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En conciertos de la magnitud de Bad Bunny, el artista más escuchado del planeta, en el que cada gesto se amplifica ante decenas de miles de personas, el sonido no es un detalle técnico menor: es parte del relato.
En sus primeras presentaciones del DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour, el artista puertorriqueño apuesta por una combinación precisa de micrófonos y tecnología inalámbrica de alta gama para garantizar claridad vocal, libertad de movimiento y consistencia sonora en cualquier punto del escenario.
Dos micrófonos, dos momentos del show
Shure KSM8 en níquel
Para la presentación inicial en el escenario principal, Bad Bunny utiliza un Shure KSM8 con acabado níquel, montado en un trípode. Este micrófono dinámico cardioide está diseñado específicamente para conciertos de gran formato y giras internacionales, donde la presión sonora, la distancia al micrófono y las condiciones cambiantes del escenario exigen máxima precisión.
El KSM8 es el primer micrófono dinámico de doble diafragma de alta gama del mercado. Su cápsula patentada Dualdyne integra un diafragma activo y otro pasivo, junto a un sistema de flujo de aire invertido, lo que permite una compensación del efecto de proximidad casi total.
El resultado es una voz natural, con medios y agudos neutros, incluso cuando el intérprete se acerca o se aleja del micrófono, preciso para canciones como ‘BAILE INoLVIDABLE’.
Además, su rechazo fuera del eje es amplio y uniforme, lo que mejora la inteligibilidad vocal en estadios llenos y reduce el ruido ambiental.
En términos simples: el KSM8 permite que la voz de Bad Bunny se mantenga firme, clara y protagonista, con mínima ecualización y sin depender de una técnica microfónica perfecta.
Precio de referencia: 479 € (aprox. 2.069.759 COP).
Shure SM39: libertad total en “la casita”
Cuando el show se traslada a la icónica “casita” del escenario —un espacio más cercano al público y cargado de interacción— el micrófono cambia. Allí entra en escena el Shure SM39, un micrófono vocal de diadema diseñado para artistas extremadamente dinámicos.
El SM39 ofrece un patrón cardioide que aísla la voz y bloquea el ruido de fondo, incluso en entornos ruidosos. Su brazo flexible permite una colocación precisa, mientras que la montura ergonómica de perfil bajo garantiza comodidad durante largas actuaciones.
Todo esto se traduce en algo clave para Bad Bunny: libertad total para moverse, bailar e interactuar, sin sacrificar claridad ni potencia vocal.
Resistente al sudor, estable incluso en movimientos intensos y compatible con los sistemas inalámbricos más avanzados de Shure, el SM39 está pensado para el ritmo físico que exige un show de esta magnitud.
Precio de referencia: 479 € (aprox. 2.069.759 COP).
Axient Digital: la interfaz que sostiene todo
Ambos micrófonos funcionan sobre la plataforma Shure Axient Digital, uno de los sistemas inalámbricos más robustos y confiables del mundo para espectáculos masivos. En escenarios donde conviven decenas de señales RF, Axient Digital ofrece estabilidad, baja latencia y una calidad de audio impecable.
Con una latencia tan baja como dos milisegundos, respuesta en frecuencia de 20 Hz a 20 kHz, rango dinámico de 120 dB(A) y encriptación AES de 256 bits, el sistema garantiza que la voz llegue limpia y segura desde el micrófono hasta la consola.
Tecnologías como True Diversity digital, Quadversity y la detección automática de interferencias permiten anticiparse a cualquier problema antes de que el público lo note.
Precio de referencia del sistema: 659 € (aprox. 2.847.539 COP).
La elección del KSM8, el SM39 y Axient Digital revela una obsesión por el detalle: que cada palabra, cada barra y cada interacción con el público suene tan cercana como contundente para un baile inolvidable.
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