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Más que la vacunación, la vigilancia es primordial para manejar la pandemia

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Álvaro J Idrovo*
05 de abril de 2021 - 11:30 a. m.
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El profesor Álvaro J Idrovo, médico y PhD en Epidemiología, explica por qué es importante fortalecer la vigilancia apoyada en intervenciones no farmacológicas para superar la pandemia.

La vigilancia en salud pública no es homogénea en toda Colombia.
La vigilancia en salud pública no es homogénea en toda Colombia.
Foto: Óscar Pérez - Óscar Pérez

Ha pasado ya algo más que un año desde que la pandemia llegó a Colombia, con todas las consecuencias negativas que ha tenido en cuestiones sanitarias, médicas, sociales, económicas y de toda índole. Sin embargo, algo notorio es que gran parte de la sociedad, incluyendo los gobernantes y demás tomadores de decisión, sigue sin entender la importancia de la vigilancia en salud pública como la principal estrategia para manejar la pandemia. En las últimas semanas, la llegada de las vacunas se ha ganado los reflectores de los medios de comunicación y de la ciudadanía, olvidando las acciones de vigilancia. Ahora, la cifra diaria del número de vacunados se ha tornado más importante, que los muchos casos nuevos que aparecen, incluso en formas de grandes brotes; ya el dolor, el sufrimiento, la infección y muerte se han vuelto cotidianos y no son noticia. ¡Parece nos hemos desenfocado de lo primordial en el manejo de la pandemia! (Le puede interesar: Hasta 100 mil llamadas diarias para rastrear casos de Covid )

El año pasado con algunos colegas pudimos hacer dos publicaciones científicas evaluando con un método rápido, incompleto, pero muy robusto, cómo se realizaba la vigilancia en salud pública en el país. Los hallazgos indican que, como un todo, Colombia tenía una aceptable vigilancia en salud pública, pero que no era algo homogéneo en todos los territorios. Hubo unos departamentos de buen desempeño como Bogotá, Valle del Cauca, Tolima, Nariño y Antioquia, mientras que otros tenían indicadores de bajo o intermedio desempeño. Hoy ya sabemos que uno de los principales determinantes de estos hallazgos diversos es la disponibilidad de laboratorios de salud pública gubernamentales; la rapidez para poder tener capacidad de realizar pruebas de PCR fue fundamental. Estos datos, siguen facilitando entender, con éxitos y fracasos, las maneras de manejar la pandemia. Vale la pena pensar, cuántas actividades económicas y lúdicas se podrían hacer si la vigilancia funcionara realmente, y no se insistiera erróneamente que los problemas son solo del mal comportamiento ciudadano, y que todo se soluciona con medidas punitivas disfrazadas de sanitarias, como los toques de queda. (Le sugerimos: Colombia suma dos millones de dosis de vacunas anti COVID-19 aplicadas)

Acciones desde el nivel central como la estrategia PRASS (Pruebas, Rastreo y Aislamiento Selectivo Sostenible) y el Centro de Contacto Nacional de Rastreo (CCNR) vinieron a suplir lo que en muy pocas entidades territoriales lograron, y debió hacerse desde el inicio de la pandemia. Infortunadamente, buenas ideas como estas chocan con la realidad nacional; desde Bogotá parece que no se ha entendido que no es un asunto de publicar nueva normatividad, para garantizar que esto se refleje en medidas efectivas en todos los territorios. Hay muchas “Colombias”, muy desiguales e inequitativas, con diversos grados de burocracia innecesaria y corrupción que conviven e impiden el buen manejo de la pandemia.

Las nuevas variantes del coronavirus son ahora un reto que incrementa día a día su magnitud, y recuerda que las vacunas no son suficientes; lo primordial fue, es y será el manejo con buena vigilancia apoyada en intervenciones no farmacológicas, ojalá no punitivas. Por ahora, esto es algo claro que ya nos dicen los expertos, pero que la sociedad colombiana no ha identificado claramente y se enfoca en tener una respuesta basada en las vacunas. Que sea esto un llamado a volver a ver adecuadamente que el número diario de pruebas diagnósticas realizadas, la proporción de pruebas positivas del total de pruebas realizadas por día, el número de contactos identificados por cada caso identificado y la letalidad, por nombrar solo algunos indicadores, es lo que permite ver cómo vamos en el manejo de la pandemia. Y me adelanto… infortunadamente cuando hacemos esto vemos que no estamos en el mejor escenario, que quienes se encargan de la vigilancia en salud pública nos quedan a deber mucho. Como generalidad, es de baja la calidad el seguimiento de casos y sus contactos, las demoras en las pruebas diagnósticas es abrumador, y las acciones de las aseguradoras de los regímenes contributivo y subsidiado han sido poco efectivas. En definitiva, la pandemia no ha terminado y seguirá por varios meses más, por lo que el manejo de la pandemia en los territorios debe mejorar y esto es principalmente tarea de los gobiernos a través de una buena vigilancia en salud pública. (Le puede interesar: ¿Por qué hay que seguir usando tapabocas aunque ya esté vacunado?)

*Médico, PhD Epidemiología y profesor titular Universidad Industrial de Santander.

Por Álvaro J Idrovo*

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