16 Sep 2009 - 4:25 a. m.

Al rescate del turismo cultural

Norte de Santander, lugar privilegiado para el turismo. Cúcuta, Villa del Rosario o Pamplona, referente histórico para el país.

Redacción Buen Viaje

Pasear por Cúcuta es moverse por espacios arborizados, con calles y andenes amplios, como el corazón de su gente. Y es sin duda un territorio de contrastes entre lo conquistado y lo rebelde, como fueron los indios motilones, entre lo hispánico y lo amerindio no sometido, pero determinante por su privilegiada ubicación geográfica y por ser zona de frontera.

Cúcuta, Ocaña, Villa del Rosario, Socorro, Los Patios, Pamplona o Chinácota se caracterizan por tener un relieve montañoso, aunque se pueden distinguir dos grandes unidades fisiográficas, una montañosa y una plana. La montañosa corresponde a la Cordillera Oriental, cuya parte meridional se encuentra en límites con el departamento de Santander y forma el nudo de Santurban, del cual se desprenden dos grandes ramales, uno que sigue hacia el norte para formar la Serranía de los Motilones y otro hacia el noreste, que se interna en Venezuela.

Cúcuta tiene diferentes atractivos para los turistas. Pero sin duda uno de los más reconocidos y tradicionales es el Monumento a Cristo Rey, que es un conocido mirador de la ciudad situado al final de la Avenida de Soto; el monumento tiene una altura de 40 metros, y se halla en el Cerro Sur.

En otro sector está la Columna de Padilla, ubicada en el barrio Circunvalación, al sur de la ciudad. Es el obelisco en honor del Almirante Padilla, que se erigió al conmemorarse los 100 años de la batalla naval de Maracaibo.

El monumento al Indio Motilón es otra de las insignias de esta región; obra del maestro Hugo Martínez, es un sentido homenaje a la raza motilona. El Monumento al Ferrocarril de Cúcuta ubicado en la glorieta de la terminal de transporte y es otra reliquia de la ciudad, al igual que el parque Santander, donde antiguamente quedaba ubicada la plaza mayor de la villa de San José de Guasimales, lugar que fue escenario de principales sucesos de la vida cucuteña y espectáculos públicos como corridas de toros y peleas de gallos.

El Malecón, que se extiende a lo largo de 5 kilómetros a la orilla del río Pamplonita, es un lugar ideal para la recreación y la vida nocturna, en la cual encontrarán establecimientos de todo tipo, razón por la cual es uno de los sitios más visitados.

A tan sólo 45 minutos de la capital se encuentra el Área Natural Única Los Estoraques, en el municipio de La Playa. Su paisaje semidesértico de 640 hectáreas forma diferentes figuras entre torres y columnas labradas que denotan el paso del tiempo.

El sendero de visitantes es un excelente escenario donde se pueden apreciar figuras naturales como el Rey y El Barco, entre otras. En la zona alta del parque, es decir, por encima de los 1.600 metros, se encuentra la Quebrada de la Tenería, que presenta una serie de pozos naturales y abundante vegetación. Dentro de esta zona está el Bosque de Piritama, que se caracteriza por su humedad y vegetación.

Villa del Rosario es otro de los municipios que no se pueden dejar de visitar, por ser un sitio de gran interés histórico. Sus recónditos lugares guardan una estrecha relación con los próceres de la independencia.

Su sector histórico es Monumento Nacional y cuenta con lugares tan reconocidos como la Quinta de Santander, lugar donde nació Francisco de Paula Santander, y también tienen su sede la Casa Museo Santander y la Academia de Historia.

Entre los lugares para visitar está el Parque Los Libertadores, que es la plaza municipal; tiene más de 100 años y allí están los bustos del Libertador Simón Bolívar y del general Santander.

Otro sitio importante son las Ruinas del Templo Histórico, donde se redactó la primera Constitución Política de la Gran Colombia y se situó el Congreso Constituyente de 1821, instalado por el vicepresidente de la época.

En este sitio tomaron posesión ante el congreso el Libertador Simón Bolívar y el general Francisco de Paula Santander, como presidente y vicepresidente, el 3 de octubre de 1821.

Pamplona es otro de los destinos que vale la pena recorrer, por sus templos religiosos de alto valor arquitectónico y cultural. La Semana Mayor es todo un acontecimiento de vivencia para sus habitantes y visitantes. Allí están el Santuario del Humilladero, donde reposa la talla del Santo Cristo del Humilladero; la Parroquia Santo Domingo, el Santuario del Niño Huerfanito y el Palacio Arzobispal, que desde 1837 sirve como posada de los arzobispos, y por último el Museo de Arte Religioso, que ostenta colecciones que llegan a las 1.400 piezas.

Temas relacionados

Turismo
Comparte: