también de su álbum de 2023.

Al concluir la canción sorpresa, ya a las 10:40, los Pleneros de la Cresta aparecieron en la casita, prestos a interpretar “CAFé CON RON”. Al finalizar, Bad Bunny se sinceró con los asistentes de esa primera función: “Yo he estado en muchas ocasiones en esta ciudad, pero como esta noche ninguna, se los juro”.

A las 10:50, la pantalla mostró un video de Arí Maniel Cruz, quien también protagonizó el cortometraje publicado a la par con el último álbum del “Conejo”. Dos minutos más tarde, Martínez apareció nuevamente en el escenario principal vestido con guantes, un traje térmico y un gorro ruso o ushanka.

Concierto de Bad Bunny: Li Saumet se sumó al show

A las 10:52 hizo su aparición otra artista invitada: la samaria Li Saumet, de Bomba Estéreo, con quien interpretó su colaboración “Ojitos lindos”, de 2022.

Los siguientes temas fueron “LA CANCIÓN”, quinto del álbum Oasis de 2019, originalmente en colaboración con J Balvin; “KLOuFRENS” y “BOKeTE”, de su último álbum; “DÁKITI”, recordado sencillo de 2020, originalmente en colaboración con Jhay Cortez; “El apagón”, de 2022; y, finalmente, “DtMF”, canción que da su nombre al último álbum, así como a la gira. Tras esta última, Bad Bunny agradeció al público y salió del escenario.

A las 11:22, en medio de un público gritando “otra, otra”, Martínez volvió al escenario para cerrar con “EoO”, su reguetón más clásico en este último trabajo de larga duración. A las 11:30 ya el público iba de salida, entre la gratitud por un concierto de clase mundial.

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