14 Mar 2021 - 4:00 p. m.

6 rutas naturales imperdibles en Argentina

Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca y La Rioja son las seis provincias argentinas que conforman la región Norte del país, destinos que se destacan por sus múltiples opciones de rutas naturales, cultura y gastronomía.

Redacción Especiales - mcastano@elespectador.com

Argentina es un destino muy reconocido por el fútbol, el mate, los tangos y los asados. Su capital, Buen Aires, es una ciudad que por muchos años a inspirados a artistas de todo el mundo y está en el top de destinos de muchos viajeros.

Sin embargo, el país de Messi es mucho más. Además de su oferta gastronómica y cultural, argentina se destaca por sus maravillas naturales, es un país que lo tiene todo. En el norte, por ejemplo, hay múltiples opciones para sorprenderse. Estas son seis recomendaciones del INPROTUR.

Además, Argentina es el país invitado de honor de la Vitrina Turística de Anato 2021.

1. Jujuy

Tal vez sea la provincia más colorida de toda la región. Su principal centro turístico es la Quebrada de Humahuaca, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. A lo largo de su recorrido – por la Ruta Nacional 9 –, el viajero se puede encontrar con obras prehispánicas como el Pucará de Tilcara, una de las localidades más visitadas por el turismo nacional e internacional.

Antes de llegar a Tilcara, en un corto desvío por la Ruta Nacional 52, asoma tímida e imponente al mismo tiempo Purmamarca. Este pueblo, ubicado dentro de la quebrada homónima, es una auténtica postal. Sus callecitas angostas, las ventas callejeras de telas y ponchos clásicos de la zona, y el majestuoso Cerro de los Siete Colores le otorgan un brillo inigualable. Desde aquí se puede ir a las Salinas Grandes, un increíble desierto de sal, a través de la fantástica Cuesta de Lipán. Es considerado el tercer salar más grande de Sudamérica y es aconsejable ir con calzado ligero bien cómodo y gafas de sol.

Imperdible: La Serranía del Hornocal, más conocida como el “Cerro de los 14 colores” debido a que por las erosiones formadas por los vientos y las lluvias el cerro deja a la vista esta gama de tonalidades.

2. Tucumán

Una de las provincias más chicas geográficamente de todo el país, pero con una gran historia donde se plantó la piedra fundacional que dio el paso hacia la independencia de los todos argentinos.

El turista recorre las calles que conservan los vestigios de una historia de lucha en un período colonial atravesado por guerras y una inmigración masiva que se ve reflejada hoy en su arquitectura, música, arte y gastronomía.

El Mollar, junto al Parque Los Menhires, el Dique La Angostura, Amaicha del Valle – pueblo que presenta 360 días de sol – y la Cuesta del Infiernillo son sólo algunas de las propuestas de los mencionados Valles. Se puede visitar la provincia durante todo el año. El verano presenta altas temperaturas, pero la zona de los valles suele ser fresca.

3. Salta

Su lema es “Tan linda que enamora”. Y así es. La provincia salteña se ha posicionado como uno de los puntos turísticos más importantes de Argentina.

Su hotelería, la gastronomía típica de la mano de sus entrañables empanadas y tamales deliciosos, la conectividad aérea y los distintos circuitos invitan al turista a vivir un momento único.

La ciudad de Salta representa un claro testimonio de la arquitectura colonial, con su propio sello que mezcla elegancia, luminosidad y modernismo. Sin dudas, este centro urbano está más que preparado para recibir todo tipo de eventos internacionales, como convenciones, congresos y espectáculos de primer nivel.

En dirección hacia el sur de la ciudad, por la Ruta Nacional 68, se levanta la Quebrada de las Conchas. Formaciones rocosas, diferentes tipos de colores y un anfiteatro natural componen este maravilloso camino que conduce a Cafayate. Una vez instalado en esta localidad, el turista percibirá el lujo y el buen vivir gracias a la exquisitez del vino torrontés – ícono salteño – y las acogedoras fincas.

Desde Cafayate hasta Cachi, por la emblemática Ruta Nacional 40, la Quebrada de las Flechas y la Laguna del Brealito son verdaderas obras maestras de la naturaleza. Ya en Cachi, el encanto vuelve a apoderarse del viajero por situarse en un pueblo por demás pintoresco. Se recomienda ir de Cachi a Salta por la Cuesta del Obispo, otro camino monumental que no se puede obviar.

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4. Catamarca

Catamarca como todas las provincias de este país, tiene su encanto en su arquitectura de estilo colonial y comidas típicas que se asientan bien luego de un bailecito de folklore.

Si uno encara por la Ruta Nacional 60 se dará cuenta de la magnificencia de los paisajes catamarqueños. La zona cordillerana de la provincia invita a soñar y a vivir sensaciones nunca antes alcanzadas. Llegar hasta el Paso San Francisco – frontera con Chile – le dejará un recuerdo imborrable al turista. Cada metro que se recorre aquí es una nueva postal.

La Ruta del Adobe, con Fiambalá como epicentro, está diseñada para comprender las grandes construcciones elaboradas con dicho material, que conmueven de principio a fin. Aquí también el turista puede disfrutar de exclusivos espacios termales, con un paisaje imponente de fondo.

Otro sitio impactante es Medanitos. Al ingresar a esta pequeña aldea, de lejos pareciera observarse una cadena montañosa más grande que la Cordillera de los Andes. Sin embargo, al acercarse uno se da cuenta de que, en realidad, se trata de unas dunas de arena blanca, ideal para hacer sandboard. Tatón también presenta las mismas condiciones para realizar dicha actividad y se ha convertido en una parada fotográfica por sus paisajes exóticos.

Las cuestas del Portezuelo, de Piedras Blancas y el dique Las Pirquitas son magia en cuatro ruedas. Así como también el Campo Piedra Pómez, otra parada fotográfica obligatoria ubicada en el corazón de la puna catamarqueña atesora rocas blancas que fueron erosionadas con el viento y pasaron a tener colores rosados en sus crestas.

Si de festivales se habla, imperdible la Fiesta Internacional del Poncho desde hace más de 50 años honra el trabajo de los artesanos e hiladores, que son los anfitriones de la noche. En esta celebración, el poncho, es el protagonista. Símbolo cultural de la provincia, hace su despliegue durante todo un día al ritmo de música en una fiesta que sentida como “la fiesta de Todos” que muestra con orgullo los orígenes de una nación.

5. La Rioja

Cuando se habla de turismo en la provincia riojana, inmediatamente se piensa en el Parque Nacional Talampaya, una de las piezas argentinas declaradas Patrimonio de la Humanidad. He aquí la inmensidad de tierra colorada de antiguos sedimentos que cargan con 250 millones de años. Su recorrido es un espectáculo sin igual, similar al Gran Cañón del Colorado en Estados Unidos.

¡Descubrí el Parque Nacional #Talampaya!

Sin embargo, Talampaya no es lo único. La capital provincial es un crisol de vestigios del pasado que conjugan perfecto con el presente. Todo aquel que llegue a estas tierras no podrá escapar de la exquisitez de la casa: el cabrito riojano, acompañado por una copa de vino torrontés.

6. Santiago del Estero

La provincia de “las aguas curativas” como le suelen llamar, es el lugar ideal para tener un merecido descanso y revitalizarse con las aguas termales de Río Hondo cargadas de minerales cuyas altas temperaturas oscilan entre los 30 y 85 grados centígrados.

Se considera que la ciudad de Santiago del Estero posee el centro termal más grande e importante de Argentina. Sus “aguas milagrosas” hicieron que sea uno de los destinos más visitados sobre todo por las personas mayores que padecen dolores corporales y necesitan tratamientos específicos. Así que para todo viajero que necesite un viaje para desesterarse, aquí encontrará la sanación que necesita para volver rejuvenecido.

La gran peculiaridad que destacan todos los viajeros que vienen a visitar las tierras santiagueñas, es que la ciudad de Río Hondo se sitúa sobre una gran terma que cubre 12 km cuadrados lo cual hace que el agua termal no solo este en los alrededores de los resorts y sus piletones sino en todo. Desde las duchas de los baños, hasta en el grifo de la cocina.

Las aguas termales contienen pequeñas cantidades de distintos minerales como: hierro, sodio, yodo, arsénico, flúor, bromo, que se hallan en estado iónico y aportan mucha energía al cuerpo. De hecho, hay piletas públicas y pequeños parques para que cualquiera pueda zambullirse y disfrutar de esas aguas calientes.

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Como toda provincia argentina, si va a visitar Santiago del Estero la gastronomía tiene una peculiaridad como ninguna otra. En su caso, son las empanadas santiagueñas, acompañadas de un banquete que incluye el dulce de cayote y las típicas tortillas fritas que empalagan y deleitan a los millones de visitantes que vienen cada año.

Entre las festividades más importantes de Santiago se encuentra la Fiesta de la Tradición en Añatuya y el Festival Selva Portal del NOA, lugares de encuentro que hacen tributo a los pueblos originarios con su música y gastronomía.

En los últimos 15 años, esta provincia se ha convertido es un destino turístico con trascendencia sobre todo en el mundo del deporte.

Posee un Autódromo ubicado a 6 km de la ciudad que es considerado uno de los mejores de América y desde hace ya varios años recibe las principales categorías internacionales como el Moto GP y la Copa Mundial de Turismos.

Este año, tendrá el honor de ser la sede del Motor GP en el Circuito Internacional de Termas de Río Hondo en abril. Bajo todos los protocolos sanitarios correspondientes. También se encuentra el Museo del Automóvil ubicado dentro del mismo predio donde se exhiben colecciones pertenecientes al Museo Fangio y Arturo Scalise.

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