El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

La crisis que tiene en jaque a uno de los hospitales públicos más importantes de Medellín

Al Alma Máter, uno de los principales hospitales públicos de Medellín, las EPS y el sistema de salud de Antioquia le deben COP 320.000 millones, lo que ha hecho que los servicios de consulta externa, cirugía ambulatoria y cirugías programadas fueran restringidos por falta de insumos. Además, algunos trabajadores siguen con salarios atrasados desde marzo y residentes de medicina han visto frenada su formación.

Paula Casas Mogollón

27 de mayo de 2026 - 07:08 p. m.
El Alma Máter se caracteriza por atender a más de 100.000 pacientes en consulta externa y 19.000 en urgencias de poblaciones vulnerables de Antioquia, Córdoba, Chocó y el Eje Cafetero.
Foto: Hospital Alma Máter
PUBLICIDAD

En el Alma Máter, uno de los principales hospitales públicos de Medellín, médicos, auxiliares y administrativos siguen trabajando pese a los retrasos en sus salarios. Algunos pacientes, como los de cardiología, han tenido que asumir el costo de sus propios tratamientos. Y varios residentes de cirugía y anestesia han visto sus procesos de formación frenados porque los procedimientos fueron suspendidos por falta de insumos. “En la práctica, no se les está enseñando mucho porque no tenemos con qué trabajar”, resume Fabián Durán, médico general del Alma Máter e integrante de la Asociación Médica ASMEDAS.

Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO

¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar

(Lea: Pilas con estos productos promocionados como potenciadores sexuales: son fraudulentos)

Este es apenas uno de los escenarios de la crisis financiera que atraviesa la institución y que en los últimos meses obligó a frenar procedimientos ya programados y suspender los servicios no esenciales en consulta externa, cirugía ambulatoria y cirugía electiva, que están programadas, pero no son de urgencia. El servicio de urgencias, además, permanece bloqueado por la falta de camas disponibles.

“La escasez de recursos ha obligado al cierre total de más de 100 camas de hospitalización y cierre indefinido de una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI)”, señaló el cuerpo médico en un comunicado del 14 de mayo y explica que varios pacientes, como los que tienen una enfermedad mental, los cardiovasculares y los oncológicos, permanecen allí mientras esperan exámenes, diagnósticos o procedimientos que han sido retrasados o suspendidos.

La situación se ha agudizado en las últimas semanas. A las afueras del hospital, cuya sede principal está ubicada en el barrio Sevilla, cerca del centro de la ciudad y al campus de la Universidad de Antioquia (UdeA), médicos y trabajadores del hospital han salido a protestar con pancartas en las que se leen frases como “La vocación no paga la alimentación”, “Dignidad laboral para los trabajadores” o “EPS: paguen lo que deben”.

Según Juan Carlos Cañas, gerente estratégico del hospital, la principal causa de esta crisis es la deuda acumulada del sistema de salud de Antioquia y de las entidades promotoras de salud (EPS), que asciende a COP 320.000 millones. “Nos deben un dinero importante. Solo de las EPS liquidadas, tenemos deudas cercanas a los COP 90.000 millones”, añade. Cañas explica que para funcionar adecuadamente el hospital necesita COP 40.000 millones mensuales.

Pero no solo las EPS liquidadas deben plata. En el caso de Nueva EPS, el hospital le alertó en una notificación enviada el 8 de abril que la deuda podría provocar la cancelación de 485 servicios ambulatorios. También advirtió afectaciones para 223 pacientes hospitalizados en proceso de remisión, 1.154 pacientes crónicos domiciliarios y 56 personas que reciben atención integral para el cuidado de heridas.

Además de ser uno de los principales hospitales públicos de Medellín, el Alma Máter se caracteriza por atender a más de 100.000 pacientes en consulta externa y 19.000 en urgencias de poblaciones vulnerables de Antioquia, Córdoba, Chocó y el Eje Cafetero, y ser uno de los escenarios más importantes de formación médica de la UdeA y de otras instituciones de educación de la región. De acuerdo con Élmer Gaviria, director del Alma Máter, cada año, cerca de 16.000 estudiantes de pregrado y posgrado de 10 facultades diferentes realizan allí sus prácticas clínicas y especializaciones médico-quirúrgicas.

No ad for you

La crisis del hospital también empezó a impactar la formación de futuros médicos y trabajadores de la salud. Así lo advierte en un comunicado la Facultad de Medicina de la UdeA, en el que resalta que “la reducción progresiva de servicios asistenciales limita la posibilidad de desarrollar experiencias formativas fundamentales para la preparación integral del talento humano en salud que requiere nuestra sociedad”.

Los residentes de cirugía y anestesia, por ejemplo, han visto reducido su tiempo de práctica en el quirófano debido a la cancelación masiva de procedimientos por falta de insumos y algunos profesores, incluso, anunciaron que dejarán de recibir estudiantes a partir de junio. Para John Aiber López, estudiante de medicina de la UdeA, si la situación continúa, podría hablarse de una crisis hospitalaria: “Toleramos sin escándalo que trabajen sin salario, sin insumos, sin condiciones dignas”.

No ad for you

(Puede leer: Científicos descubren que existe un vínculo entre cambio climático y bacterias resistentes)

La crisis dentro del Hospital Alma Máter

Dentro del hospital, el ambiente es de zozobra para los más de 3.000 trabajadores. Cerca de 200, entre médicos, auxiliares y administrativos, han renunciado este año. Otros continúan trabajando pese a que les adeudan parte de sus salarios y prestaciones sociales. “Nos están debiendo el 20 % de febrero, todo marzo y abril. No sabemos qué pasará con mayo”, señala Durán y explica que quienes ganan menos de COP 4 millones han recibido algunos pagos parciales.

No ad for you

“Un médico que llega a las seis de la mañana a atender un politraumatizado en urgencias, que toma decisiones de vida o muerte con insumos limitados, no ha recibido su pago en noventa días. Y, sin embargo, sigue llegando”, asegura López. Aunque algunos hablan de vocación, él prefiere llamarlo “una explotación que hemos romantizado”.

Tampoco hay dinero suficiente para adquirir los medicamentos e insumos básicos, por lo que muchos pacientes han tenido que asumir de su bolsillo parte del tratamiento. En oncología, por ejemplo, algunos procedimientos presentan limitaciones porque, de acuerdo con Cañas, los “insumos son bastante costosos”.

No ad for you

Los pacientes de cardiología, por su parte, han tenido que pagar medicamentos esenciales, pues, como menciona Durán, en algunas ocasiones deben ser tratados con furosemida, un diurético que puede costar entre COP 4.000 y COP 6.000 por ampolla y que debe aplicarse varias veces al día durante al menos una semana. “Son más de COP 100.000 que debe asumir esa persona”, anota y recuerda que en el Alma Máter trabajan “con población vulnerable, generalmente de muy bajos recursos, y muchas veces no tienen con qué pagar”.

(Le puede interesar: El cerebro de las mujeres podría ser más vulnerable al alzhéimer tras la menopausia)

No ad for you

Frente a este panorama, médicos y trabajadores propusieron un cese parcial de actividades y suspender la atención de pacientes de triage 3, 4 y 5. “Se les dará prioridad a pacientes de triage 1 y 2 (que son los que llegan en estado más delicado de salud), porque no podemos dejar a la población desprotegida”, asegura Durán.

La administración del hospital, por su parte, reconoce limitaciones en algunos servicios, aunque insiste en que no existe una suspensión total de la atención. Según Cañas, gerente estratégico del Alma Máter, el hospital cuenta actualmente con COP 28.000 millones para sostener la operación inmediata, “una cifra insuficiente frente a la deuda acumulada de las EPS”.

No ad for you

La deuda detrás de la crisis del Hospital Alma Máter

De los COP 320.000 millones que le adeudan al Alma Máter, Savia Salud, con una deuda de COP 107.000 millones, y Nueva EPS, con COP 55.000 millones, concentran buena parte de la cartera. De acuerdo con las cifras del hospital, cerca del 80 % de los pacientes atendidos pertenecen a esas dos entidades que están intervenidas por el Gobierno.

“Nos deben un dinero importante. Solo de las EPS liquidadas tenemos deudas cercanas a COP 90.000 millones”, sostiene Cañas, quien dice que sin esos recursos, el hospital no puede garantizar “el mínimo vital de empleados, proveedores esenciales y toda la cadena de atención y operación”.

No ad for you

Savia Salud es la única EPS con la que el hospital tiene actualmente un acuerdo de pago y, señala Cañas, este surgió tras una demanda que le interpusieron por un reembolso cercano a COP 25.000 millones. Desde entonces, la entidad realiza giros mensuales de COP 2.000 millones, que, menciona, se vienen cumpliendo. “Esperamos resolver rápidamente la conciliación de glosas que sigue pendiente”, sostiene.

Aunque con Nueva EPS no han tenido acuerdos de pago, hace una semana la entidad giró COP 7.000 millones al hospital. Los recursos fueron utilizados para abonar parte de la nómina atrasada, pagar a proveedores y sostener la operación. “Hemos priorizado los pagos de camilleros, auxiliares de enfermería y otros trabajadores con salarios más bajos”, precisa y agrega que lograron abonar lo adeudado en febrero y cubrir parte del sueldo de marzo de quienes ganan más COP 5.600.000.

No ad for you

Entre las salidas que han evaluado desde la administración del Alma Máter para sostener la operación está solicitar préstamos bancarios por cerca de COP 150.000 millones y espera nuevos desembolsos de la ADRES, conocido popularmente como el banco de los recursos de la salud.

(Lea también: Las dudas que deja la posible reforma a las residencias médicas en Colombia)

No ad for you

Por ahora, mientras buscan créditos y esperan nuevos desembolsos de las EPS y la ADRES, en el Alma Máter descartan cerrar el hospital. “Nunca ha sido una opción”, aseguran.

👩‍⚕️📄¿Quieres conocer las últimas noticias sobre salud? Te invitamos a verlas en El Espectador.⚕️🩺

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.