Multan a una aplicación por espiar al usar el micrófono de los celulares

La AEDP impuso una sanción de 250.000 euros a LaLiga por utilizar el micrófono y la geolocalización de sus usuarios para adelantar labores de espionaje. El aplicativo se defiende argumentando que con eso no violan la privacidad de las personas.

La tecnología utilizada por la liga, por medio de la utilización del micrófono y el posicionamiento del celular, convierte a los usuarios en, prácticamente, espías encubiertos.Pixabay

 

Hace una semana este medio publicó una investigación sobre si terceros podrían escuchar nuestras conversaciones, por medio del micrófono de dispositivos como celulares y asistentes de voz para el hogar, para espiarnos o mostrarnos publicidad. Días más tarde Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) sancionó a la aplicación deportiva LaLiga por, aparentemente, violar la privacidad de sus usuarios. 

La investigación adelantada por la autoridad española encontró que LaLiga ha estado utilizando el micrófono y la geolocalización de sus usuarios para realizar acciones de espionaje, en concreto, detectar si el bar o comercio en el uno de sus usuarios se encuentra viendo la transmisión de un partido de fútbol lo hace de manera legal o por medio de la piratería. 

En palabras simples, LaLiga activa el micrófono del teléfono  de sus cerca de 50.000 cada vez que hay un partido de fútbol. Si este llega a detectar que la persona se encuentra viendo la transmisión deportiva, revisa la geolocalización de la misma para saber dónde se encuentra. Si eventualmente el lugar que registra no tiene permiso para emitir el evento deportivo, LaLiga adelantará acciones para impedir que el dueño del bar o establecimiento continúe practicando la piratería. 

De esta manera los usuarios de la aplicación estarían haciendo las veces de espías encubiertos. 

El uso de esta tecnología preocupó a la AEDP, pues considera que con esto están violando la privacidad de los usuarios, razón por la cual decidió sancionar económicamente a LaLiga con una suma de 250.000, esto es, más de $940 millones de pesos colombianos. 

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En su defensa LaLiga asegura que no está violando la privacidad de sus usuarios, pues “no escucha, graba o almacena las conversaciones de las personas”. Para argumentar su posición, agrega que “con esta tecnología es técnicamente imposible interpretar las conversaciones de las personas”.

En la explicación del funcionamiento de su tecnología, señala que la información que recoge efectivamente proviene de los micrófonos de los celulares de sus usuarios, pero que esta es indescifrable, ya que solamente captura unos cuantos beats que son comparados con su base de datos para identificar si la persona se encuentra presenciando o no la transmisión de un partido de fútbol. 

“LaLiga discrepa profundamente de esta decisión, rechaza la sanción impuesta por injusta, y considera que la AEPD no ha realizado el esfuerzo necesario para entender cómo funciona la tecnología. En consecuencia, impugnará judicialmente la resolución para demostrar que su actuación ha sido en todo momento conforme a derecho y responsable”, comunicó la aplicación deportiva.

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También manifestó que su proceder no incumple con lo estipulado en el Reglamento General de Protección de Datos (marco normativo que rige en europa al que comúnmente se le conoce como GDPR, por sus siglas en inglés). Agrega que el acceso al micrófono y posicionamiento del usuario lo hace por medio del consentimiento que él mismo le da al momento de iniciar la aplicación, y que si este se niega a hacerlo el funcionamiento de la misma no se verá limitado.

Según el experto en seguridad informática de la firma ESET, Camilo Gutiérrez, “el desarrollo de la tecnología provee a las empresas de herramientas para enfrentar problemas que pueden afectarles, como en este caso la piratería. Sin embargo, siempre debe mantenerse el equilibrio. Por un lado, se debe garantizar la privacidad de los usuarios a la hora de implementar nuevas características en las aplicaciones y productos; mientras que por otra parte los usuarios debemos ser conscientes de las posibilidades que ofrece la tecnología y estar atentos a lo que instalamos en nuestros dispositivos”.

Este profesional invita a la gente a no tomar a la ligera los permisos que las aplicaciones nos piden otorgarles, como acceso al micrófono, cámara y ubicación, entre otros. Aquí el usuario debe ser consciente de por qué la aplicación le está pidiendo dicha autorización, es decir, es extraño que una calculadora pida permiso de acceder a cámara y ubicación, por ejemplo.