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30 Jan 2021 - 12:50 a. m.

Tapabocas de tela, ¿qué dice la ciencia?

El Distrito de Bogotá instó a la población a usar tapabocas quirúrgicos y mascarillas N-95, y no tapabocas de tela (que por lo general son de confección casera). La OMS dice que no son tan efectivos, pero no descarta su uso.
“Estamos haciendo una labor preventiva y llamando a la comunidad que viene al madrugón para que los propios comerciantes no se aglomeren, a que respetemos el distanciamiento social, a que usemos el tapabocas y respetemos el pico y cédula. Esperamos que todo salga muy bien hoy”, dijo Andrés Idárraga, director de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobierno.
“Estamos haciendo una labor preventiva y llamando a la comunidad que viene al madrugón para que los propios comerciantes no se aglomeren, a que respetemos el distanciamiento social, a que usemos el tapabocas y respetemos el pico y cédula. Esperamos que todo salga muy bien hoy”, dijo Andrés Idárraga, director de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobierno.
Foto: Gustavo Torrijos Zuluaga

El miércoles, el Distrito de Bogotá recomendó dejar de utilizar tapabocas de tela y en cambio, portar tapabocas quirúrgicos convencionales o N95. El secretario de Gobierno de Bogotá, Luis Ernesto Gómez, fue quien hizo la solicitud. “Queremos hacerle la recomendación a la población en general y es que empiecen a hacer uso de tapabocas quirúrgicos convencionales o los N95 para aquellos que por su exposición o nivel de riesgo lo requieran”, dijo.

Antes estas nuevas recomendaciones, ¿cuál tapabocas es más efectivo para proteger a la población del contagio de COVID-19?

En otros países siguieron la misma línea

La OMS ha explicado que los virus son naturalmente susceptibles a mutar, pero que los cambios que experimentan no necesariamente cambian algo esencial en ellos.

En estos casos concretos los estudios iniciales no han encontrado evidencia de que algo haya cambiado en cuanto a la severidad de la infección. (Le puede interesar: Si hay nuevas variantes del SARS-CoV-2, ¿qué pasa con las vacunas candidatas?)

Aunque la variante de Reino Unido no ha sido confirmada en Colombia, hay países en donde sí se han confirmado nuevas nueva cepas y se le ha pedido a la población usar ciertos tipos de tapabocas específicos.

Alemania hizo obligatorio el martes por la noche que las personas que viajan en transporte público o en los supermercados usen máscaras de estilo médico: ya sea N95, el equivalente chino o europeo KN95 o FFP2, o una máscara quirúrgica.

En Estados Unidos, nuevas variantes han impulsado el uso de doble tapabocas o el uso de máscaras de “mejor calidad”. “La existencia de virus más transmisibles enfatiza la importancia de que mejoremos nuestro juego y no hagamos más de lo mismo, sino mejor de lo mismo”, dijo Tom Frieden, ex director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, al Washington Post.

La infección por SARS-CoV-2 se transmite predominantemente por gotitas respiratorias generadas cuando las personas tosen, estornudan, cantan, hablan o respiran. En su guía, el CDC recomiendan el uso generalizado de tapabocas, “específicamente máscaras de tela multicapa sin válvula, para prevenir la transmisión del SARS-CoV-2”

¿Cómo funcionan entonces?

El tapabocas ayuda a reducir la emisión de gotitas cargadas de virus y evita que otro las inhale. Esto es especialmente cierto para personas asintomáticas, que se cree son responsables del 50% de las transmisiones.

Según el CDC, las múltiples capas de un tapabocas bloquean la liberación de partículas respiratorias exhaladas al medio ambiente, junto con los microorganismos que estas partículas transportan.

“Los tapabocas de tela no solo bloquean eficazmente la mayoría de las gotas grandes (es decir, de 20-30 micrones y más grandes) sino que también pueden bloquear la exhalación de finas gotitas y partículas (también conocidas como aerosoles) menores de 10 micrones. Los tapabocas de ciertas telas pueden bloquear entre el 50 y el 70% de estas gotículas.

El CDC dice en su guía que los estadounidenses deben usar tapabocas con “dos o más capas de tela lavable y transpirable y a evitar las máscaras quirúrgicas y otros revestimientos faciales destinados a los trabajadores de la salud”.

Por qué entonces las autoridades de salud en Estados Unidos no recomiendan lo que sí recomendó el secretario distrital? Por un lado, y según Frieden, porque las N-95 son incómodas. Por el otro, si las personas en ese país comenzaran a comprar masivamente estas máscaras habría escasez de estos dispositivos médicos, vitales para instrumentadoras, enfermeras, médicas, camilleras y un largo etcétera del personal de salud en la primera línea de acción frente a la pandemia.

Sobre si hay o no escasez de mascarillas N-95 en Colombia, Lucía Ayala, directora de Dispositivos Médicos y otras Tecnologías del Invima, no hay escasez de tapabocas quirúrgicos en el país. “Antes de la pandemia había 80 empresas tenía registro sanitario para hacer tapabocas. Hoy hay 102. En cuanto a los tapabocas de tela, tienen poros y dejan salir bacterias y virus, por eso la idea es usar tapabocas que sean dispositivos médicos”.

Según el funcionario distrital es recomendable descartar el uso de los tapabocas de tela. “Estudios de la Secretaría de Salud y por expertos a nivel internacional definitivamente nos sugieren insistir en evitar el tapabocas de tela, que fue fundamental cuando hubo desabastecimiento y cuando se decretó la medida general, pero en estos momentos, dada la disponibilidad de importaciones y permisos que han obtenido las empresas en el país que los fabrican la recomendación general es el uso de estos tapabocas”.

En una revisión de 172 estudios sobre la efectividad del tapabocas en la prevención de la transmisión del COVID-19, publicada en julio en la revista PNAS, los tapabocas que no son dispositivos médicos (como las N95) utilizan materiales que obstruyen las partículas del virus, y han sido eficaces para reducir la transmisión de virus respiratorios; y los lugares y períodos de tiempo donde el uso de mascarillas es requerido o generalizado han mostrado una transmisión comunitaria sustancialmente menor.

La Organización Mundial de Salud ha adelantado estudios en los tapabocas de tela hechos en casa y, según la guía de uso de esa organización, “el uso de mascarillas hechas de otros materiales (por ejemplo, algodón o tela) también conocidas como mascarillas no médicas, en un ambiente comunitario no ha sido bien evaluado” y que “actualmente no hay pruebas para recomendar o no su uso”.

“Ninguna máscara es perfecta, y llevar una no obvia otras medidas de salud pública como el distanciamiento físico y la buena higiene. “Tenemos que ser honestos en que la mejor respuesta es aquella que requiere múltiples intervenciones”, dijo Jennifer Nuzzo, experta en salud pública de la Universidad Johns Hopkins, al New York Times.

Ese mismo medio mencionó que, en caso de hacer o usar un tapabocas de tela, los filtros de aire HEPA, las bolsas para aspiradoras y las fundas de almohada de 600 hilos y telas como la franela son efectivas para evitar el paso de gotículas del virus.

Linsey Marr, profesora de ingeniería de Virginia Tech que ha investigado la eficacia de las mascarillas, dijo que el público tiene mejores herramientas para reducir las cargas virales que llegan al aire y al cuerpo. “Las personas pueden hacer un tapabocas de tres capas cortando un filtro de alta eficiencia, como una bolsa de vacío, para colocar entre dos máscaras de tela de tejido apretado. Esas máscaras de tela estándar pueden tener una efectividad de alrededor del 50 por ciento en términos de protegerse”, dijo al Washington Post.

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