4 Mar 2021 - 10:43 p. m.

Estudio realizado en Cali concluye que la ivermectina no sirve contra Covid-19

A pesar de que el alcalde de Cali Jorge Iván Ospina y su secretaria de Salud Miyerlandi Torres se dedicaron por meses a defender el uso de este medicamento una investigación con 476 voluntarios demostró lo contrario.
Invima no recomienda el uso de este fármaco por la falta de evidencia científica que existe sobre su efectividad.
Invima no recomienda el uso de este fármaco por la falta de evidencia científica que existe sobre su efectividad.

Esta es una historia rocambolesca. Comenzó con el rumor de que el medicamento ivermectina, un popular desparasitante, reducía el riesgo de mortalidad por Covid-19. Hasta el expresidente Álvaro Uribe se tomó su dosis y promovió su uso aunque desde el principio la evidencia de su utilidad era débil.

Con el paso de los meses fue quedando más y más claro que se trataba de una falsa ilusión. En julio del año pasado el propio Invima ya había advertido que no existían pruebas de su utilidad. Aún así, su uso continúo aumentando. Cali se convirtió en una de las ciudades donde el medicamento se hizo más popular. Algunos médicos de la ciudad defendían su uso y el mensaje lamentablemente fue amplificado por el propio alcalde Jorge Iván Ospina, graduado como médico, y la secretaria de Salud Miyerlandi Torres.

Ambos funcionarios se dedicaron a defender la utilidad del fármaco en medios de comunicación y redes sociales al tiempo que negaban la evidencia médica publicada en diferentes revistas internacionales. Tanto así que el pasado 6 de enero la secretaria de Salud Torres mantenía su defensa contra viento y marea: “Según estudios científicos el uso de Ivermectina implicaría una reducción del 83 % de la mortalidad por Covid-19 tanto en pacientes moderados como en graves. Lo que Torres llamaba “estudios científcos” en realidad era una página sin ningún respaldo académico.

Curiosamente hoy en una de las revistas médicas más prestigiosas del mundo, la revistas de la Asociación Médica Americana JAMA, se publicaron los resultados de un ensayo clínico llevado a cabo en Cali en el que participaron 476 voluntarios adultos con enfermedad leve.

El experimento dividió al grupo de voluntarios en dos grupos. Uno de los grupos recibió dosis de ivermectina (300 μg / kg de peso corporal) durante 5 días. El otro grupo recibió un placebo.

La conclusión no dejó muchas dudas para los autores del trabajo: “un ciclo de 5 días de ivermectina, en comparación con placebo, no mejoró significativamente el tiempo hasta la resolución de los síntomas. Los hallazgos no apoyan el uso de ivermectina para el tratamiento del COVID-19 leve”.

Curiosamente entre los autores de la publicación, encabezada por el médico Eduardo López Medina, figura tanto la secretaria de Salud Miyerlandi Torres y la exgobernadora del Valle Dilian Francisca Toro.

La pregunta es por qué una médica con un doctorado en salud pública como Torres y un médico como Ospina se negaron por tanto tiempo a aceptar la evidencia de ese momento, citaron fuentes poco confiables e incentivaron este uso en la población.

Los problemas éticos alrededor del uso de ivermectina en Cali se desbordaron cuando el médico Alberto Concha anunció un experimento con residentes del Hospital Geriátrico y Ancianato San Miguel en el que les adminstró una mezcla de fármacos ((ivermectina + nitaxozanida + aspirina). Aunque su intento estaba lleno de fallas metodológicas y éticas, Concha lo anunció y varios medios de comunicación lo replicaron sin exponer los cuestionamientos a su alrededor.

Lea: Razones para desconfiar del experimento en Cali en el que dieron ivermectina a 254 ancianos.

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